| Insólito
Lo asaltaron y le piden 30 pesos por semana
para no secuestrarlo
El inusual
episodio ocurrió en Lomas del Mirador * La víctima
es un hombre al que le robaron el auto en la puerta de su casa el
11 de febrero * El vehículo fue encontrado a las pocas horas,
ya que cuenta con localizador satelital * Dos días después,
uno de los delincuentes se presentó en su casa para pedirle
“rescate” por los elementos que le faltaban al vehículo
* Luego, le pidieron que junte 30 pesos por semana, para no llevárselo
cautivo en un nuevo asalto *
El 11 de febrero
Antonio, un vecino de Lomas del Mirador, fue víctima del
robo de su auto, cuando salía de su casa con su esposa y
su nieto, que ya estaba adentro del vehículo. Los ladrones
huyeron con el menor, pero el hombre logró sacarlo debido
a que el motor del auto se detuvo por unos segundos. El vehículo
fue encontrado inmediatamente, ya que cuenta con un localizador
satelital.
Pero el triste
episodio no termino ahí. Dos días después,
dos delincuentes se presentaron en su domicilio, para pedirle rescate
por los elementos que habían sustraído del auto y
le “recomendaron”, pagar una cuota semanal para no llevárselo
cautivo “la próxima vez”.
“Ese coche
que tenés vale 35.000 pesos. La próxima vez te vas
a ir con nosotros. No hagas nada, mirá que sabemos dónde
vivís. Para dejarte tranquilo juntá 30 pesos todos
los sábados que te vamos a ir a cobrar”, le sugirió
el malviviente.
“Sumó
lo que yo debía pagar en las casas de repuestos por los elementos
que me faltaban del auto y me dijo que quería 450 pesos de
rescate. Le dije que no tenía esa plata y arreglamos en 150
pesos. Acordé hacer el pago en Rivadavia y Díaz Vélez,
en Ciudadela”, contó el hombre que manifestó
vivir con “miedo”, debido a que se cruza con sus agresores
todo el tiempo en el mismo barrio en el que vive.
Ese día,
Antonio asistió al encuentro pautado y se encuentro con el
delincuente, quine lo apuntó con un arma, le quitó
los 150 pesos que llevaba y no le devolvió los elementos
robados.
“Ahora
me quieren cobrar peaje. Habitualmente me cruzo con los delincuentes
por el barrio. Saben lo que hago, cuándo bajo del tren, conocen
el camino que tomo de la estación a mi casa. Estoy desesperado”,
finalizó Antonio.

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