CULTURA


EL EDEN DE LEONARDO DA VINCI
Desde el 17 de diciembre y hasta el mes de abril.


    La ciudad argentina de La Falda acoge una exposición monumental sobre  Leonardo Da Vinci

La muestra, organizada por la Fundación italiana Leonardo Da Vinci Onlus, hará un recorrido por la prodigiosa obra del genio del Renacimiento. En la exposición también colaboran el Ayuntamiento de La Falda, el Ayuntamiento de Cartaya (España), la Ass. Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos (Italia-Onlus)y GP Group Faenza Italia.
La Fundación italiana Leonardo Da Vinci Onlus organizará a partir del próximo día 17 de diciembre una exposición monumental dedicada al mas grande genio de la Humanidad, denominada "El Edén de Leonardo", en el municipio argentino de La Falda, en la provincia de Córdoba.
La exposición está dividida en dos áreas. La primera consiste en un laberinto temático que trata de resumir y explicar la obra de Da Vinci, a través de sus creaciones en ingeniería, pintura, anatomía e inventos. Así, se podrá observar los principales inventos de Leonardo, como "El ala batente", "El aliente", "La grúa", "El rulemán", "La Cóclea", etc.
La segunda área se dedica a la explicación del Códice Da Vinci e incluye la reproducción de "La Última Cena", a tamaño real, así como distintos gráficos no incluidos en la obra literaria.
La muestra también cuenta con una zona de nuevas tecnologías, especialmente diseñada para la transmisión a través de Internet de las conferencias que se realizarán.  En los debates se posibilitará el intercambio cultural entre centros Leonardianos en otros países.
Asimismo, los visitantes a la exposición tendrán a su disposición canales de Chat, exclusivos para las consultas on line que deseen realizar.
En colaboración con el Ayuntamiento de esa localidad, la muestra, que se prolongará hasta el mes de abril de 2005, contará con el patrocinio de:

FUNPAZ Ass. Fundación por la Amistad y la Paz de los Pueblos (Italia - Onlus),

Ayuntamiento de Cartaya - situado en Huelva - España - , que albergará un parque temático sobre Leonardo Da Vinci, denominado "Leonardo World", que se extenderá sobre  100 hectáreas de superficie, con el objetivo de recrear la Ciudad Ideal pensada en la prodigiosa mente del genio italiano. El parque se ha gestado con el reto de convertirse en una referencia cultural, social, artística y lúdica para toda Europa. Desde un excelente enclave situado a orilla del océano Atlántico, "Leonardo World" potenciará el sector turístico de Cartaya y toda la provincia de Huelva.

GP Group Faenza Italia, Sport Eventi Comunicazione 

Creacion grafica: Claudio Marinoni

El Edén Hotel

Este proyecto cultural se desarrollará en el "Edén Hotel", ubicado en  la avenida Edén y que posee una prolija historia. Impulsado por Roberto Bahlke, en 1892, la construcción concluyó en 1897, con todo el confort y lujo de la época. Como curiosidad, está hecho para autoabastecerse, con huerta, criadero de animales, fábrica de embutidos, conservas, bancos, carpintería y usina eléctrica propia.
Los años de máximo esplendor del "Edén Hotel" se dieron entre 1912 hasta la Segunda Guerra Mundial. En ese periodo, entre sus huéspedes contó con varios presidentes argentinos como Julio A. Roca y José Figueroa Alcorta, estadistas, el poeta nicaragüense Rubén Darío, el premio Nóbel de Física Albert Einstein, el príncipe de Gales y el duque de Saboya, Arturo Toscanini y el renombrado ballet Follies Bergere de París.
El Gobierno argentino incautó el hotel en 1945 y utilizó sus instalaciones para confinar a los diplomáticos de la Embajada de Japón en Argentina, dando inicio a una lujosa prisión que se prolongó durante dos años, lo que contribuyó a que entrase en un proceso de marcada decadencia.
A partir de ese momento, cambió sucesivamente de propietarios, hasta 1999. Actualmente, el municipio de La Falda es propietario del inmueble. En 1988 fue declarado Monumento Histórico Municipal y, un año después, Monumento Histórico Provincial.

