|

INFORMACIÓN
GENERAL
Esta vez los vecinos
amenazaron con quedarse
Nuevo piquete en la entrada de Ceamse en
González Catán

Por Soledad Saliola
Los vecinos volvieron a prohibir la entrada a los más de
500 camiones que descargan diariamente la basura en la Ceamse *
Permanecerían hasta obtener una solución a los perjuicios que ocasionaría su
funcionamiento a la salud y al medio ambiente *
Los vecinos autoconvocados
de González Catán, que viven en los alrededores del relleno sanitario de esa
localidad, volvieron a impedir ayer el ingreso de más basura al predio de la
Ceamse, aunque esta vez, afirmaron, mantendrán la medida “por tiempo
indeterminado”.
Los frentistas, que iniciaron desde las 6 de la mañana el bloqueo del
ingreso al predio de la Ceamse (Coordinación
Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado), sobre la Avenida
Scarlatti, decidieron impedir la entrada de los camiones con residuos
provenientes de diversos distritos, porque ya han agotado todas las
instancias administrativas ante los gobiernos municipal, nacional y
provincial y siguen sin respuestas, según advirtieron ayer.
Organizados en la Asociación “Vecinos Autoconvocados”, desde hace un año
vienen realizando protestas en el lugar y reclamando -tanto al Estado como a
las autoridades del Ceamse- el cierre de este relleno sanitario, que
aseguran, provoca contaminación de los recursos naturales, enfermedades
respiratorias y hasta la muerte de muchos de los moradores.
El presidente de la Ceamse a nivel provincial, Carlos Hurst anunció su
cierre el próximo año, pero los vecinos no confían en esa promesa, ya que
ven entrar al predio más camiones de los habituales (hasta 600 por día) y no
perciben ninguna clase de tratamiento de la basura allí depositada para la
posterior clausura del lugar.
Dos estudios
bacteriológicos efectuados meses atrás sobre la calidad del agua de las
zonas cercanas al relleno sanitario de González Catán, arrojaron diferentes
resultados: mientras la Secretaría de Política Ambiental bonaerense
había afirmado que el líquido no es apto para su consumo por el mal estado
de cañerías; un análisis del Instituto Malbrán advirtió que el agua presenta
contaminación con materia fecal.
Ante estas conclusiones,
desconforme e insegura, la entidad vecinal solicitó a Política Ambiental una
contraprueba de ese estudio que todavía siguen esperando el correspondiente
informe.
Cansados de esperar mientras conviven con las montañas de desperdicios que
llegan -además de toda La Matanza, desde La Plata, Berisso, Ensenada,
Avellaneda y Villa Domínico- y de soportar el intenso olor que emana su
descomposición; los vecinos resolvieron mantener el piquete “hasta que nos
den una respuesta”, contaron.
|