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“Cuando los sumisos y obsecuentes más se someten al poder para buscar supuestos beneficios, más el poder los humilla y los desprecia. El poder desprecia la obsecuencia siempre y obtiene placer en humillar a los sumisos”. (Shakespeare, 1611)



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“Me cuesta entender una revolución social encabezada por los inversores en dólares. Pido permiso para sentir más simpatía por los que ni cacerolas tienen". Alejandro Dolina



 





Opinión
El ensañamiento en el delito de homicidio

Por Hugo López Carribero.-
lopezcarribero@sion.com

Concepto

El ensañamiento es uno de los modos de ejecución que el Código Penal tipifica para calificar al homicidio.
En reglas generales el ensañamiento tiene lugar cuando el sujeto aumenta deliberadamente el sufrimiento de la víctima sin que tal situación sea necesaria para producir la muerte.
En otras palabras es el prolongado
padecimiento de la víctima con el propósito de satisfacer una tendencia sádica por parte del homicida.
En este sentido puede entenderse que desde el punto de vista subjetivo el enseñamiento constituye un fin distinto de quitar la vida.

El clásico ejemplo

Como ocurre muchas veces en la didáctica del Derecho penal es bueno y saludable ejemplificar. En el caso que nos ocupa, el ensañamiento es el hecho en el cual el autor se encuentra a solas con la víctima, con arma de fuego en su mano, pero son embargo no la mata inmediatamente, le dispara un tiro en la pierna, luego en el brazo la deja sufrir varias horas y luego la liquida con un disparo en la cabeza.

Cantidad de heridas

La gran cantidad de heridas en el cuerpo de la víctima no constituyen por sí el elemento determinante en la existencia del ensañamiento, pues es necesario comprobar que la repetición de las lesiones respondió a la intención deliberada de aumentar el sufrimiento, sabiendo el agente que tal situación no era indispensable para consumar el homicidio.

Magnitud de las heridas

Ocurre con la magnitud de la herida, pues no existe una relación directa entre magnitud y ensañamiento. En esto es de fundamental importancia ubicarnos en el escenario de los hechos, y comprobar los objetos que se encontraban en el lugar, pues bien puede el sujeto haber dado muerte a la víctima con un disparo de escopeta a muy corta distancia. En éste caso los perdigones no alcanzaron a expandirse y provocaron una herida de gran magnitud que llevó a la muerte segura. En el ejemplo no habrá ensañamiento si se establece que el sujeto no contaba con otro elemento para matar y que la decisión homicida apareció en ese mismo instante, no antes.

Cronología de los hechos

Por otra parte es importante reparar en el aspecto cronológico de la acción delictiva pues si la conducta del sujeto se llevó a cabo de una forma rápida y tormentosa, sería muy poco factible que esté presente el ensañamiento, pues para ello se requiere la concentración y paciencia suficiente motivada por el deseo de ver sufrir a la víctima.

Elemento psicológico

Para la existencia del ensañamiento es indispensable que el sujeto haya decidido dar muerte desde el inicio de las lesiones que produce a la víctima. De lo contrario, si la decisión de matar llega a la mente con posterioridad a las lesiones, no estaremos ante un homicidio calificado por ensañamiento, sino simple, salvo que estén presentes otras circunstancias de las establecidas en el Art. 80 del Código Penal, pero no habrá ensañamiento.

El sujeto debe tener conocimiento del innecesario sufrimiento de la víctima, y además de ello debe saber que con las lesiones ocasionadas en el primer momento, el damnificado no habría de morir, sino sufrir.
Pero si la herida producida por el sujeto en el cuerpo de la víctima llega a ser de tal dimensión que produce la muerte, estaremos ante un homicidio simple, aún cuando el agente haya querido sólo provocar sufrimiento, pues aquí prevalece el resultado por sobre el elemento psicológico.
Sabemos ya que el ensañamiento es sinónimo de crueldad, y el mismo tiene lugar en el campo de lo subjetivo. Pero para ello no basta la existencia del dolo, indispensable para todo homicidio calificado, sino que además de ello se debe querer matar con el previo sufrimiento, del cual podría haberse prescindido.
Es en este punto donde de puede apreciar la idea establecida con anterioridad según la cual el que mata con ensañamiento en realidad busca un fin distinto a la muerte. Es decir que no busca sólo el deceso, lo quiere y lo procura precedido por el sufrimiento, pero lo importante para el homicida no es tanto la muerte sino el padecimiento previo llevado a tales extremos que provoca el fallecimiento de la víctima.
Por eso el ensañamiento es la innecesaria prolongación de la agonía, el goce bestial y despiadado del dolor de la víctima.

Descuartizamiento

En numerosas oportunidades se observa que para ocultar el homicidio simple, la persona descuartiza el cadáver. Esto, aunque parezca repugnante a la mente humana, y de hecho lo sea, no constituye un elemento calificante. La muerte se ha producido y aunque y aunque se verifique un “ensañamiento” con el cadáver no es eso circunstancia para calificar lo ya sucedido. No es posible agravar la muerte después del homicidio.
En tal sentido la jurisprudencia se ha pronunciado así: “El repudiable bárbaro hecho en sí descuartizamiento llevado a cabo cuando la víctima se encontraba sin vida, no significa en la ley ensañamiento, dado que las distintas partes del cuerpo seccionado fue hecho para desaparecer los rastros del crimen y eludir la represión” (JA. 34-1373).

