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Debate
en la CGT de La Matanza
Otro
importante paso en la conformación de OSTIRA
Trabajadores
de la salud, sindicalistas y organizaciones sociales debatieron
sobre las carencias existentes en materia de salud y prevención
* Propusieron continuar con el proyecto de la Obra Social de los
Trabajadores Informales y presentarla en unos días a autoridades
provinciales *
Por
Federico Trofelli.-
Diferentes
entidades sociales, profesionales de la salud y sindicalistas disertaron
ayer por la mañana sobre la salud popular en la sede de la
CGT de La Matanza. El objetivo fue dar un paso más en la
conformación de la Obra Social de los Trabajadores Informales
de la República Argentina (OSTIRA). El debate lo propuso
la Secretaría de Trabajo Informal que trabaja a través
de la Asociación Civil “Movimiento Por Una Sociedad
Diferente” sobre 5 ejes fundamentales: La Salud Del Tercer
Sector; Proyecto Obra Social Comunitaria (ONG); Acuerdos Con Obras
Sociales Gremiales; Propuestas Medicas a cargo de distintos especialistas
del tema y el rol que juega el Estado.
La cardióloga Mónica Guilli resumió la situación
actual por la que atraviesa la salud en nuestro país: “los
hospitales no llegan a cubrir las necesidades del común de
la gente”, y esto, sumado a que “la mayoría de
las familias perdieron las prepagas, comenzaron a manejarse a través
de fundaciones pagando un bono reducido de unos 5 pesos, pero muchas
veces, los beneficiarios deben hacerse diferentes estudios que son
muy costosos y están fuera de la cobertura”.
Del mismo modo, otro de los disertantes, el médico clínico
Juan Carlos Massera, agregó que “a las obras sociales
no les cierran los números y deben tercerizar los servicios”.
También se hizo hincapié en la importancia de la prevención,
al respecto, Carlos Domonte quien lidera varias organizaciones sociales
de la zona, realizó su aporte: “hay que prevenir a
los niños desde el área de educación, especialmente
a los que se encuentran en el rango de 2 a 7 años y tienen
padres desocupados”. En ese contexto, priorizaron la idea
de crear una herramienta de contención para este sector de
la sociedad y afirmaron que tanto desde el ministerio de Trabajo,
como el de Salud están trabajando juntos para llevar a cabo
este proyecto.
Por su parte, Adalberto Steinfeld, representando al Sindicato de
Empleados y Obreros de Comercio y Afines (SEOCA) expuso sus ideas
y desde su posición gremial comenzó haciendo un mea
culpa: “es cierto lo que se ha dicho hoy, que desde los gremios
es como que le hemos dado un poco la espalda a la gente, o no hemos
tenido la capacidad de contener a los trabajadores que se cayeron
del sistema. El tema es ver como recuperamos ese espacio perdido
y trabajar codo a codo con la sociedad porque somos parte de esta
sociedad”. El rol de los sindicatos en el proyecto de OSTIRA
sería de vital importancia ya que con sus obras sociales
se acordarían varios convenios. En ese sentido, el gremialista
continuó: “también pretendemos involucrar al
sector empresario, sin desconocer el papel que el estado tiene que
tener, igual que la sociedad y las organizaciones sociales”.
Todos coincidieron en acordar que los pasos a seguir son instalar
estos temas en la sociedad, “hemos logrado un consenso de
qué es lo que queremos, ahora tenemos que saber como instrumentarlo.
Ahí está el desafío para el futuro porque tenemos
que hacer un debate y lograr un documento unánime para poder
acercarlo a las autoridades”. El 3 de febrero próximo
realizarán una puesta en común con todas las organizaciones
implicadas y esperan la presencia de centenares de personas. El
lugar aún está por confirmarse, pero se sabe que representantes
del ministerio de Salud Pública escucharán las diferentes
propuestas.
El
financiamiento de OSTIRA
Los disertantes
tienen varios modos alternativos para conseguir los recursos económicos
para financiar la Obra Social: por una parte, los trabajadores que
estén en actividad, ya sea de manera independiente o dependiente,
harían un aporte básico. A su vez, el monto también
podría incrementarse a través de las partidas que
tiene el gobierno en el presupuesto para gastos imprevistos. Por
último, también podría pedirse créditos
no retornables que son otorgados por organismos internacionales.
Cabe recordar que en la década del 90 el país recibió
muchos de estos subsidios desde el extranjero

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