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irregularidades en la administración
Dificil situación financiera de la Sociedad
Italiana de Morón
La
gestión que encabezó en el año 1999 Vicente
Rotondi contrajo una deuda colosal * El dinero nunca ingresó
a las arcas de la entidad * Este año se va a realizar un
juicio Oral y Público para los culpables de haber obtenido
el préstamo y a sus cómplices *
Por
Roberto Cuzzani.-
El
14 de febrero a las 19.30 horas se realizará una asamblea
de socios de la institución para tratar el tema de la venta
del edificio que según cotización de la inmobiliaria
Carlos Milano, tiene un valor de setecientos mil dólares.
Además van a solicitar autorización para vender una
quinta que posee la entidad en Merlo Gómez y 10 parcelas
de tierra que poseen en el Cementerio Privado de Bella Vista. Pasada
una hora de las 19.30, se sesionará con aquellos que se encuentren
presente.
La Sociedad Italiana de Morón se encuentra inmersa en una
delicada situación financiera.
Una administración que en el año 1999 estaba presidida
por Vicente Rotondi, contrajo una deuda que en la actualidad alcanza
a los trescientos cincuenta mil dólares, cifra difícil
de amortizar cuando se cuenta con una entrada genuina de dinero.
En ese año una Asamblea de Asociados autorizó a la
Comisión presidida por Rotondi, quien era asistido por el
secretario Guillermo Mastrángelo y el tesorero Walter Bernal
a solicitar un préstamo ciento cincuenta mil pesos.
Como Rotondi, Mastrángelo y Bernal estaban inhibidos para
realizar operaciones bancarias solicitaron licencia y dejaron las
tramitaciones del caso en manos del vicepresidente Arturo Faro,
el prosecretario Duilio Oscar Marenzi y el protesorero Gustavo Burzaquis,
quienes tomaron el préstamo en dólares.
Para concretar la hipoteca del edificio, que se encuentra en la
calle Buen Viaje al 800, debieron modificar el nombre de la entidad,
debido a que dichas sociedades sin fines de lucro tienen vedado
realizar operaciones que puedan poner en peligro la continuidad
institucional.
La denominación era Sociedad Italiana de Socorros Mutuos
de Morón, pera la modificaron y pasó a llamarse Sociedad
Italiana de Morón, Mutual Social, Cultural y Deportiva. El
préstamo les fue otorgado por la señora Piedad Fernández
Quiroga, suegra del propietario de Transporte Bessone.
El dinero que recibieron los tres mandantes nunca ingresó
a la entidad, pero ante la demora en devolver el préstamo
intervino el abogado de la señora Quiroga, a quien las autoridades
actuales le deben honorarios por una suma cercana a los cincuenta
y tres mil dólares.
Otro de los desaciertos de la gestión Rotondi, fue haberse
desprendido de la Mutual que realizaba convenios de atención
con el Hospital Italiano, la Clínica Modelo y otras instituciones
de asistencia para la salud. Con esa maniobra se esfumó la
única posibilidad de ingreso de dinero para poder levantar
la hipoteca.
La Mutual fue adquirida por la Empresa Hipoacúsica, quien
no habría pagado un centavo, tan sólo se comprometió
a cubrir las deudas que había contraído la entidad.
Se está investigando si dicha empresa que funciona en dependencia
de la Sociedad Italiana realizó los pagos estipulados. Según
datos que pudimos obtener se recaudaban por esa actividad cerca
de cuarenta mil pesos mensuales, suma que no era despreciable.
Un interventor nombrado por el INAES, que es el organismo que controla
a las entidades sin fines de lucro, realizó una denuncia
penal debido a las irregularidades que comprobó.
Como Rotondi estaba inhibido, la cuenta corriente de la entidad
se hallaba a nombre de un empleado que cumplía tareas de
mantenimiento en dicha sociedad.
El dinero ingresa en la entidad bancaria(Banco Itau) y según
el interventor pasaba en forma automática a la cuenta que
poseía en la misma la señora Amalia de Rotondi, esposa
del presidente.
La denuncia en su momento pasó por la Unidad de Investigaciones
5 a cargo de Karina Iuzzolino y en la actualidad se encuentra para
ser elevada a juicio Oral y Público, que todo indica que
se realizará este año.
La Sociedad Italiana que ostenta 139 años de vida pasó
de 800 socios a 170, lo que de una idea de la difícil situación
en que se encuentra. Durante la gestión de Rotondi, su mujer
Amalia cobraba como gerente siete mil pesos por mes, siendo un cargo
que no estaba contemplado en los estatutos.
Debido a las irregularidades comprobados el año pasado el
juzgado N° 15 de la Ciudad de Buenos Aires, que analizaba el
tema de la hipoteca determinó no innovar, salvando en forma
momentánea de la desaparición de una entidad que brilló
alto en Morón.
En noviembre se realizaron elecciones en la Sociedad Italiana siendo
elegida como presidente Sandra Guiuffrida, que es secundada por
Teresa Pietrafesa y Alejandro Castro.

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