| Inseguridad
a la orden del día
Castelar es castigada con una violencia inusitada
Es
una de las ciudades más importantes de Morón * Asesinatos,
robos a toda hora, menores drogados, son algunas de las cosas que
los vecinos quieren que se termine * Hay varios homicidios sin resolver
*
Los
vecinos soportan desde el comienzo de la administración Sabbatella
una proliferación de confiterías bailables que se
han convertido en un flagelo. Asesinatos, robos y droga son una
cosa cotidiana.
Los fines de semana se juntan en el lugar más de diez mil
persona que son incontrolables.
La decisión del intendente de transformar a Castelar en la
antigua Ramos Mejía, ha terminado con la tranquilidad de
los sufridos vecinos. Los fines de semana conviven con ruidos insoportables,
borrachos invadiendo los jardines de sus casas para utilizar el
lugar para todo lo que se pueda imaginar.
Durante esos días se convierte en una ciudad insegura transitada
por menores, en gran parte drogados, que no estudian ni trabajan
y tienen atemorizada a la vecindad. En algunos lugares dicen que
cobran peaje y cuando son detenidos por la policía, en forma
rápida los jueces de menores los dejan en libertad.
Las picadas y los excesos de alcohol son algo frecuente mientras
que las autoridades municipales nada hacen para terminar con el
desorden.
En los últimos tiempos se han producido una cantidad de asesinatos,
lo que indica que la situación en la zona de Castelar está
fuera de control, mientras el robo de coches es una constante.
Los vecinos están hartos de juntar firmas para nada. A pesar
que el intendente vive en esa zona, nada hace para terminar con
los conflictos que se suceden día por día.

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