| La
baja matrícula pone en riesgo a la institución
En una escuela de Lomas del Millón,
los docentes salen a buscar alumnos
Cansados
de que los chicos del barrio no se acerquen a la escuela, los docentes
salieron a las calles a repartir volantes y tratar de conscientizar
a la gente de la importancia de concurrir a clases * Con una matrícula
de alumnos muy baja, problemas de infraestructura y rumores que
no dejan bien parado al establecimiento, la apertura del ciclo lectivo
corre riesgos *
Por Claudio Brusca.-
Es difícil
comprender los por qué de una situación bastante particular
que tiene involucrada a una escuela de la localidad matancera de
Loma del Millón. Lo cierto es que el establecimiento ubicado
en la calle Guido 1.022, entre 11 de Septiembre y
O` Higgins, cuenta con una gran deficiencia de alumnos, por lo que
se hace complicado mantener abierta las puertas del colegio sin
tener la necesidad imperiosa de hacer alguna “fusión”
de entidades para completar los cursos o dejar circular los rumores
del posible cierre de la institución.
Ante esta problemática, los docentes de la EPB y ESB Nº
10 salieron a recorrer las calles del barrio para repartir volantes
invitando a los habitantes a sumarse a la renovación del
establecimiento. Con el objetivo de volver a formar el turno tarde
(durante el 2006 funcionó sólo el de la mañana),
los maestros no dudaron a la hora de tomar cartas en el asunto y
arrancar la iniciativa ante un conflicto que preocupa a los directivos
y empleados del colegio.
Tras muchos años en los que la educación pública
fue descuidada, esta escuela parece estar padeciendo las consecuencias
del olvido, la marginación y la desconfianza de los padres,
que prefieren optar por un colegio privado o bien llevar a sus hijos
a otra entidad cercana a Ramos Mejía.
Adriana Caramés, profesora de Inglés, no puede entender
los comentarios de la gente de Loma del Millón que no dejan
bien parada a la escuela. "Los problemas de inscripción
los tenemos todos los años, pero ahora se hacen sentir con
más intensidad, porque hasta se complica formar los cursos
del turno mañana. En realidad el turno tarde está
abierto, pero la falta de estudiantes no nos deja completar las
aulas como deberíamos”, cuenta.
Por estas razones, en muchos casos los padres del barrio comenzaron
a creer que la institución funcionaba sólo por la
mañana, razón por la cual los profesores empezaron
a observar la necesidad urgente de comunicarse con la comunidad
y hablar acerca de los problemas que rodean a la sociedad en su
conjunto.
“Muchos piensan que la escuela tiene mala fama, quizás
porque vienen niños humildes que viven en sectores carenciados
o simplemente porque en algún momento se corrieron rumores
que no tienen nada que ver con la realidad. Estamos sumergidos en
los mismo inconvenientes que cualquier otro colegio del estado y
no estamos para nada ajenos a las dificultades que sufre la sociedad”,
relata la docente, que prestó su tiempo para “volantear”
sin ningún tipo de vergüenza, timidez o prejuicio.
Es atípico ver por las esquinas a los maestros repartiendo
papeles fotocopiados y realizados por ellos mismos. Y si bien causa
la sorpresa de los que reciben el volante con la insignia “Forma
parte del cambio, acércate a la 10”, también
vale la pena resaltar que es un acto justificado, razonable y admirable.
“Que los vecinos se acerquen, que vean como trabajamos y queremos
al colegio. Hasta salimos a preguntar casa por casa qué es
lo que piensan de la escuela, qué imagen tienen, pero nadie
nos contestó y parece que el camino más fácil
es quedarse con los rumores de pasillo que no hablan nunca de la
labor de este grupo de docentes que quiere hacer las cosas bien”,
resalta Caramés.
No discuten de sueldos, no reclaman por las paritarias, sino que
simplemente buscan que los chicos retornen a un colegio que es un
pedazo de historia para Loma del Millón y que hoy cuenta
con todas las ofertas educativas para la comunidad. Que el edificio
sufrió las marcas de la falta de inversión, es verdadero,
pero todos los maestros de la entidad aseguran que para nada ocurren
“cosas extrañas”, que los comentarios son falsos,
por lo que están decididos a cambiar la imagen y lograr que
la 10 vuelva a estar llena de esperanzas para el crecimiento de
la educación bonaerense.
Con padres colaboradores que se pusieron la camiseta de la institución,
sumado a la fortaleza de los maestros, la escuela invita a toda
la comunidad a acercarse al edificio para evacuar cualquier tipo
de dudas o efectuar las consultas acerca de las inscripciones para
ambos turnos.

|