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La
tragedia de todos los veranos
Marcha
por la muerte de una nena en una tosquera
La menor murió ahogada días atrás en una de
las tantas cavas de la zona oeste del Gran Buenos Aires que la gente
humilde suele usar para mitigar las altas temperaturas estivales,
pese a las prohibiciones * Los vecinos reclaman que se extremen
las medidas en estas peligrosas excavaciones *
Vecinos de las localidades de Rafael Castillo y Morón realizarían
hoy una marcha para reclamar que se tomen medidas de seguridad en
las tosqueras de la zona, en donde la última semana murió
ahogada una niña de tres años.
Con la llegada del calor estival, hay que lamentar tragedias de
este tipo que suelen suceder cada año en las diferentes cavas
diseminadas en la región, utilizadas como balnearios por
los pobladores más humildes.
Las hondas excavaciones que en su tiempo fueron explotadas por grandes
empresas para extraer tierra y quedan abandonadas, se transforman
en “trampas mortales”. Las precauciones que deberían
tomarse para resguardar la seguridad, no existen; según dicen
los mismos lugareños, la gente con intención de ingresar
a bañarse o a pescar, rompen con facilidad los alambrados
y sustraen vallas y carteles de advertencia de peligro.
El último de los variados casos que se registran cada verano,
habría sucedido la semana anterior en que una chiquita de
tres años perdió la vida en una tosquera de las innumerables
que existen en jurisdicción de Merlo.
Por eso, familiares de la pequeña como así también
otros vecinos damnificados que se han organizado por las muertes
ocurridas en tosqueras de La Matanza y Merlo, decidieron efectuar
hoy una movilización que partirá desde Morón,
de donde era la nena, a las 10.00, y desde Rafael Castillo a las
11.00, para dirigirse hasta Avenida Don Bosco donde caminarán
para llegar a la intersección de las calles Pierrastegui
y Andrade.
La intención de la manifestación, según mencionaron,
es advertir a la gente acerca de la peligrosidad de estos lugares
y reclamar que se extremen las precauciones como la colocación
de un vallado perimetral de esas profundas cavas de hasta diez metros
de profundidad en algunas.
El último caso conocido sucedió el año pasado
en una tosquera de la localidad de González Catán,
ubicada detrás del barrio “Las Casitas” y del
predio de la Ceamse, donde se ahogó un niño cuando
se encontraba pescando junto a sus cuatro hermanos también
menores de edad.
Anteriormente, en marzo de 2003, en la tosquera de González
Catán, se registró la muerte de un hombre que fue
a bañarse con unos amigos.
Durante el año 2001, varios jóvenes murieron en las
tosqueras localizadas en 20 de Junio y González Catán.
A sólo dos meses de iniciado el 2002, otras cuatro personas
fallecieron en estas profundidades: El primer caso fatal sucedió
en 20 de Junio, donde el jefe de una familia humilde de la localidad
de Virrey del Pino encontró la muerte nadando. Luego, un
muchacho falleció al entrar a las aguas de la tosquera ubicada
detrás del predio denominado Campanópolis, en el barrio
San José la Justina. En ese mismo, año, dos jóvenes
de 25 años perecieron al arrojarse a la tosquera situada
detrás de ese complejo mientras cazaban patos.
En el mismo período, un adolescente fue a pescar junto a
dos amigos a la tosquera lindante al predio del Ceamse en González
Catán, y como perdió la línea se metió
a las aguas tras lo cual no pudo salir.

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