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Presos en comisarías El Ministro de Justicia bonaerense dio explicaciones ante la Corte Suprema
El ministro de Justicia Bonaerense, Eduardo Di Rocco, expuso ante el presidente del máximo tribunal, Enrique Petracchi, y los ministros Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni sobre la situación del sistema carcelario en la provincia de Buenos Aires y en particular la de los presos que permanecen detenidos en las comisarías bonaerenses. La Corte nacional escuchó a las partes y los invitó a "seguir trabajando juntos". El ministro participó de la audiencia pública convocada por la Corte Suprema Nacional a raíz del habeas corpus que había presentado el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en 2001 para reclamar que no se permita más la detención de personas en comisarías más allá de los 10 días establecidos para determinar la prisión preventiva. En la Provincia de Buenos Aires hay actualmente 5.300 detenidos en comisarías, sin embargo Di Rocco aseguró que desde enero hasta octubre de este año fueron sacados de las comisarías 7.856 presos. Cuando el CELS -que preside el periodista Horacio Verbitsky- presentó el habeas corpus había 6.700 presos en comisarías. El tema no es nuevo, ni desconocido; el albergue de presos en las comisarías surgió como un paleativo a la falta de construcción de nuevas cárceles en la Provincia, al incremento de la inseguridad y por último al agravamiento de las penas, que conllevan la necesidad de mantener detenidas a más personas. En las cárceles de la Provincia, el 75 por ciento de los internos no han conseguido que sus causas judiciales obtengan ni siquiera la sentencia en primer grado. En su planteo, Di Rocco explicó que la Provincia tiene un plan de obras para comenzar a solucionar el tema: el programa indica que en tres años se construirán 5.388 plazas nuevas. El proyecto más concreto es la inauguración, en febrero de 2005, en la localidad de Urdampilleta, partido de Bolívar, de una cárcel de máxima seguridad para 700 personas. El plan, además, contempla las construcciones siguientes: anexos a la cárcel de Magdalena (150 plazas), a la de Azul (64), a la de Mar del Plata (120), a la Unidad Nº 4 de Bahía Blanca (192), construcción de Alcaidías en La Matanza (344), Lomas de Zamora (344), Quilmes (344), Junín (344), San Isidro (344), San Martín (344) y una cárcel nueva en San Martín para 480 personas. Salvo la de Urdampilleta el resto tiene un promedio de 200 días como mínimo para terminarse, aunque muchas todavía no se comenzaron. El gobierno bonaerense destinó para estas obras 233 millones de pesos. El CELS mantiene una postura muy crítica con la política penitenciaria bonaerense. Es que desde la gobernación de Eduardo Duhalde que el sistema colapsó; así, el conjunto preparado para albergar 12 mil personas, terminó con casi 25 mil internos. Di Rocco admitió el problema -de hecho la provincia tiene intervenido el Servicio Penitenciario-. El ministro remarcó la importancia de fortalecer el Patronato de Liberados, para eso se está llevando a cabo una descentralización hacia las ciudades con la contratación de más trabajadores sociales para realizar el seguimiento de la gente, que puede quedar fuera del sistema, ya sea porque cumplió la pena, o porque la causa por la que fue detenido y sus antecedentes no ameritan para detenerlo.
Un gendarme que estaba desaparecido desde ayer, fue hallado muerto hoy de un balazo en el mentón, en el partido de La Matanza, y se presume que se suicidó, informaron fuentes judiciales. El caso se inició cuando una mujer denunció que su esposo gendarme había desaparecido tras retirarse de su casa para ir a correr en la localidad de Gregorio de Laferrere. Ayer por la mañana, el gendarme, de 52 años, de rango suboficial principal, y de apellido Melgarejo, fue hallado muerto en un descampado ubicado en proximidades del cruce de ruta 21 y ruta 3. La principal hipótesis del caso es que, "deprimido, y con una crisis económica que lo afectaba, el gendarme que prestaba servicio en el Edificio Centinela, decidió matarse de un tiro en el mentón". Lo curioso del caso es que cuando la policía arribó al lugar no halló el arma del gendarme y se presume que delincuentes que pasaron por el lugar la robaron. La investigación quedó a cargo del fiscal de La Matanza Gustavo Banco, quien calificó el caso como "averiguación suicidio". "Los dichos de la mujer del gendarme que refieren un estado depresivo en el hombre y el hallazgo de signos de ahumamiento en el mentón del gendarme, lo que indica que pudo haberse apoyado el caño del arma para dispararse, abonan la hipótesis del suicidio", finalizaron las fuentes.
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