Será
el próximo lunes
Llega el primer juicio por dos víctimas
de los saqueos de 2001
Finalmente
serán resueltos los casos Ramírez-Salas ocurridos
en Ciudad Evita en las críticas circunstancias del caos social
y político padecido por aquellas trágicas jornadas
del 19 y 20 de diciembre, después de un dilatado proceso
preliminar y varias suspensiones * Son llevados al juicio oral y
público un comerciante y su custodio que tienen prisión
domiciliaria * Además hay dos procesados libres *
Por Soledad Saliola.-
Los
jóvenes Damián Ramírez y Ariel Salas, son dos
de las decenas de víctimas que se cobraron sus vidas los
nefastos episodios del 19 y 20 de diciembre de 2001. Varias dilaciones
pasaron en estos años durante el largo proceso judicial hasta
que se resolviera este próximo lunes comenzar a ser juzgada
la responsabilidad de un comerciante de Ciudad Evita y su custodio
en ambas muertes ocurridas en medio de los disturbios desatados
por esos días.
Cuando el último 27 de noviembre, estaba por cumplirse un
nuevo aniversario de los trágicos revueltas callejeras que
derivaron en la renuncia de Fernando de la Rúa a la Presidencia
de la Nación, el juicio por los asesinatos del adolescente
Damián Ramírez y el joven Ariel Salas, ocurridos en
diciembre de 2001 en Ciudad Evita, se suspendió.
Es que el presidente del Tribunal 3, Jorge Fabián Van Staden,
pidió licencia y la subrogación había sido
dada al titular del Tribunal 1 Alfredo Pedro Drocchi. Pero este
magistrado estaba a cargo de otro juicio contra el acusado de quemar
a su hijo de dos años.
En ese mismo proceso, además, intervenía en reemplazo
provisorio del juez Joaquín Barrenechea, la jueza Diana Nora
Volpiccina, también integrante del Tribunal 3, quedando así
con la única conformación de la magistrado Liliana
Logroño. Entonces, la audiencia de debate de los casos Ramírez-Salas
fue pospuesta para el 5 de febrero de 2007.
La postergación tomó por sorpresa a las partes damnificadas,
sobre todo porque hasta una semana antes tenían la garantía
de la efectiva realización del juicio, pero además,
porque no habían sido notificados del inconveniente y una
de las madres se enteró de la suspensión a través
de uno de los testigos.
La nueva fecha fijada no conformó a los familiares de Ramírez
y Salas, pero de no aceptarla, según les anunciaron, el juicio
se hubiera retrasado hasta el año entrante. Incluso temieron
que se volviera a dilatar porque el defensor de uno de los imputados,
Franco Mazzi, el polémico abogado Miguel Angel Pierri, había
presentado la recusación del Tribunal por haber sido notificado
telefónicamente de esa suspensión.
El enjuiciamiento por estos hechos viene demorándose desde
el principios del último año. Cuando el 8 de marzo
de 2005 concurrían a la audiencia preliminar establecida,
de a cuerdo a la Ley 338, para designar cuándo el caso comenzaría
a ser juzgado por el Tribunal 3, se encontraron que la misma había
sido suspendida.
En esa oportunidad les informaron que se debía a que la causa
se encontraba en la Cámara de Apelaciones desde el 8 de enero,
porque otros dos procesados pidieron una requisitoria “para
no ir a juicio”.
Luego, la audiencia volvió a quedar paralizada por segunda
vez, el 12 de agosto, ya que pocos días antes renunció
el abogado defensor del imputado Mazzi, en Miguel Racanelli, y en
la Defensoría Pública habrían demorado la asignación
de un nuevo profesional, por lo que se hizo cargo Miguel Angel Pierri.
Después, vino otra nueva audiencia hacia fines de septiembre,
pero allí se resolvió seguir dilatando los plazos
recién para junio de 2006.
Promediados los primeros meses de 2006 y cuando parecía que
la fecha iba a ser corrida otra vez para dentro de un año
más, la persistencia de la asociación de Madres de
La Matanza, quienes cada jueves solían realizar manifestaciones
frente al Tribunal para pedir la aceleración de los tiempos
judiciales, logró influir en que llegara el ansiado ajusticiamiento.
Víctimas de la “conmoción”
social
Damián
Ramírez tenía 14 años cuando fue asesinado
el 19 de diciembre de 2001. Según cuenta su madre, Raquel
Arrieta, integrante de la asociación civil “Madres
de La Matanza contra la impunidad”, su hijo había salido
de la casa -en la calle Cristianía y Maciel- a ver los saqueos
que se estaban produciendo en negocios de la vereda de enfrente
y recibió un balazo por debajo de la oreja izquierda que
traspasó su cabeza matándolo al instante. El disparo,
dice con precisión, provenía de la esquina, en dirección
diagonal al lugar del saqueo.
También, ese día y en el mismo sitio cayó muerto
Ariel Salas, de 31años, quien venía de trabajar, y
al bajar del colectivo y cruzar la calle para dirigirse a su casa,
le pegaron un escopetazo en la cara.
La investigación por los delitos de “homicidio simple,
homicidio en riña, tentativa de homicidio, lesiones graves
y lesiones leves”, estuvo a cargo de la UFI N° 1 de La
Matanza, en ese entonces del fiscal Eduardo Castelli, quien ordenó
la detención del comerciante Franco Mazzi (50)-acusado de
la muerte del adolescente Ramírez y de instigar el asesinato
de Salas que estuvo varios meses prófugo- y de Bernardo Joulie
(55), ex uniformado de la Prefectura, como presunto responsable
del fallecimiento de Salas. Además, están procesados
pero en libertad César Rafael Orellana (41) y César
Enrique Maguicha (45).
Al momento de la tragedia, según habrían declarado
estos imputados, estaban cuidando los locales que alquilaba Mazzi
y dispararon “en defensa propia”. Fue debido al estado
de conmoción por esos días y las características
en que transcurrieron los hechos por lo cual el juez de garantías
Rubén Norberto Ochipinti les dictó una prisión
preventiva morigerada a ser cumplida en sus domicilios hasta que
se sustancie el juicio oral.
En este sentido, fuentes judiciales explicaron a NCO que, para la
aplicación de esta medida menos gravosa, se evaluó
que no hubiese peligros procesales como la posibilidad de fuga,
y el aseguramiento de que lleguen a juicio, además de respetarse
el principio de inocencia.
En principio el juez consideró que los acusados actuaron
en defensa de sus bienes y que no habrían salido a matar,
aunque la última palabra la tendrá en los próximos
días el Tribunal cuando comience a develar la verdad.
El abogado Alejandro Bois, es quien representará a las familias
de las víctimas ante el estrado como la parte demandante,
y contará con la colaboración de la abogada Paula
Betina Squassi, que considera que se prevé el juicio dure
aproximadamente durante todo esa semana,
Las audiencias se llevarán a cabo en el salón del
segundo piso del edificio de la calle Mendoza 2417 de San Justo,
a las que asistirán representantes del Centro de Protección
de Víctimas, que depende del Ministerio de Justicia bonaerense,
y las integrantes de la organización no gubernamental “Madres
de La Matanza Contra la Impunidad”, quienes, anunciaron, efectuarán
una vigilia el domingo frente al establecimiento judicial a la espera
del inicio del tan esperado juicio.

|