[ Fecha: / Hora: / visitas / el tiempo ] [ staff ] [ anteriores ] [ escríbanos] [ buscar en el NCO ] [ número: 3678]

Tercer día del juicio por el caso Ramírez-Salas
Más testigos siguen complicando a los acusados de dos crímenes en los saqueos de 2001

Ayer declararon un testigo al que le comentaron quién guardó las armas; otro que presenció el asesinato de Damián Ramírez y un joven que responsabilizó al propietario de los locales de efectuar los disparos *

Por Soledad Saliola.-

Desde que comenzó el juicio, el lunes último, en el Tribunal Oral 3 de La Matanza, por dos crímenes ocurridos durante los saqueos de diciembre de 2001 en Ciudad Evita, los más de veinte testimonios escuchados desfavorecen la situación procesal de los imputados en dicha causa.

En la tercera audiencia desarrollada ayer y hasta el cierre de esta edición, las tres primeras declaraciones recibidas fueron las de tres testigos (dos presenciales) del caos desatado el 19 de diciembre de 2001 en medio del cual murieron el adolescente Damián Ramírez, de 14 años, y Ariel Salas, de 30 años.

En primer lugar se lo llamó a declarar a Alfredo Avila, un vecino del lugar donde se desataron los hechos, en la esquina de Cristianía y Maciel. El hombre mencionó que otros vecinos le contaron acerca de los saqueos y los dos homicidios y especificó que un joven llamado Federico le comentó que “Tito” (por Bernardo Joulie) había guardado armas en un bolso después de la revuelta de aquel día, en referencia al custodio de los locales ubicados sobre Cristianía, propiedad de Luis Mazzi, ambos imputados en el caso.

El testigo que le siguió, fue Hermes Altamirano, otro vecino de esa zona que dijo haber estado observando el tumulto de gente en aquella intersección desde la puerta de su casa con su familia, hasta que de pronto, al escuchar tiros provenientes de ese sitio, ingresa a su hogar y a través de una vidriera ve caer a Damián Ramírez con una herida de bala en su cabeza. Además, mencionó que los disparos continuaron después de ese episodio. Y por otra parte, señaló que si bien a Joulie no lo vio portando armas, “debido a que es una zona peligrosa me parece por lógica que estaría armado”, dijo. A lo que agregó que los tiros que escuchó provenían de los locales cuya propiedad era de Mazzi.

Un tercer testigo, Juan Manuel Oviedo, empleado por aquel entonces de otro de los imputados -César Enrique Maguicha-, contó que junto a otros compañeros de trabajo permanecieron parados en la puerta del negocio de Maguicha cuidándolo de los saqueos. Fue en ese momento que, aseveró, vio a “El tano Franco” (por ese apodo lo conocía a Luis Mazzi) sosteniendo un arma larga y otra corta en cada mano y disparándolas contra un grupo de personas exaltadas y armadas que habían llegado en una camioneta con intenciones de saquear el único local custodiado que todavía no había sido atacado.

Asimismo, relató que momentos antes, “El tano” le había disparado con una pistola en la pierna a un muchacho al que conocía con el apodo de “Peca”, supuestamente porque salía de una zapatería que estaba siendo saqueada.

Al inicio del juicio otros testigos afirmaron la culpabilidad de Mazzi en los hechos que se juzgan y la de los demás imputados, César Rafael Orellana, César Enrique Maguicha y el vigilador privado Bernardo Joulie, quien incluso declaró en contra de Mazzi, al referirse que fue el ejecutor de los disparos con una escopeta y una pistola 9 milímetros. Hoy continuará el debate, al cual todavía no arribaron los testigos de la defensa y peritos.

Anuario 2005


Nuestra América



www.telesurtv.net

 

© 2000-2006 Noticias con Objetividad - La Matanza - República Argentina - Todos los Derechos Reservados