[ Fecha: / Hora: / visitas / el tiempo ] [ staff ] [ anteriores ] [ escríbanos] [ buscar en el NCO ] [ número: 3661]

Ganó y nada más
Almirante Brown sumó tres puntos, dudas e incertidumbres

Derrotó a su homónimo de Adrogué por un exiguo 1 a 0 * Ganó legítimamente, pero dejó preocupados a sus simpatizantes * Es que volvió a carecer de juego y de impericia para convertir * Por ello debió sufrir hasta el final * Además, cuando estaba para definirlo, su técnico complicó el panorama con un planteo amarrete * Ahora suma cuatro unidades y está a dos de los líderes * El próximo rival será Sportivo Italiano *


Por Carlos Correa.-

Lo más productivo de Almirante Brown en su segunda presentación del Torneo Clausura de la Primera “B” Metropolitana fueron los tres puntos que cosechó, imprescindibles para que los punteros no quedaran tan lejos, para generar confianza en sus jugadores y para intentar seducir a sus simpatizantes a través de las matemáticas, porque si utilizamos como parámetro el juego de equipo, mostró las mismas falencias que el año pasado y sólo la jerarquía de algunos de sus integrantes puede llegar a ilusionar mínimamente a su gente.


Cuando la actitud fue ganadora

Eso ocurrió en el primer tiempo, donde el equipo salió dispuesto a ser protagonista, a no reparar qué rival estaba enfrente y a intentar morigerar la ansiedad a través de un gol. Lo tuvo Adrián Romero (el delantero más incisivo) y el ángulo izquierdo de Bangert le dijo que no; después fue Sebastián Penco que después de un doble cabezazo estrelló el balón en el parante derecho. Era cuestión de mover el árbol para que el fruto cayera y eso ocurrió a los 20 minutos, cuando Romero ejecutó un corner desde la izquierda y Carlos Zavaleta apareció desde atrás y con la cabeza, en complicidad con su hombro derecho, introdujo el balón en el arco tricolor.
Era el momento de Almirante y había que aprovecharlo y si bien el conjunto de Giunta era el dueño del partido, más por actitud que por fútbol, las acciones estaban controladas y era de esperar que definiera el partido, ante un adversario confundido, que sólo daba muestras de reacción con algún esporádico ataque que nunca llegó a inquietar al siempre seguro Campestrini.
De todas maneras, con la ventaja a su favor el local manejó los hilos del partido, poniendo mucho empeño en la mitad de la cancha (se volvió a destacar el uruguayo Orfila) y mostrándose sólido en defensa (Zavaleta y Gustavo Medina fueron figuras). Pero a la hora de la creación, cuando había que generar juego para poder abastecer a los delanteros, volvieron a aparecer las falencias del pasado y en el fútbol, las buenas intenciones no alcanzan si no van acompañadas de alguna idea futbolística.
Así se murió el primer tiempo, con el mirasol regulando y la visita esperando también el final, para poder barajar y dar de nuevo.


Cuando todo se desvirtuó

El complemento fue distinto. Porque los de Adrogué se animaron más y ordenadamente aunque sin demasiadas ideas, fueron a buscar la igualdad. Así y todo el local dispuso de dos oportunidades clarísimas para definir el pleito y en ambas, Federico Maraschi falló en sendos mano a mano y la cosa se complicó.
Y más aún se puso brava cuando Blas Giunta decidió bajar la persiana formando dos líneas de cuatro para defender la ventaja. Se fueron Romero y Maraschi para que ingresaran Rivero y Olmedo y ese planteo timorato envalentonó a su rival, que se agrandó y con muchas dificultades e igual dosis de ímpetu, puso en apuros a la defensa aurinegra.
Fueron varios sustos los que debió padecer Campestrini y en todos salió airoso. Algunos porque su timming y sentido de ubicación fueron determinantes y otros, porque los atacantes rivales estuvieron con la pólvora mojada.
No hubo tiempo para más y si bien el tricolor intentó por todos los medios llegar a la igualdad (en el último minuto casi lo empata) la chapa no se modificó y de esa manera Almirante Brown cosechó lo más preciado en el fútbol, que son los tres puntos, aunque esta victoria no alcanza para disimular su carencia de juego y el error de su entrenador, que con un planteo mezquino hizo resucitar a un adversario que parecía muerto.
El próximo partido será el fin de semana ante Sportivo Italiano, que viene de caer 4 a 2 ante Tristán Suárez. Una magnífica oportunidad para ganar de visitante y sobre todo, para redimirse de una actuación que más allá del triunfo, debe preocupar a sus responsables.

Anuario 2005


Nuestra América



www.telesurtv.net

 

© 2000-2006 Noticias con Objetividad - La Matanza - República Argentina - Todos los Derechos Reservados