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Investigación
El 80 por ciento de
los chicos recibe castigos físicos en sus hogares
Así lo revela un estudio llevado a cabo por la
Fundación de Organización Comunitaria (FOC) sobre 300 chicos y chicas de 4 y
5 años pertenecientes a sectores socialmente vulnerables del Gran Buenos
Aires *
La entidad implementa un proyecto en siete
jardines maternales de Moreno y La Matanza promoviendo pautas de crianza que
lleven a abolir el castigo como herramienta para educar a los niños.
El informe de la
Fundación de Organización Comunitaria se dio a conocer el 19 de noviembre
pasado en el marco del Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual y el
Maltrato Infantil.
La institución lleva
adelante el proyecto Red de Protección de las Condiciones de Crecimiento y
Desarrollo de Niños, Niñas y Adolescentes mediante la Promoción del Buen
Trato y el Fortalecimiento de las Iniciativas Comunitarias, que se realiza a
través de una iniciativa de la Fundación Salvemos a los Niños (Argentina) y
cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI)
y Save the Children de España.
Este proyecto comenzó el
1 de febrero de este año y concluirá a fines de julio de 2005 y se
implementa en los siete jardines maternales de la FOC, y en las
organizaciones agrupadas en la Red Cáritas Merlo-Moreno, la Red El Encuentro
y la Coordinadora de la Red de Jardines Maternales de La Matanza, que
nuclean un total de 48 centros que atienden a unos 8 mil niños, niñas y
adolescentes.
La Investigación
En el marco de esta iniciativa, la FOC realizó
una investigación sobre maltrato físico a niños de 4 y 5 años pertenecientes
a sectores socialmente vulnerables con la intención de sondear los niveles
de incidencia de este castigo en los hogares mencionados.
La investigación incluyó a 300
de los nenes y nenas que diariamente concurren a la Red de siete Jardines
Maternales comunitarios de la FOC.
Las encuestas fueron
administradas por las Madres Cuidadoras que tienen a su cargo a los chicos
durante el tiempo en el que se encuentran en los jardines e incluyeron
preguntas abiertas y cerradas desarrolladas en un lenguaje sencillo para que
los niños y niñas pudieran responderlas fácilmente.
Los resultados obtenidos dan
cuenta de una realidad en la que los chicos son maltratados físicamente en
un porcentaje muy alto. Al mismo tiempo se hizo evidente que los niños
tenían una percepción muy lúcida y dolorosa de la situación.
Una de las preguntas de la
encuesta indagó sobre cuál es la reacción de los adultos de la casa cuando
creen que los chicos “se portan mal o hacen lío”.
Ocho de cada diez chicos
encuestados, es decir, el 80 % reconoce que recibe castigos físicos en sus
hogares. Esta situación supera cualquier grado de alarma constituyéndose en
una temática de urgente abordaje.
La siguiente pregunta tuvo que
ver con quiénes, dentro del entorno familiar, son los que ejercen maltrato
físico sobre los chicos, sobre el casi 80 por ciento de los nenes
encuestados que admitió recibirlos.
El 34% contestó: mamá, el 31%: papá, el 22%: mi papá y mi mamá, el
5%: otros familiares, el 3%: hermanos, otro 3%: no sabe /no contesta, y el
2%: mi mamá y hermanos/as.
A la Fundación le resultó
llamativo que en casi porcentajes idénticos sea uno sólo de los progenitores
el que ejerce el castigo. En estos casos queda la duda el rol del padre que
no lo hace. Es posible -sostienen- tanto que justifiquen la acción a través
del silencio o la complicidad o que ejerza una especie de resguardo hacia
los chicos.
Contextos y formas de la violencia
La violencia contra la niñez ocurre en muy
diferentes contextos: en las instituciones, en el ámbito familiar, en el
ambiente social que rodea al niño siendo.
Se manifiesta de diversas
formas: abuso sexual, maltrato físico, abandono, maltrato emocional,
abandono emocional, y a través de otras formas menos frecuentes: maltrato
perinatal, Síndrome de Munchausen (cuando uno de los padres genera
voluntariamente lesiones al niño para hacerle pasar constantemente como
enfermo, pudiendo llegar hasta darle muerte), violencia institucional.
La investigación también relevó
las sensaciones de los chicos cuando son maltratados físicamente. Sus
testimonios resultan dolorosos pero forman parte de realidad muchas veces
silenciada dentro de las paredes del propio hogar y otras acalladas por las
instituciones que deberían exponerlas o por la propia sociedad que no asume
como “tema de agenda” esta situación.
“Cuando me pegan siento que me
duele el corazón…” “Me voy a la casa de Maxi y me escondo”. “Me quedo en la
cama, lloro mucho y después me duermo”, son algunos de los testimonios de
los chicos.
Red de Protección
Para los especialistas de la Fundación, una de
las maneras de generar protección efectiva contra el abuso infantil es la
difusión y la prevención. El proyecto que lleva adelante la institución en
los jardines maternales del Gran Buenos Aires entre sus objetivos se
propone: “mejorar la protección de los niños promoviendo el buen trato,
previniendo el maltrato infantil y el abuso sexual a través de la promoción
de pautas de crianza que lleven a abolir el castigo como herramienta para
educar a los niños, valorizando los vínculos emocionales, brindando
herramientas para que los chicos puedan defenderse en situaciones en las que
corren riesgo de maltrato o abuso sexual”.
“Los primeros cinco años
en la vida de un niño son cruciales, porque durante este lapso desarrollan
las capacidades de pensar, hablar, aprender. Por lo tanto -afirma la FOC- es
preciso revertir la forma en la que se trata a los más pequeños, para que su
futuro no lleve las marcas por siempre y no permita realizarse plenamente
por las agresiones sufridas en su infancia”.
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