Entidad
de Gonzales Catán
La Asociación Santa Clara de Asís arrancó
un nuevo año solidario
Es
una entidad sin fines de lucro * Hace más de ocho años
que articula con la comunidad * Ayuda a comunidades originarias,
escuela de fronteras y hospitales del interior del país *
Este año apuntan a fortificar la tarea solidaria *
Por
Marcela Fernández.-
La
Asociación Civil sin fines de lucro “Santa Clara de
Asís” es una organismo no gubernamental que funciona
en la Ciudad de González Catán, en la calle José
León Larre 396.
Desde allí, un grupo de habitantes del lugar trabaja día
a día para ayudar a los más necesitados. La idea de
este año, es redoblar los esfuerzos e incrementar la tarea
en todo el distrito.
La actividad social de las personas que comenzaron a reunirse en
la entidad comenzó en el año 1997, cuando intercambiaron
experiencias sobre los diferentes viajes efectuados en todo el territorio
nacional.
Desde entonces pudieron ver una realidad diferente a la que les
ofrecía el turismo puesto que se contactaron con la otra
cara de la Argentina que “no miramos”. Desde ese lugar
iniciaron su tarea social y solidaria.
La asociación nació por la inquietud de un par de
amigos y se fue conformando en una entidad que cumple una labor
importante en la sociedad de González Catan y los puntos
más recónditos y olvidados del país.
Se encuentra formada por más de quince personas y el año
pasado, a través de una muestra de los videos y fotografías,
dejaron documentadas sus actividades en cada uno de los lugares
inhóspitos que recorrieron.
Se exhibieron una gran cantidad de fotos testimoniales, se proyectó
un vídeo donde se mostraron las diferentes formas en las
que viven las comunidades originarias y además, se documentó
todas las necesidades básicas insatisfechas de cada una de
las familias residentes, por ejemplo, de la Selva Chaqueña.
“En estos lugares falta de todo, no hay atención primaria
y no se satisfacen las necesidades básicas como la salud,
vivienda, medicina y educación”, contó Luis
Reynoso, uno de los vecinos que conforma la entidad.
Según lugareños del barrio Lasalle, la Asociación
se rodeó de gente con vocación de ayudar y que además
es profesional de la salud. Por ejemplo en cada viaje que realiza
la asociación a los diferentes destinos, también van
médicos pediatras, clínicos y odontólogos,
entre otros.
Los
comienzos
El
presidente de esta asociación es un conocido vecino de la
ciudad de González Catán, se llama Luis Reynoso y
recordó a NCO sobre los orígenes de la misma: “éramos
un grupo de personas que íbamos a pescar, así recorrimos
algunos lugares comunes y tomamos en cuenta las necesidades que
había en cada pueblo”.
“El primer viaje lo hicimos a la casa de unos familiares a
la provincia de Catamarca, en la localidad de Bañado de Obalta,
y conociendo el hospital nos dimos cuenta de las necesidades”,
señaló.
Asimismo, Luis Reynoso continuó: “en el primer viaje
llevamos ropas de cama, vestimenta para la gente, medicamentos,
algodón y demás, pero nosotros no queríamos
que esta actividad fuera sólo un asistencialismo o acto caritativo”.
“Nos conformamos en Asociación Civil y convocamos a
un grupo de médicos amigos y nos acompañaron en los
viajes desde el año 2000 aproximadamente”, añadió
el presidente de la asociación.
Desde allí, el grupo viaja a diferentes lugares del país,
llegando a escuelas de fronteras, hospitales y comunidades originarias.
Apadrinan
diez escuelas de fronteras
El
presidente de la asociación relata que “actualmente
están apadrinando a diez escuelas en las provincias del Chaco,
Formosa, Misiones, Salta, Catamarca y Jujuy”.
A esos establecimientos llevan todo lo que ellos van juntando en
su sede ubicada en el centro de la ciudad de González Catán,
En ese sitio, reciben las donaciones de ropas, calzados, alimentos
no perecederos, medicamentos, útiles escolares, ropa de cama,
entre otras cosas.
“Todo lo que la gente acerca, es útil, porque para
el que no tiene nada lo más pequeño es muy grande”,
reflexionó Reyna.
Esta asociación está formada por 20 personas que no
cobran remuneración alguna por lo que hacen. La entidad tampoco
recibe ningún tipo de subsidio. Por ello los viajes y la
manutención del local que alquilan para la atención
al público, debe salir de los bolsillos de los miembros.
“Muchas veces para costear los viajes debemos recurrir a rifas
o algún bono contribución –añadió
Luis Reyna- ya que en cada viaje llevamos al menos tres camionetas
transportando lo recaudado y eso tiene un valor aproximado de 1300
pesos”.
Un
año lleno de desafíos
Así
se refirió el titular de la institución al referirse
a la modalidad de trabajo que implementarán este año.“Desde
que estamos trabajando, aprendimos que nunca alcanza y que año
tras año debemos mejorar. Por eso durante el 2006 vamos a
llevar adelante una campaña de concientizacion y participación
ciudadana para que todos los vecinos de La Matanza se comprometan
con sus hermanos para poder ayudarlos”.
En ese contexto, Reyna continuó: “empezamos en González
Catán e iremos llevando nuestro trabajo a cada una de las
localidades hasta que todo el distrito se muestre solidario con
los hermanos mas necesitados del país”,dijo.

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