[ Fecha: / Hora: / visitas / el tiempo ] [ staff ] [ anteriores ] [ escríbanos] [ buscar en el NCO ] [ número: 3680]

Se acerca el final del caso
Día de alegatos en el juicio por los dos homicidios durante los saqueos

El debate se inició hace una semana en la que se reavivaron sufrimientos; habló un testigo clave y hasta se denunció un falso testimonio * Testigos confirmaron la posesión de armas de los imputados * Hoy el fiscal, los abogados tanto de la parte demandante como la defensora harán sus apreciaciones al Tribunal acerca de lo que ocurrió, y los detalles de las responsabilidades penales por el doble crimen * Los que sigue es el veredicto *

Por Soledad Saliola.-

“Ya todo quedó bien clarito”, manifestó Raquel Arrieta, la madre de la víctima Damián Ramírez, confiada en que “se hará justicia” en el proceso iniciado el lunes último por las muertes de su hijo y de Ariel Salas ocurridas en medio de la furia de los saqueos de 2001 en Ciudad Evita, y que pronto llegará a término luego de pronunciarse los alegatos previstos para hoy a las 15.00.

En el juicio que arrancó tras dos suspensiones, finalmente se sabrá hoy cómo formularan sus acusaciones los abogados querellantes Alejandro Bois y Paula Betina Squasi, cuál será la postura del fiscal Sergio Antín ante la prueba evaluada y qué pedirá la defensa para mejorar la situación procesal de los cuatro acusados -los comerciantes Luis Mazzi, César Rafael Orellana, César Enrique Maguicha y el vigilador privado y ex prefecto Bernardo Joulie,-, ya que hasta el momento se han visto complicados por la mayoría de los testimonios aportados en el debate.

Incluso, los últimos tres testigos presentados por la defensa en la audiencia del último viernes, coincidieron en decir que vieron a “El tano” Franco (como lo conocen a Mazzi) con una escopeta, y que también estaba armado Joulie, custodio de un grupo de negocios de las calles Maciel y Cristianía, que tenía en alquiler Mazzi.

El mismo Joulie, que se confesó inocente, quien en ese entonces era guardaespaldas del empresario Mazzi además de custodiar unos siete negocios de su propiedad, atribuyó los disparos a su ex jefe.

En esta semana además hubo quienes quisieron poner un manto de piedad; al parecer la memoria les hacía una mala jugada y hasta no recordaban haber visto quiénes estaban armados durante el trágico episodio. Y la declaración de una vecina conocida de la familia de Damián Ramírez, desconcertó a todos al cambiar la versión de su anterior testimonio al inicio de la causa donde dijo que Mazzi efectuó varios disparos y una vez en el juicio afirmó que sólo le vio realizar uno. Esto le costó una futura denuncia del fiscal por “falso testimonio”.

El último sábado, el juicio continuó justo en la intersección donde transcurrieron los saqueos y el doble crimen. Hasta allí se trasladaron los magistrados, el fiscal y las partes para llevar a cabo una inspección ocular. “A los jueces les debe haber quedado todo claro porque no hizo falta la reconstrucción de los hechos y mañana (por hoy) son los alegatos”, anunciaron a este medio Raquel Arrieta.

“Eran las siete y cuarto, siete y media. Al enterarme de los saqueos salí de mi casa, caminé dos cuadras y me paré en la esquina de las calles Cristianía y Maciel. Ahí había unas siete personas, a quienes conozco del barrio. Junto con Damián, me quedé mirando lo que pasaba. Vi todo: el Tano Mazzi dio un escopetazo y Joulie, el custodio, disparó un arma pequeña”, relató Raquel, quien vio caer a su hijo de 14 años con un balazo en la cabeza. Su testimonio inauguró el primer juicio oral por dos de los 39 asesinatos ocurridos durante el estallido de diciembre de 2001.

En la misma jornada, para el principal acusado de la muerte del adolescente Ramírez y de instigar el asesinato de Salas, el empresario Luis Mazzi (50) -quien estuvo varios meses prófugo- la suerte no estuvo a su favor. Su abogado, Miguel Angel Pierri, pidió que le devolvieran el beneficio del arresto domiciliario, que perdió la semana anterior al comienzo del juicio por haber salido de su casa. Pero los jueces del Tribunal Criminal 3 de La Matanza, Jorge Van Staden, Diana Volpicina y Liliana Logroño rechazaron el planteo y tuvo que seguir preso en la Unidad 29. Tampoco aceptaron otro pedido suyo para anular una declaración que él mismo prestó durante la instrucción de la causa y que lo comprometía. Allí admitía haber disparado, luego de aclarar que la apuntó al piso.

En cuanto a la muerte de Ariel Salas, fue claramente relatado sus últimos momentos de vida por Hernán Cabrera, un joven amigo de esta víctima de 30 años. El testigo estuvo en el sitio de la tragedia, y según contó, primero observó el caos de los saqueos desde la parada del colectivo 624 sobre la calle Maciel, a lo que agregó que vio a Mazzi disparar hacia arriba con un arma chica y que también lo vio cuando arrodillado le disparó con arma grande en la cara a Salas. En ese instante, añadió, escuchó a la gente empezando a gritarle a Mazzi que dejara de disparar porque ya había matado a un pibe. “Mazzi estaba protegiendo sus negocios de Maciel y Cristianía”, definió.

Según consta en la causa, por los disturbios, Ariel Salas salió dos horas antes del taller de alhajas donde trabajaba en Capital Federal y al bajar del colectivo 180, camino a su casa, lo sorprendió la balacera; recibió un tiro en la cara.

Mazzi y su custodio Joulie están incriminados del doble homicidio, y por las lesiones y el intento de matar a dos personas, una que recibió una perdigonada en una pierna y otra herida con un tiro por la espalda. Bajo esta última imputación también están siendo juzgados los comerciantes Enrique Maguicha y Rafael Orellana. Los cuatro fueron vistos en la esquina donde se desencadenó la tragedia.

Anuario 2005


Nuestra América



www.telesurtv.net

 

 

© 2000-2006 Noticias con Objetividad - La Matanza - República Argentina - Todos los Derechos Reservados