| Rumbo
al 2007
Alberto Balestrini con la fusta bajo
el brazo…
Después
que algunos ultrapingüinistas preocupados por el avance sistemático
de la relación Kirchner-Balestrini, intentarán denostar
su capacidad de manejo en la presidencia de la Cámara de
Diputados. Las respuestas fácticas no se hicieron esperar,
como para sepultar cualquier intento de limar al hombre de La Matanza.
En primer lugar, el presidente anunció a La Matanza como
su segunda visita al conurbano donde continuará con la avanzada
impiadosa de desterrar al duhaldismo sin dejar respirar a los que
pergeñaron una normalización retardataria para especular
con una supuesta caída de popularidad del primer mandatario
si el espiral inflacionario no cesa.
El pase de intendentes y dirigentes de primera y segunda línea
duhaldista al kirchnerismo es una hemorragia incesante que desespera
a Eduardo Caamaño que junto a algún grupo minúsculo
de diputados había intentado en enero generar una corriente
opositora.
Caamaño pertenece a los ex duhaldistas que se asumen como
opositores y, como se recordará, tuvo varios encontronazos
antes de las elecciones con el jefe de Gabinete Alberto Fernández
y con el propio Kirchner.
Sin la intención de molestar al Presidente, pero tampoco
sin quedarse callado por miedo a molestarlo, Caamaño declaró
que "la cuestión del PJ es un asunto que concierne a
todos los peronistas y no sólo a los que están en
el Frente para la Victoria".
Lo dijo con relación al propósito de normalizar al
PJ, intervenido por la Justicia, y a partir de unas instrucciones
que se atribuyen a Kirchner para armar una comisión que trabaje
junto al interventor Ramón Ruiz.
En esa comisión aparecen, según los nombres en danza,
sólo kirchneristas como el jefe de la Cámara de Diputados,
Alberto Balestrini (otra de las respuestas categóricas a
la pretendida devaluación del ex intendente de La Matanza)
y los presidentes de los respectivos bloques, el diputado Agustín
Rossi y el senador Miguel Pichetto.
Aclaró Caamaño que hay "otros grupos peronistas,
además de los kirchneristas peronistas, como muestran las
aspiraciones del puntano Adolfo Rodríguez Saá o el
salteño Juan Carlos Romero".
Y precisó: "El interventor está al servicio de
la jueza (por María Servini de Cubría, titular del
Juzgado Federal Nº 1) y no es –remarcó- el representante
de Néstor Kirchner".
Insistió en que ese delegado de la Justicia "no puede
hacer esta unidad porque eso debe decidirse entre todos los peronistas".
Señaló como alternativa que se convoque al congreso
del partido -que Caamaño preside- para que "de allí
surja una comisión de acción política que represente
la voluntad de la mayoría".
Molesto por declaraciones del intendente de Tres de Febrero, quien
dijo que la interna del PJ fue la elección del 23 de octubre,
en la que arrasó el kirchnerismo, Caamaño retrucó:
"el señor Curto le está dando la razón
a Ricardo López Murphy cuando decía que íbamos
a unirnos después de robarle a él la banca por la
minoría en el Senado". E inquirió: "¿Acaso
se olvida que los candidatos elegidos por el PJ bonaerense para
enfrentar al kirchnerismo fueron (Hilda) Chiche Duhalde y José
María Díaz Bancalari?".
Como
si esto fuera poco
El
titular de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini, dijo
estar "seguro" que se aprobará el proyecto oficial
de reforma del Consejo de la Magistratura, que sería tratado
después del 15 de febrero.
"La prioridad para nosotros en la Cámara de Diputados
es la ley de biodiesel, la ley de pequeña y mediana empresa
y la ley del Consejo de la Magistratura", temas "que estamos
hablando permanentemente con el presidente" Néstor Kirchner.
Acerca del proyecto oficial del Consejo de la Magistratura, el titular
de la Cámara Baja dijo que "los votos los vamos a conseguir
y la ley va a ser exactamente como el proyecto que se envió
desde el Ejecutivo".
Alberto Balestrini, da por irreversible la sanción favorable
por contar, según afirma, con el número suficiente
para hacerlo: 129 votos positivos. La cuenta a favor incluye a radicales
que responden a directivas de sus gobernadores (caso de Santiago
del Estero, Catamarca y Corrientes) y a cordobeses que responden
al intendente Luis Juez, con excepción de Norma Morandini,
además, naturalmente, de los oficialistas, que son 116, excluyendo
por lo tanto al neuquino Oscar Massei, que se declaró en
contra, y a Rafael Bielsa que tampoco quiere votarlo.
Con las leyes de fuste aprobadas a pesar de la oposición
interna y externa por un manejo político apropiadazo con
los bloques o los legisladores y la posibilidad de negociar presidencia
de comisiones.
Con lo que implica estar prácticamente por ordenes directas
de Kirchner la normalización del PJ para según sostienen
refleje el resultado del 23 de octubre pasado.
Con el presidente sumando adhesiones e inaugurando obras en su distrito,
Alberto Balestrini no se preocupa como Aníbal Fernández
de salir a una loca carrera por la Gobernación tratando de
instalarse fuerza de cal y derrite en las paredes…
Siempre fue un tiempista y hoy más que nunca sabe que la
posibilidad de encumbrarse en el sillón de la Gobernación
es potencialmente probable.
Desde luego deberán sustentarlo con una buena gestión
distrital y se tendrá que convertir en el mediador e interlocutor
de una interna que ya está a flor de piel, transversales
y peronistas que se cruzan en bandada no entran en los mismos espacios
algún sector deberá ir a la cola.
Ninguno de los dos parece querer resignarse. A Kirchner sin el peronismo
no le alcanza y a los transversales con el peronismo no los contiene.
Si Balestrini logra con sus relaciones con ambos sectores unificar
criterios una normalización sin traumas y una mediana convivencia
intersectorial, La Matanza tendrá por primera vez un gobernador
que la represente.

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