Informe de especialistas de la UNLaM 

“En las universidades el SIDA es tabú”


 

            Psicólogas de la Universidad de La Matanza realizaron un informe sobre la problemática del Sida * Se trata de un trabajo en el que se destaca que esas casas de estudios deben contribuir en la lucha contra el mal *

  

Especialistas de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) reflexionaron sobre las problemáticas la enfermedad en el Día Mundial de Lucha contra el SIDA. El ámbito universitario, un espacio para luchar contra los prejuicios y connotaciones sociales asociadas al VIH

“Las Universidades deben contribuir a formar el pensamiento crítico. El pensamiento crítico le permite al sujeto despegarse de los imaginarios sociales y los significados asignados y tomar una posición”, asegura la Licenciada en Psicología Sandra Puche.

Ella, junto a las psicólogas Claudia de Grazia y Roxana Perrotta, pertenecientes a la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), realizaron la investigación "SIDA. Prevención: más allá de la información", que pone en tela de juicio las campañas de prevención y concientización que se desarrollan en el país.

Las especialistas coinciden en que la universidad debe cumplir el rol de generar espacios de diálogo en torno al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Se trata de convocar, dar lugar, abrir paso a las preguntas: "cuando aparece el síntoma es porque la pregunta que lo subyace no pudo ser desplegada. Se debe facilitar la circulación de la palabra de manera tal que la pregunta pueda emerger", asevera Puche.

De todas maneras, la universidad no puede ser considerada como un actor aislado dentro de la sociedad. Allí, en el ámbito académico, también resulta una cuestión al margen "incluso en las universidades, el SIDA es aún una temática tabú, porque las universidades no son una isla. En ellas, se hace texto el contexto, y el contexto es el de una sociedad en la que la temática subsiste como tabú", aseveran las especialistas.

Por eso, el ámbito académico resulta un espacio adecuado para estudiar las problemáticas relacionadas con esta enfermedad, más que nada, porque allí se facilita la cristalización de ciertos temas que no se discuten abiertamente en otros contextos sociales.

Las Campañas de Prevención

 

Las investigadoras de la UNLaM aseveraron que "hubo un gran crecimiento del contagio de la enfermedad en las mujeres y los jóvenes". Y precisaron que "antes la forma de contagio más fuerte era la relacionada con la drogadependencia intravenosa y los grupos más vulnerables eran los jóvenes".

Según el estudio realizado por las especialistas consultadas, las campañas de prevención y concientización en torno al SIDA no están encaradas de la mejor forma. Las estadísticas, que marcan un muy lento avance en la lucha contra la enfermedad, parecen ratificarlo: "Las campañas de prevención fallan porque asocian a la enfermedad sólo con la medicina, y el SIDA es una enfermedad que no se puede pensar sólo en términos médicos. Entendemos que hace falta la investigación social porque es una enfermedad multicausal, y se puede pensar hasta como síntoma social", analiza Puche.

En esa línea, la especialista de la UNLaM agrega: "Para ser eficaces las campañas deben considerar la trama de las relaciones interpersonales, el discurso no puede ser masificante, no puede ser igual para todos. No es la masividad de las campañas lo que hace obstáculo, sino la masividad del discurso".

El informe de las investigadoras universitarias precisa que durante la vigencia de campañas masivas de prevención, el contagio se apacigua levemente, fundamentalmente por la vía sexual, pero que rebrota con igual o mayor fuerza una vez finalizadas.

Ahora bien, si la generalidad de las campañas públicas llevadas a cabo hasta la fecha fallaron a raíz de sus discursos masificantes, ¿Cuál es la alternativa? "Las personas que más reportan un cambio de actitud asociada a la información son quienes la recibieron de grupos de pertenencia o referencia muy cercanos, como la familia o los amigos, que tienen que ver con la constitución de la personalidad del sujeto, y no del discurso masivo de las campañas", asegura Perrotta.

"Creemos que la información preventiva adquiere eficacia simbólica en la medida que circula por la vía de las relaciones interpersonales sostenidas por la transferencia. Es en estos vínculos donde se halla la posibilidad de conmover saberes que actuarán como determinantes de las conductas", concluyen las investigadoras. 

 

 

Información y Concientización

 

El problema no pasa por la falta de información, la académica Roxana Perrotta afirma que "el que los jóvenes tengan mucha información no implica ningún cambio de conducta respecto de la posibilidad de evitar el contagio".

En otras palabras, "la información no es sinónimo de concientización", sostiene De Grazia y agrega "se sabe cuáles son las formas de prevención pero no se ponen en práctica cuando la sexualidad entra en juego".

La especialista Sandra Puche profundiza en el análisis de las razones de esta situación: "La información no lleva al cambio de actitudes, debido a que el SIDA se relaciona con dos temáticas muy enigmáticas para el ser humano: sexualidad y muerte, y estas temáticas tocan lo más inconsciente del sujeto". 

 

 

El preservativo y la polémica

 

El preservativo es el principal método de prevención de contagio del SIDA por la vía sexual. Sin embargo, su utilización es permanentemente objeto de controversias, y algunos sectores y referentes sociales insisten en adosarle una significación peyorativa y desvalorizante.

Al respecto, Perrotta afirma que "las campañas deberían apuntar a conmover las significaciones asociadas al preservativo. Hasta que no se cuestionen los significados a nivel social en relación con lo que se oferta y a la vez se denigra como método de prevención, no hay posibilidad de obtener cambios de actitud duraderos. 


 

Ir arriba