| Los
problemas de siempre
En
Lomas del Mirador se cansaron de las inundaciones
En
una de las localidades más populosas y bellas de La Matanza,
los vecinos tienen que padecer las “clásicas inundaciones
cada vez que llueve de manera extensa” * La intersección
de las avenidas Mosconi y San Martín se “transforma
en una laguna difícil de tolerar para los habitantes del
lugar”, que no sólo no pueden cruzar las calles, sino
que tienen que tolerar que el agua llegue hasta las casas * Cansados
de la situación, los comerciantes iniciaron una campaña
de recolección de firmas y piensan presentar un reclamo formal
ante la Municipalidad * El viernes fue un caos durante todo el día,
con serios peligros para los transeúntes que se arriesgan
a pasar descalzos o con sus autos que se quedan en el medio del
trayecto *
Por
Claudio Brusca.-
Lomas
del Mirador es una localidad en la que viven cerca de 90 mil habitantes,
los cuales le dan forma a uno de los sitios más “pintorescos”
del partido de La Matanza. Los problemas de la inseguridad empezaron
a profundizarse seriamente desde los saqueos del 2001, con los recordados
desmantelamientos a los supermercados “chinos”, pero
a su vez hay un conflicto que parece ser interminable para los vecinos
de la zona y que no tiene fecha de inicio, como lo es la clásica
y odiada inundación de las calles céntricas.
El viernes fue un día en el que las lluvias se hicieron presentes
desde tempranas horas de la madrugada, y como siempre, no pudo faltar
la formación de la ya conocida y bautizada por todos, "Laguna
de Mosconi y San Martín”.
Justamente en la intersección de esas dos avenidas, que forman
a su vez uno de los circuitos más transitados de la ciudad,
se producen históricas inundaciones que causan el evidente
fastidio de los habitantes que no comprenden cómo a esta
altura todavía no se le haya encontrado una solución
a este inconveniente.
Hace algunos meses, se terminó la obra del aliviador del
Arroyo Cildañez, que tuvo como uno de los puntos de mayor
trabajo, la avenida Mosconi y General Paz, aunque de igual manera
está firmemente comprobado que esa importante labor no culminó
con los aprietos que se dan apenas unas pocas cuadras adelante sobre
el lado de provincia.
Los lindantes se habían ilusionado con la posibilidad de
que por fin se terminen las crecidas, pero esto no fue así,
aumentando cada vez más el tedio de la gente que no sabe
que más hacer para que escuchen sus pedidos.
Cansados del olvido y “de las contrariedades de siempre”,
un grupo de vecinos y comerciantes de la zona, decidieron empezar
con una campaña de recolección de firmas, que va a
estar acompañada de una presentación formal, que incluye
fotos del lugar en los días de lluvia y una carta realizada
por abogados que exige la solución definitiva al conflicto
de la inundación en esas avenidas.
Lo cierto es que cada vez que llueve, ese punto se convierte prácticamente
en intransitable, con todos los peligros que eso trae consigo. El
agua llega hasta las puertas de las casas, y en muchos casos, no
sólo se mete adentro de las viviendas, sino que también
ingresa a los negocios.
A esto hay que sumarle que a raíz de la fuerte tracción
que hacen los colectivos y camiones para cruzar las calles, el agua
alcanza grandes alturas, tocando así ventanas, puertas e
interiores de los hogares y comercios.
“Necesitamos
que nos escuchen”
Juan
José vive hace más de treinta años en Lomas
del Mirador y es dueño de una panadería que limita
justo con la zona en cuestión. El local, es uno de los más
tradicionales en el barrio, pero esto no lo hace estar al margen
de las trabas que ocasionan los diluvios.
Fastidiado
por lo que ocurre continuamente, expresó: “los vecinos
estamos cansados, juntamos casi 600 firmas y no vamos a parar hasta
que las autoridades nos escuchen y hagan algo al respecto”,
manifestó fervorosamente.
“Hace dos años hice una denuncia por escrito ante la
Municipalidad advirtiendo de lo que pasaba, pero jamás recibimos
una respuesta. Lo que no entendemos los habitantes es que tanto
el intendente como los concejales, saben muy bien de las inundaciones
en San Martín y Mosconi, porque creo que por ahora, ninguno
de ellos viaja en avión.
Entonces
no nos entra en la cabeza como nadie hace absolutamente nada y dejan
que esto se transforme en una laguna cada vez que llueven dos gotas
locas”, arremetió Juan.
El
problema se hace cada vez más grave, ya que las bocas de
lluvia tardan mucho tiempo en desagotar la gran cantidad de agua
que se acumula en las calles. Es imposible cruzar las avenidas y
muchos autos se quedan varados en el camino.
“El
cruce de las avenidas es intransitable. Llueve quince minutos y
tenemos que esperar casi dos horas para que ese lago desaparezca.
Tengo una panadería y la gente se espanta cuando observa
lo que ocurre. Las cuatro esquinas nos vemos altamente perjudicadas”,
comentó el vecino.
“Sentimos
que nadie nos representa y que las autoridades se hacen los ciegos.
Los vecinos estamos cansados y me parece que merecemos un poco de
respecto por ser un localidad que paga impuestos y que lidera los
topes de recaudación para el municipio”, sentenció
el panadero.

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