| Se
espera acción de la Justicia por casa usurpada
Ramón
Olmos, vecino del distrito de Hurlingham, tiene su casa usurpada
desde el año 1995 * Podría haber utilizado la violencia
para expulsar a los que la tomaron, pero prefirió recurrir
a la Justicia * Así le fue * La causa se encuentra radicada
en el Juzgado Civil y Comercial N° 12 de Morón *
Ramón
Olmos tiene su casa usurpada desde el mes de mayo de 1995. Quien
se apropió de lo que no le pertenece se llama Alba Rodríguez,
quien exhibe un documento de certificación de la firma de
ella y de una prima de Olmos, María Dolores Bravo, donde
dice que la propiedad se la compró a esta última en
17 mil pesos.
La familia Olmos tuvo que construir una pared para dividir la propiedad
en dos partes porque la Justicia es lenta e injusta. Hace treinta
y seis años los abuelos y padres de Ramón empezaron
a construir la casa en un terreno municipal. En ese lugar siempre
vivió la familia que recibió la adjudicación
provisoria del terreno de manos del intendente interino de Hurlingham
Mario Arnedo con fecha 16 de junio de 1998.
En noviembre de 1999 pudo acceder al boleto de compra y venta definitivo
que firmó en nombre del municipio el entonces intendente
Juan José Alvarez, cuyo número de comprobante es el
6184617/3.
Pero todo esto no alcanza para que esta familia termine con una
pesadilla que los atormenta. Olmos vive con su compañera,
dos hijas de esta última y tres nietas. Los vecinos presentaron
firmas a favor de ellos confirmando que lo que dicen es cierto,
pero desde el año 1995 deben convivir con una mujer que vivía
a la vuelta de la casa y su hija.
Los Olmos por cuestiones de trabajo viajaron a Villa Gesell en diciembre
de 1994, quedando en la casa una tía de Ramón. La
señora falleció en abril de 1995, por lo que los Olmos
regresaron por unos días a Villa Tesei. En el mes de mayo
cuando decidieron volver en forma definitiva, la casa había
sido tomada.
El tener que compartir un espacio con la usurpadora crea serios
problemas de convivencia, discusiones, gritos y denuncias cruzadas
ante la Justicia. Si no hay una solución definitiva pueden
ocurrir hechos de gravedad que podrían evitarse. Un acto
de justicia puede impedir que el enfrentamiento entre familias pase
a mayores.

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