El error en el ensañamiento

Puede ocurrir que el sujeto realice numerosas heridas en el cuerpo de la víctima creyendo que las mismas son indispensables para un mayor sufrimiento y el consecuente logro del ensañamiento. Pero de las pericias correspondientes surge que las lesiones fueron indispensables para provocar la muerte, tanto por su magnitud como por su continuidad, siendo que de otra manera la muerte no se hubiera producido, estaremos en presencia de un homicidio simple, en virtud al error en virtud al error en que ha incurrido el autor del delito.
La cuestión está dada en lo siguiente: si el sujeto realiza los sufrimientos innecesarios antes de la muerte estaremos ante un homicidio calificado por ensañamiento. Pero si se realizan para consumar el homicidio, creyendo erróneamente que las heridas son indispensables para que el delito sea calificado, habrá homicidio simple. El error prevalece sobre el modo de actuar.

El elemento utilizado

Muchas veces se ha entendido que existe ensañamiento cuando se mata con un elemento considerado como arma impropia, como por ejemplo una hoja de afeitar. Sin embargo la sola consideración del elemento utilizado en el hecho no es suficiente parámetro para evaluar la existencia de la calificante.
Tomando como ejemplo el caso de la hoja de afeitar, cuando el homicida corta el cuello de la víctima produciendo tantas heridas que al final termina muriendo. Pero bien puede suceder que víctima y victimario se hayan encontrado a solas en un cuarto y una vez allí, no antes, el sujeto tome la resolución de matar a la persona que tiene frente a sí, siendo que la única forma que puede hacerlo es utilizando el único objeto que hay en el cuarto, que es precisamente la hoja de afeitar. Tengo para mí que ello, aunque sea una forma espantosa de morir, no hay aquí circunstancia calificante de ensañamiento, pues la persona no pudo elegir otro medio para matar, y lo que es más elocuente es que el sujeto comenzó a matar desde el primer corte.


Entrevista
La verdad sobre la medicina biológica


Parece una moda porque últimamente está en la boca de todos, pero muy pocos saben de qué se trata. La realidad dice que no es un invento moderno. Hace unos días concedió a este medio una entrevista el doctor Alberto Gamaldi Ortiz, médico especialista en medicina biológica, para aclarar un poco el panorama respecto a esta área.
El profesional hace más de 30 años que la está poniendo en práctica y los resultados son sorprendentes. Esto motivó a confirmar los trascendidos respecto a las curas casi milagrosas, que dirían algunos.
Diversos comentarios y testimonios impulsaron a llegar hasta el consultorio del doctor Ortiz, situado en la localidad de Morón, sobre la calle Casullo, lugar en donde atiende cada quince días, rigurosamente. Su próxima visita será en la primera semana de noviembre.
Lo bueno es saber que hay una solución, según aseguró, para muchas enfermedades que se consideran incurables.

-¿Qué es la medicina biológica y para qué sirve?
-En la medicina biológica se produce la curación a través de elementos biológicamente activos y no de drogas. Esto significa que para reparar lo que en el organismo se ha gastado a través del tiempo, vamos a usar elementos que le son propios como células, tejidos, colágeno, cartílago, osteolatos, etcétera. Que va a ir produciendo una restauración del organismo.

-¿Cuál es la enfermedad más tratada con este tipo de terapias?
-La enfermedad más tratada, o más clásica en al medicina biológica, es la que padecen las personas mayores de 60 años, ya que se ha detectado que un 80 por ciento de la población la padecen, es la comúnmente llamada artrosis, que es un desgaste de los huesos a nivel de las articulaciones. Con la medicina biológica en forma de vacuna introducimos en el organismo sustancias que van a reparar la articulación dañada.
Dentro de la gran gama de enfermedades que pueden tratarse con la medicina biológica, se encuentran: acne, alopecia, artritis crónica y aguda, asma bronquial, auto alergias, bronquiectasia, bronquitis crónica, cáncer, cistitis, colitis hemorrágica, conjuntivitis recurrente, hepatitis crónica, eczemas, enfisemas, fiebre reumática, fístulas crónicas, flebitis, foruncolisis, gingivitis, lupus eritema toso, miastenia gravis, migrañas, esclerosis múltiple, nefroesclerosis, nefrosis, pancroepatías, paradentosis, pruritos, soriasis, sinusitis, tumores, y el aborto recurrente.

-¿La artritis es diferente a la artrosis?
-Si, totalmente. La artrosis es una enfermedad del paso de los años, en cambio la artritis es una enfermedad inmunológica, de bajas defensas, y afecta generalmente a las mujeres jóvenes, en general en la época de gestación, o en la lactancia donde están disminuidas las defensas, penetra esta enfermedad y se lleva como una carga de por vida.
Con la medicina biológica venimos a solucionar carencias que tiene la medicina clínica para este tipo de enfermedades.

-¿Quiere decir entonces que la mayoría de las enfermedades son por bajas defensas?
-Si, el ejemplo es claro, el asma bronquial, la soriasis, inclusive las infecciones crónicas como cistitis crónica, conjuntivitis recurrentes, sinusitis a repetición, anginas, eso significa claramente que hay un problema en las defensas. Hace ya muchos años que trabajo en la medicina biológica, la medicina del futuro, la medicina del siglo XXI. Cuando me preguntan cómo se va a curar una persona que tiene cáncer, el comentario es que no lo vamos a curar del cáncer, vamos hacer lo posible por que tenga una mejor calidad de vida levantado las defensas. En un hígado enfermo, colocaremos células vivas a fin de que pueda contagiar en salud a la parte que esta enferma.

La Edición Digital del diario NCO, está dedicada a la memoria   de Antonio Mamerto Gil ("El Gauchito Gil") en reconocimiento a las gracias concedidas.

 La Dirección