Ahora
se espera el veredicto
La Fiscalía pidió la condena
a prisión para los acusados de matar a Ramírez y Salas
Para
el agente fiscal, quedó “probado más que suficiente”
los lineamientos de la acusación sostenida desde el inicio
de la causa * Solicitó al Tribunal que se le aplique la pena
de 23 años de cárcel a un conocido empresario de la
zona y de 5 años para el vigilador privado de varios locales
de su propiedad y para otro comerciante imputado * Llega a su fin
el proceso por el asesinato de dos de las más de 30 muertes
registradas durante las revueltas sociales que derivaron en la caída
de De la Rúa *
Por
Soledad Saliola.-
El
fiscal del juicio por los dos crímenes durante los saqueos
ocurridos en diciembre de 2001 en Ciudad Evita, pidió al
Tribunal en lo Criminal 3 de La Matanza dicten sentencia a prisión
de los acusados en esta causa -Luis Mazzi, Bernardo Joulie y César
Enrique Maguicha- al considerar que “está acreditado
la prueba del delito”.
De a cuerdo
a la valoración que hizo el fiscal Sergio Antín de
los testimonios que describieron la sucesión de los hechos
en medio del caos generalizado por los disturbios de los saqueos
en el barrio 22 de Enero; el secuestro de vainas y cartuchos de
armas que coinciden con las usadas por los acusados; las pericias
balísticas y autopsias, es que determinó que estos
imputados fueron identificados como los que en ese nefasto 19 de
diciembre de 2001 estaban armados y dispararon contra la gente en
la calle, provocando la muerte de Ariel Salas y del adolescente
Damián Ramírez, además de lesiones en otras
dos personas.
El que recibió
la peor parte fue el empresario Luis Mazzi, apodado “El tano”
y también conocido como “Franco”, para quien
el fiscal pidió 23 años de prisión porque “con
dolo de matar efectuó con al menos dos armas disparos contra
Ariel Salas, Ojeda y contra otras dos personas provocándole
lesiones”, especificó.
En tanto, la
parte demandante, representada por los abogados Alejandro Bois y
Paula Betina Squassi, solicitaron que a Mazzi se le aplicara la
máxima pena estipulada para ese tipo legal, que es de 25
años.
Respecto de
la responsabilidad del ex prefecto Bernardo Joulie, el fiscal Antín
manifestó en su alegato que este acusado no negó su
presencia en el lugar de la tragedia, así como también
reconoció haber estado cumpliendo con su actividad como custodio
de una serie de negocios de la esquina Maciel y Cristianía,
por lo que en ese momento, según sus dichos, se mantenía
en “estado policial”.
“Hizo
ostentación y una desmedida utilización de las armas.
Por su formación en el Ejército sabía lo que
tenía, sabía usarla y lo hizo contra la propia gente”,
afirmó el fiscal, ante lo cual pidió que se lo condene
a 5 años y 6 meses de prisión por el “homicidio
en agresiones” de la víctima Ramírez y las “lesiones
en agresiones” sufridas por un hombre. La condena pedida por
los patrocinadores de los familiares de las víctimas fue
en cambio de 8 años de prisión.
En cuanto al
tercer acusado, el comerciante Enrique Maguicha; según alegó
la Fiscalía, quedó acreditado que fue visto armado
en la puerta de su negocio en actitud desafiante ante la gente,
siendo que ya había guardado su mercadería y cerrado
la persiana del local, además de haber efectuado disparos
contra la gente hasta ese momento pasiva, produciendo la muerte
de Ramírez, y las lesiones que dejaron imposibilitados a
otras dos personas de trabajar por varios meses. Entonces, Antín,
solicitó se lo sentenciara a 5 años de prisión.
Además,
la Fiscalía descartó la posibilidad de que los sospechosos
hayan actuado en legítima defensa, habiendo sido probado
que las víctimas Salas y Ramírez tuvieron una actitud
pasiva para con sus victimarios. No presentó eximentes; como
atenuantes de la pena, mencionó la ausencia de antecedentes
penales de los tres imputados, y consideró como agravantes
la “desproporcionada reacción, el desprecio por la
vida, la cantidad de disparos efectuados y la peligrosidad y ostentación
grosera y visible de sus armas”.
Por otra parte,
reclamó al Tribunal que se extrajeran las declaraciones hechas
en el debate de dos testigos, para una futura investigación,
ya que en ellos percibió la comisión del delito de
“falso testimonio”.
Previsor y
atento a otros precedentes de fuga en la administración de
justicia de La Matanza, el fiscal Antín reclamó la
“inmediata detención” de los acusados Joulie
y Maguicha, ante la presunción de una posible condena. En
el caso de Mazzi, no existe ese riesgo ya que permanece en la unidad
carcelaria de Melchor Romero desde unos días antes del inicio
del juicio a causa de haber violado su anterior régimen de
prisión domiciliaria.
Al turno del
alegato de la parte acusadora, coincidió con el ministerio
público fiscal en resumir que los acusados “demostraron
desprecio por la vida al disparar contra la gente” y que “había
otros medios para dispersarla y disuadirlos de saquear”.
Tras una semana
de debate, y la audiencia de alegatos de ayer, ahora tan sólo
queda aguardar la decisión final de los jueces para dar cierre
a una de las páginas negras del fatal hito que quedó
en la historia nacional.

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