La Falda 

La Falda, población que albergará la exposición "El edén de Leonardo", está situada el Valle de Punilla, a 70 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Se trata de una ciudad de veraneo y de descanso durante todo el año. Fue fundada en el  siglo XIX. Destaca que esta localidad serrana tiene el tercer mejor clima del  mundo, después de las Montañas Rocosas, en Estados Unidos y el Canal de Suez, en Egipto, con una temperatura media de 16 grados centígrados.
Dispone de una buena infraestructura turística, con atractivos para los visitantes como las Siete Cascadas, el dique La Falda, la Capilla Santa Bárbara, el Edén Hotel, la Iglesia del Santísimo Sacramento, Museos y diversas manifestaciones culturales, como el Festival Nacional del Tango.
La Falda pertenece a la provincia de Córdoba, que recibe cada año una media de 4,5 millones de turistas, lo que la convierte en el segundo centro de destino del turismo nacional. 

Para ampliar esta información lo pueden hacer en: 

Fundaciòn Leonardo Da Vinci Onlus
tel: italia +39 380 350 3130
Tel: Argentina 0351 4974635 Ricardo Heredia
Fax: + 39 0365 7731186
email : info@leonardoworld.com

Municipalidad de La Falda Argentina Tel. 03548 42 1610
Intendente Dr. Marcos Sestopal


Historia de la Literatura Argentina 


De 1810 a 1879 Dentro del panorama de las literaturas de Hispanoamérica, el origen de la argentina carece de los rasgos amerindios que distinguen, por ejemplo, a las de México y el Perú. Los primeros registros son crónicas de viajeros extranjeros: Ulrico Schmidel, Martín del Barco Centenera y Ruy Díaz de Guzmán. Luis de Tejeda, discípulo de Góngora y San Juan de la Cruz, es el primer poeta argentino. Las letras de la época colonial o virreinal -seudoclásica, barroca y épica- crecen al amparo del fervor independentista: Vicente López y Planes, Pantaleón Rivarola y Esteban de Luca. Aparecen los esbozos de la gauchesca: Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi y Estanislao del Campo, un género nativo que alcanzará su máxima expresión con la obra El gaucho Martín Fierro, de José Hernández, representativo del sentimiento y el carácter nacionales. La ruptura con la tradición española, en favor del romanticismo francés que postula el retorno a las fuentes populares y al pasado medieval, permite que Esteban Echeverría, su primordial epígono, sea el creador del primer cuento local y realista: El matadero, y del poema La cautiva, donde el escenario de la pampa es primordial. Germina una literatura de madurez intelectual y política. A mediados del siglo XIX José Mármol publica la primera novela argentina Amalia. Mientras la poesía decrece su espíritu combativo y se vuelve hacia lo anecdótico y sentimental: Carlos Guido y Spano y Ricardo Gutiérrez, las crónicas costumbristas: Vicente Fidel López, Lucio V. Mansilla y Juana Manuela Gorriti y las históricas: Bartolomé Mitre y Domingo F. Sarmiento, testimonian el sentimiento de la organización nacional. 

De 1880 a 1900 La generación de 1880, traza teórica y metódica de una literatura con señales propias, acentúa la coloración europeizante y la primacía cultural de Buenos Aires por antonomasia. Todavía no son significativas las letras de provincia. La corriente inmigratoria de variada étnica acentúa el cambio de la gran aldea por la urbe cosmopolita. La poesía es lírica e imprecatoria: Leopoldo Díaz y Almafuerte; el ensayo es un género reciente: José Manuel Estrada, Pedro Goyena y Joaquín V. Gonzáles; la narrativa pendula entre lo social y el costumbrismo: Miguel Cané, Eugenio Cambaceres, Julián Martel, Francisco Sicardi y Carlos María Ocantos. 
 
Hacia final de siglo, de la mano y la letra de Rubén Darío, surge el MODERNISMO. Preciosismo y simbolismo resumen la nueva estética, la que dará la voz más alta de la poesía argentina contemporánea: Leopoldo Lugones, a quien se debe, asimismo, el primer cuento de ciencia ficción en nuestra literatura. Lugones es el paradigma que cesura en dos campos la literatura argentina. 
 La voz de Lugones, entonces, resonará por largo tiempo, pero, lateralmente, surgen otras dos líneas de creación: el CRIOLLISMO, pontificador del realismo rural con Horacio Quiroga y Roberto J. Payró, y el SENCILLISMO, una poética de lo popular con Evaristo Carriego y Baldomero Fernández Moreno. Un intermedio crítico permite rescatar, entre otros, el tradicionalismo de Ricardo Güiraldes y Guillermo E. Hudson; el preciosismo de Enrique Larreta; y el mester de juglaría de Enrique Banchs. 

