|

El secuestro de la hija del comisario
Creen que la banda quería
capturar a la suegra del comisario retirado
Hacia esa hipótesis se inclina la investigación * Revelaron que los
secuestradores dieron indicios de que pretendían secuestrar a la abuela y no
a la hija del comisario * La madre de la joven destacó la actuación de la
DDI de La Matanza *
Los investigadores del secuestro de la hija de
un ex comisario inspector bonaerense, quien permaneció cautiva el lunes
último durante once horas, sospechan que los secuestradores planeaban
capturar a la abuela de la joven, quien es dueña de dos colegios privados.
La hipótesis más fuerte es que
los delincuentes planeaban secuestrar a la abuela de Helga Tamara Adonajlo,
pero como no salió de la casa que habita en Villa Luzuriaga decidieron
llevarse a su nieta, de 19 años.
La mujer es la propietaria del
establecimiento educativo Mariano Moreno, en el partido de Almirante Brown,
el cual cuenta con Jardín de Infantes, EGB y Polimodal, como así también de
otro colegio privado.
Según los investigadores, en
una de las llamadas extorsivas en la que los secuestradores pidieron 250 mil
dólares para liberar sana y salva a Helga, monto que finalmente no se pagó,
los captores hicieron mención a que la víctima del hecho debió ser la abuela
“La vieja (por
la abuela) se salvó, díganle que junte la plata”, fue -palabras más
palabras menos- la frase que utilizaron los secuestradores.
En tanto, la madre de Helga
confirmó en las últimas horas que no se pagó rescate por la liberación de su
hija y destacó que la víctima fue liberada por la labor policial.
En declaraciones que hizo en la
puerta de su casa, la mujer agradeció a los medios y a la policía, y explicó
que todo lo concerniente a la causa está en manos de la fiscalía federal de
Morón.
“No se pagó ningún rescate. El
gran accionar policial de la policía, de la Brigada de La Matanza (DDI),
permitió la liberación de mi hija”, agregó.
El caso ocurrió el lunes
cuando Helga, hija del ex comisario inspector de la Policía Bonaerense Rubén
Adonajlo, fue secuestrada al salir de su casa en Arribeños al 3700 de Villa
Luzuriaga, donde vive con su madre, su abuela y sus dos tías.
La joven se retiraba del
lugar cerca de las 8 de la mañana para dirigirse a Ciudad Universitaria de
la UBA, en el barrio de Núñez, donde cursa el Ciclo Básico Común, cuando fue
interceptada por varios delincuentes armados que la obligaron a subir a un
Renault 19 con los vidrios polarizados.
Pocos minutos después,
sus padres recibieron una primera llamada extorsiva en la que les exigieron
250 mil dólares como rescate.
Luego, siguieron otras
dos llamadas extorsivas, aunque finalmente 11 horas después, la joven fue
liberada en una zona cercana al Mercado Central, en la localidad bonaerense
de Tapiales.
Detienen a
dos menores por asalto a estación de servicio
Dos adolescentes, de 16 y 17 años, fueron detenidos luego de asaltar a punta
de pistola una estación de servicio de la localidad de Gregorio de
Laferrere, en el partido de La Matanza, se informó hoy.
El hecho ocurrió en la estación
de servicio situada en el cruce de la ruta nacional 3 y la Avenida Federico
Russo donde irrumpieron los ladrones y en rápido operativo se apoderaron del
dinero y huyeron.
La Policía, alertada del hecho,
en contados minutos implementó un operativo cerrojo en la zona que le
permitió localizar y detener a los ladrones.
Los detenidos, que estaban
armados con una pistola calibre 32, fueron alojados en la comisaría cuarta
de La Matanza, donde se estableció que se trataban de dos menores.
En
caballito y barrio norte
Atacaron con
explosivos tres bancos de Capital: un muerto
La primera detonación fue
cerca de las 9, en el Citibank de Acoyte y Rivadavia, y provocó la muerte de
un custodio * Luego hubo una explosión en el Galicia de Santa Fe al 2800,
sin heridos * Y unos minutos después, a tres cuadras del lugar, se encontró
un artefacto sospechoso en la puerta de otra sucursal del Citi: al hacerla
estallar, quedó herido un policía *
Tres bancos de la Capital
Federal fueron blanco en la mañana de ayer de una serie de ataques con
bombas de fabricación casera. La primer explosión se registró en la sucursal
del Citibank del barrio de Caballito, donde murió un custodio. Más tarde,
hubo otro estallido en el banco Galicia de Santa Fe al 2800 -en Barrio
Norte-, aunque no causó heridos. Luego, y a tres cuadras del lugar, la
Policía halló otra bomba en la puerta de otra sucursal del Citi y la hizo
detonar: un agente resultó herido. Hasta el momento, nadie se atribuyó los
atentados.
La serie de ataques empezó poco después de las 9, en el
banco Citibank que está ubicado en Acoyte y Rivadavia, en el barrio porteño
de Caballito. Allí, una bomba casera explotó en el sector donde están
ubicados los cajeros automáticos.
Como consecuencia del estallido, un vigilador privado que
trabajaba en el banco resultó gravemente herido y tuvo que ser trasladado de
urgencia al hospital Durand. Pero poco después, cuando estaba siendo
operado, murió. Además, la explosión provocó la rotura de vidrios y pánico
entre los clientes y transeúntes que a esa hora caminaban por la zona.
En esa misma sucursal bancaria se halló otro artefacto
que no llegó a explotar porque los bomberos de la Policía Federal que
trabajaban en el lugar lograron desactivarlo.
Más tarde, se registró otro episodio similar en el banco
de Galicia que está ubicado en la avenida Santa Fe 2841, en Barrio Norte.
Allí también explotó un artefacto de fabricación casera en el sector de
cajeros automáticos, aunque no hubo heridos.
Pero la ola de explosiones no terminó ahí. Minutos
después, en la puerta de una sucursal del Citibank que está situada a tres
cuadras de allí -en Santa Fe al 3100- la Policía halló al pie de un árbol
otro artefacto explosivo. Personal de la Brigada de Explosivos lo hizo
detonar y un agente sufrió una herida leve en una pierna.
A raíz de estos sucesos, el jefe de la seccional 19 de la
Policía Federal, comisario Héctor Giacardi, lanzó una advertencia para que
los clientes de los bancos que utilizan cajeros automáticos estén alerta
ante la presencia de objetos extraños en los sectores de las máquinas de
extracción de dinero de los bancos porteños.
Giacardi explicó que la bomba que estalló en el banco
Galicia no era un artefacto lanza panfletos, como se había informado en un
primer momento, sino de una especie de "petardo", que sólo generó pánico y
algunas roturas.
En la mañana de ayer, autoridades de la Policía Federal
procuraban identificar a los autores de los ataques, mientras que ordenaron
alertas y prevenciones en las distintas seccionales ante la posibilidad de
que en otras sucursales se hayan colocado artefactos de la misma naturaleza.
Antecedentes
El 19 de octubre último,
una entidad bancaria del barrio de Caballito había sido destruida en el área
de cajeros automáticos. El hecho se había producido en Rivadavia al 5.200,
en una sucursal del Bank Boston.
En el mes de septiembre, el banco Sudameris había sufrido la destrucción de
sus vidrios tras la explosión de una bomba lanzapanfletos en horas de la
madrugada. El hecho se había registrado en Avenida Cabildo al 1100.
|