|
MUNDO AL DIA
Por ISAAC BIGIO * Palestina La embargada candidatura de Barghouti
Barghouti es el líder palestino más popular. Si vencía las elecciones palestinas, él se hubiera convertido en el único presidente constitucional en el mundo que estaría sirviendo cadena perpetua en una cárcel del país ocupante. Este escenario podría ser bien visto por quienes promueven la rebelión palestina, pero su partido (Al Fatah) prefiere un curso dialogante. Quiere aprovechar el que Sharon haya roto con sus ‘ultras’ y se coaligue con el laborismo para buscar alguna salida negociada. Barghouti ha debido retirarse de las elecciones debido a la enorme presión diplomática y de su propio partido (quien amenazó expulsarle). Tras el ‘embargo’ de esa candidatura Abbas podrá ganar ampliamente y querrá usar ese aval para desarmar o desmovilizar a la insurgencia. Los palestinos están debilitados por no haber sabido atraer a aliados hebreos y por la derrota de Iraq. Las concesiones que hoy saque Al Fatah de Israel serán menores que las que Arafat inicialmente pudo obtener.
Veneno
Londres. Ucrania tendrá elecciones generales este 26 de diciembre. Este es, después de Rusia, el mayor país europeo. Para EE.UU. es clave lograr que Ucrania siga la ruta de Georgia y elija un gobierno que lo aleje de Moscú y lo acerque mas a la UE y a la OTAN. Yuschenko es el candidato de Occidente. Hoy cuenta a su favor haber logrado sacar multitudes a las calles y conseguir la anulación de las presidenciales pasadas que le dieron el triunfo al oficialista Yanukovich. Ahora, cuando los doctores han confirmado que estuvo siendo envenenado, su rostro político se embellecerá (aunque su deforme rostro físico nunca se cure). Su victoria podría envenenar el proyecto de Putin de ir hacia una reunificación con Bielorrusia, Khasakistan y Ucrania.
Nota.- La columna del jueves fue citada en muchos diarios, incluidos de naciones orientales como China, Indonesia, India, Malasia y Bangla Desh, y por un cable que aparecio en las 'web' de The People's Daily (China), Pravda (Rusia), The Washington Post, CBC (radio y TV canadiense) , The New York Times y The Economist.
Un Velazco venezolano?
Chávez llego a la cumbre sudamericana tras haber visitado gobiernos contestatarios a Bush e impuesto una ley que afecta a la prensa. Mas, las posibilidades que el repita lo que Velazco hizo están limitadas por un contexto internacional distinto al de la guerra fría. Hoy no hay bipolaridad y todos los países (incluida China y Cuba) se vuelcan al mercado. Velasco nacionalizo el petróleo, el cobre y varias empresas, hizo una reforma agraria y decreto que los trabajadores sean accionistas de las empresas. La radicalización chavista no llegara a esos extremos. Si bien restringe a la media acusándola de "oligarca", no ira a hacer lo que hizo Velasco quien expropio todos los diarios y dijo que se los daría a las organizaciones sociales. Chávez mantiene la democracia constitucional, mientras Velazco tuvo una dictadura militar. El presidente venezolano no promueve nacionalizaciones y en Caracas hay tiendas de las corporaciones globales mas famosas. En algún momento el podrá verse obligado a dar un giro como el que dio el sucesor de Velasco, el general Morales Bermúdez, quien, para atraer inversionistas, fue deshaciendo varias de las reformas populistas originales.
Pinochet arrestado
Pinochet ha sido una orden de arresto domiciliario. El ex dictador ahora podrá ser juzgado por haber ordenado ejecuciones extrajudiciales. Dicha resolución se da después que la justicia chilena aprobase compensar a las víctimas del terrorismo de Estado y luego que Argentina resolviese que los militares que hubiesen cometido violaciones a los derechos humanos pudiesen evitar ser procesados. Este veredicto marca un giro en la historia chilena y continental. Este se da tras el arresto domiciliario decretado para Mark Thatcher en Sudáfrica. El es acusado de promover un golpe mercenario en el mayor productor de petróleo per capita en África negra (Guinea Ecuatorial). El es el hijo y heredero de la primera ministra británica que tanto defendió a Pinochet y que co-impulsó con él el neo-liberalismo a nivel global. