El
local funcionaba en forma irregular en Virrey del Pino
Decomisaron 44 mil kilos de huesos
y bolsas de carne en un comercio de La Matanza sin habilitación
Funcionaba
en condiciones lamentables de higiene * Con el producto resultante
elaboraban embutidos, chorizos y hamburguesas, entre otras cosas
que ofrecían a la venta *
Por falta total de normas de higiene y condiciones infrahumanas
de trabajo del personal, clausuraron un local ubicado en ruta
3 a la altura de Virrey del Pino, en el que decomisaron 44.000
kilos de huesos y bolsas de carne, según informó
el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires,
a través de la Subsecretaría de Desarrollo Agropecuario
y Ganadería.
Se trató de un operativo llevado a cabo por esa repartición
provincial, efectivos policiales de Delitos Económicos
de Quilmes y personal del SENASA, en respuesta a los reiterados
reclamos de vecinos y propietarios de fábricas de embutidos
de La Matanza alertando sobre la existencia de lugares donde se
pelaban huesos para extraer lo que se llama “carne chica”,
para destinarla presuntamente a la fabricación de embutidos,
chorizos y hamburguesas, entre otras preparaciones.
Al investigar las denuncias, observaron que en la avenida Juan
Manuel de Rosas 16.453 (ruta 3), un local de venta de carne en
el que por las noches arribaban camiones similares a los utilizados
para retirar los huesos de los frigoríficos, los cuales
llegaban allí con sus volquetes cargados de huesos, y eran
descargados a granel.
Tras comprobarse la existencia de dichas irregularidades, se decidió
inspeccionar el lugar, se ingresó al local y se corroboró
la presencia de huesos depositados en el piso, hasta una altura
aproximada de 2 metros.
Al mismo tiempo, los inspectores pudieron constatar que por una
persiana vecina del mismo local ingresaban los volquetes con los
huesos, el personal los trasladaba hasta las mesas en donde se
realizaba el pelado y que la carne resultante de esta operación
era pesada, embolsada y llevada a la cámara de frío
que se encontraba en el establecimiento que una vez funcionó
como carnicería.
Estas actividades se desarrollaban en una habitación de
6 metros por 4, aproximadamente, por unas 70 personas, quienes
no presentaban indumentaria adecuada, ni reglamentaria.
Se constató que las condiciones edilicias eran muy malas,
además de encontrarse efluentes mezclados con grasa, que
hacían intransitable el lugar además de provocar
malos olores y atraer todo tipo de insectos.
Por dichas condiciones y por la falta total de reglamentación,
personal de la cartera agraria bonaerense y del SENASA procedieron
a la desnaturalización de la totalidad de la mercadería
presente en el lugar, estimada en unos 44.000 kilos de huesos
y bolsas con carne.