Otra
vez se suspendió el inicio del debate
Los casos Ramírez-Salas tendrán
que seguir esperando una próxima fecha para el juicio
Debería
haber comenzado ayer, pero está pendiente la resolución
en la Cámara de un pedido de recusación del Tribunal
por parte de la Defensa de uno de los acusados * El polémico
abogado Miguel Ángel Pierri cree que hay “imparcialidad
manifiesta” de los jueces del Tribunal 3 para con la parte
damnificada y por eso pidió separarlos de la causa * En estos
días debe presentar las pruebas que así lo avalen
para que en lo que queda del mes la Cámara resuelva * No
se sabe para cuándo se fijará un nuevo inicio de las
audiencias de debate *
Por Soledad Saliola.-
En
medio del desconsuelo que después de tantos años siguen
sobrellevando las madres de los jóvenes Damián Ramírez
y Ariel Salas -asesinados durante los saqueos de 2001 en Ciudad
Evita-; para ellas, embanderadas en la lucha de la asociación
“Madres de La Matanza contra la impunidad”, que los
casos llegaran a juicio, aún después de tantas adversidades,
era “un paso muy importante”. Aunque las ansias de que
por fin se comenzara a hacer justicia, se esfumaron ayer al enterarse
de una nueva suspensión de las audiencias de debate.
Durante todos estos años, estas causas han tenido varias
complicaciones para llegar a instancia de juicio, lo cual fue desgastando
el ánimo de estas mujeres que, de todas formas, con sus carteles,
las fotos de sus hijos y el dolor a cuestas, demostraron entereza
frente a los lentos tiempos de la Justicia.
Esta vez, una nueva estrategia por parte de la Defensa de uno de
los acusados, representada en el polémico y afamado abogado
Miguel Ángel Pierri, produjo otra suspensión del juicio
ayer cuando estaba previsto su inicio.
Es que Pierri, defensor del comerciante Franco Mazzi, acusado de
la muerte del adolescente Ramírez y de instigar el asesinato
de Salas y que estuvo varios meses prófugo, había
presentado la recusación del Tribunal en lo Criminal N°
3 a cargo del proceso, que todavía está sin resolución.
Según manifestó a NCO la abogada
Paula Betina Squassi, de las partes demandantes, y perteneciente
a la APDH de La Matanza, los fundamentos de Pierri para provocar
este incidente tendrían que ver con que “hay imparcialidad
manifiesta del Tribunal para con nosotros, cosa que no es cierto”,
aclaró, además de alegar que “el Tribunal no
le contestó unos llamados telefónicos; nada fehaciente”,
dijo.
“Ahora se va a fijar una fecha de recusación donde
Pierri va a demostrar todas las pruebas que tiene para recusar,
y después recién de esa audiencia se va a fijar una
nueva fecha de juicio o se va a designar un nuevo Tribunal”,
explicó Squassi ayer antes del mediodía, junto al
doctor Alejandro Bois, al salir ambos de hablar con los secretarios
del Tribunal y de la Cámara de Apelaciones y Garantías
de La Matanza.
De esa reunión, se concluyó que el pedido de separación
del caso de los jueces Jorge Fabián Van Staden, Liliana Logroño
y Diana Nora Volpiccina (conforman el Tribunal 3) se va a resolver
durante el mes de febrero, pero acerca de la próxima fecha
para dar inicio al debate, es todavía incierta.
La nueva suspensión era una posibilidad latente, ya que si
bien sabían del planteo de recusación, “hasta
último momento nos decían que el juicio se hacía
igual”, señalaron.
El primer juicio de la furia de los
saqueos
El
19 de diciembre de 2001, Damián Ramírez, de 14 años,
había salido de su casa, en la calle Cristianía y
Maciel, a ver los saqueos que se estaban produciendo en comercios
de la vereda de enfrente y recibió un balazo por debajo de
la oreja izquierda que traspasó su cabeza matándolo
al instante.
Ese mismo día, también allí perdió la
vida Ariel Salas, de 31años, quien llegaba de trabajar, y
al bajar del colectivo y cruzar la calle para dirigirse a su casa,
fue el blanco de un escopetazo en la cara.
Por estos hechos, quedaron acusados y detenidos el comerciante Franco
Mazzi, de 50 años, y Bernardo Joulie, de 55 años,
ex uniformado de la Prefectura sindicado de dar muerte a Ariel Salas.
Además, están procesados pero en libertad César
Rafael Orellana, de 41 años, y César Enrique Maguicha,
de 45 años.
De a cuerdo a la declaración de los imputados, estaban cuidando
los locales que alquilaba Mazzi y dispararon “en defensa propia”.
Fue debido al estado de conmoción por esos días y
las características en que transcurrieron los hechos por
lo cual el juez de garantías Rubén Norberto Ochipinti
les dictó una prisión preventiva morigerada a ser
cumplida en sus domicilios hasta que se sustancie el juicio oral.
A paso de tortuga
La
anteúltima suspensión del juicio por los asesinatos
del adolescente Damián Ramírez y el joven Ariel Salas,
se dio cuando el pasado 27 de noviembre, estaba por cumplirse un
nuevo aniversario de los trágicos sucesos que derivaron en
la renuncia del presidente Fernando de la Rúa.
Se dio debido a que el presidente del Tribunal 3, Jorge Fabián
Van Staden, pidió licencia y la subrogación había
sido dada al titular del Tribunal 1 Alfredo Pedro Drocchi. Pero
este magistrado estaba a cargo de otro juicio.
Además, en esa misma audiencia actuaba en reemplazo provisorio
del juez Joaquín Barrenechea, la jueza Diana Nora Volpiccina,
también integrante del Tribunal 3, quedando así con
la única conformación de la magistrado Liliana Logroño.
Por eso, la intervención en los casos Ramírez-Salas
había sido pospuesta para el último 5 de febrero.
La demora de la Justicia para tratar esta causa en la instancia
final de juicio, se viene produciendo desde el principios del último
año, en que comenzaron una serie de interrupciones por diversos
motivos como por ejemplo la renuncia de un defensor, requisitorias,
suspensiones de audiencias preliminares, entre otros .
Acostumbradas a los imprevistos de este tipo, las “Madres...”
ya han perdido la capacidad de asombro pero no las fuerzas para
seguir litigando, mientras marchan y reclaman por las calles llegar
a ver a los asesinos de sus hijos cumplir sus correspondientes condenas.
“Ahora más que nunca ni pienso bajar los brazos”,
expresó Raquel Arrieta, mamá de Damián Ramírez,
después de enterarse que nuevamente se posponía el
tan esperado juicio.

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