De 1900 a 1940 La primera generación consolidada dentro de la literatura argentina es, sin duda, la de los MARTINFIERRISTAS (c. 1922). El movimiento aporta una doctrina intelectual en la que confluyen sendas corrientes representativas: la de Florida, adscripta al ultraísmo con Oliverio Girondo, Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal y Macedonio Fernández y la de Boedo, impresionada por el realismo ruso con Raúl González Tuñón, César Tiempo y Elías Catelnuovo. De todos ellos, sobrevive Ricardo E. Molinari, de estilo clásico, lírica y preciosista.
 Al filo de esa década y comienzo de la siguiente, se insertan los NOVÍSIMOS, una promoción de poetas: Arturo Cambours Ocampo, Carlos Carlino y José Portogalo, narradores: Arturo Cerretani, Roberto Arlt, Luis María Albamonte y Luis Horacio Velázquez y dramaturgos: Roberto Valenti, Juan Oscar Ponferrada y Javier Villafañe. Este grupo postula la reflexión filosófica del hombre y la restauración de la escencia de la argentinidad. 
 

De 1940 a 1960 La GENERACION DE 1940 se centra en la poesía, donde desarrolla lo descriptivo, lo nostálgico y lo memorioso con Vicente Barbieri, Olga Orozco, León Benarós y Alfonso Sola Gonzáles. Los narradores se alinearon en el idealismo: María Granata, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar y Manuel Mujica Láinez y el realismo: Ernesto L. Castro, Ernesto Sábato y Abelardo Arias con algunos toques urbanos y costumbristas: Joaquín Gómez Bas y Roger Plá. No abundan los ensayistas: Antonio Pagés Larraya, Emilio Carilla y Luis Soler Cañas. 

 Hacia 1950 surge otro hito: el NEOHUMANISMO, que es una respuesta al nuevo estado del pensamiento de postguerra. En un andarivel corren los vanguardistas: Raúl Gustavo Aguirre, Edgar Bayley y Julio Llinás; en otro, los existenciarios: José Isaacson, Julio Arístides y Miguel Ángel Viola; más allá, quienes concilian ambas tendencias con un soporte regionalista: Alfredo Veirabé, Jaime Dávalos y Alejandro Nicotra. En los narradores encontramos testimonios candentes de la época: Beatriz Guido, David Viñas y Marco Denevi. Se percibe, en la mayoría de estos escritores, una fuerte influencia de la poesía anglosajona e italiana. 

De 1960 a 1990 Nueva cesura generacional en 1960. Las influencias son heterogéneas: Sartre, Camus, Eluard; algunos españoles, como Celaya; y connacionales como Borges, Arlt, Cortázar y Marechal. Dos tendencias se advierten: el rastreo del tiempo metafísico y la historicidad: Horacio Salas, Alejandra Pizarnik y Ramón Plaza y las convulsiones urbanas y sociales: Abelardo Castillo, Marta Lynch y Manuel Puig.
 Los años setenta son oscuros para la creación intelectual. El signo de la época es el exilio: Juan Gelman y Antonio Di Benedetto o la muerte: Roberto Santoro y Harolodo Conti. Algunos poetas: Agustín Tavitiány Antonio Aliberti, narradores: Osvaldo Sorianoy Fernando Sorrentino y ensayistas: Ricardo Herreray María Rosa Lojo sobresalen entre las vicisitudes y renuevan el campo de las ideas éticas y estéticas. Nuevamente son sus referentes Eluard, Eliot, Montale y Neruda.  

 La década actual de los noventa señala el reencuentro de los sobrevivientes de las distintas generaciones, en una coalición intelectual de revisión de valores y textos, frente a un final de siglo enigmático pero esperanzado.

                                   

Luis Ricardo Furlán 

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