| Ganó
y nada más
Almirante Brown sumó tres puntos,
dudas e incertidumbres
Derrotó
a su homónimo de Adrogué por un exiguo 1 a 0 * Ganó
legítimamente, pero dejó preocupados a sus simpatizantes
* Es que volvió a carecer de juego y de impericia para convertir
* Por ello debió sufrir hasta el final * Además, cuando
estaba para definirlo, su técnico complicó el panorama
con un planteo amarrete * Ahora suma cuatro unidades y está
a dos de los líderes * El próximo rival será
Sportivo Italiano *
Por Carlos Correa.-
Lo más
productivo de Almirante Brown en su segunda presentación
del Torneo Clausura de la Primera “B” Metropolitana
fueron los tres puntos que cosechó, imprescindibles para
que los punteros no quedaran tan lejos, para generar confianza en
sus jugadores y para intentar seducir a sus simpatizantes a través
de las matemáticas, porque si utilizamos como parámetro
el juego de equipo, mostró las mismas falencias que el año
pasado y sólo la jerarquía de algunos de sus integrantes
puede llegar a ilusionar mínimamente a su gente.
Cuando la actitud fue ganadora
Eso
ocurrió en el primer tiempo, donde el equipo salió
dispuesto a ser protagonista, a no reparar qué rival estaba
enfrente y a intentar morigerar la ansiedad a través de un
gol. Lo tuvo Adrián Romero (el delantero más incisivo)
y el ángulo izquierdo de Bangert le dijo que no; después
fue Sebastián Penco que después de un doble cabezazo
estrelló el balón en el parante derecho. Era cuestión
de mover el árbol para que el fruto cayera y eso ocurrió
a los 20 minutos, cuando Romero ejecutó un corner desde la
izquierda y Carlos Zavaleta apareció desde atrás y
con la cabeza, en complicidad con su hombro derecho, introdujo el
balón en el arco tricolor.
Era el momento de Almirante y había que aprovecharlo y si
bien el conjunto de Giunta era el dueño del partido, más
por actitud que por fútbol, las acciones estaban controladas
y era de esperar que definiera el partido, ante un adversario confundido,
que sólo daba muestras de reacción con algún
esporádico ataque que nunca llegó a inquietar al siempre
seguro Campestrini.
De todas maneras, con la ventaja a su favor el local manejó
los hilos del partido, poniendo mucho empeño en la mitad
de la cancha (se volvió a destacar el uruguayo Orfila) y
mostrándose sólido en defensa (Zavaleta y Gustavo
Medina fueron figuras). Pero a la hora de la creación, cuando
había que generar juego para poder abastecer a los delanteros,
volvieron a aparecer las falencias del pasado y en el fútbol,
las buenas intenciones no alcanzan si no van acompañadas
de alguna idea futbolística.
Así se murió el primer tiempo, con el mirasol regulando
y la visita esperando también el final, para poder barajar
y dar de nuevo.
Cuando todo se desvirtuó
El complemento
fue distinto. Porque los de Adrogué se animaron más
y ordenadamente aunque sin demasiadas ideas, fueron a buscar la
igualdad. Así y todo el local dispuso de dos oportunidades
clarísimas para definir el pleito y en ambas, Federico Maraschi
falló en sendos mano a mano y la cosa se complicó.
Y más aún se puso brava cuando Blas Giunta decidió
bajar la persiana formando dos líneas de cuatro para defender
la ventaja. Se fueron Romero y Maraschi para que ingresaran Rivero
y Olmedo y ese planteo timorato envalentonó a su rival, que
se agrandó y con muchas dificultades e igual dosis de ímpetu,
puso en apuros a la defensa aurinegra.
Fueron varios sustos los que debió padecer Campestrini y
en todos salió airoso. Algunos porque su timming y sentido
de ubicación fueron determinantes y otros, porque los atacantes
rivales estuvieron con la pólvora mojada.
No hubo tiempo para más y si bien el tricolor intentó
por todos los medios llegar a la igualdad (en el último minuto
casi lo empata) la chapa no se modificó y de esa manera Almirante
Brown cosechó lo más preciado en el fútbol,
que son los tres puntos, aunque esta victoria no alcanza para disimular
su carencia de juego y el error de su entrenador, que con un planteo
mezquino hizo resucitar a un adversario que parecía muerto.
El próximo partido será el fin de semana ante Sportivo
Italiano, que viene de caer 4 a 2 ante Tristán Suárez.
Una magnífica oportunidad para ganar de visitante y sobre
todo, para redimirse de una actuación que más allá
del triunfo, debe preocupar a sus responsables.

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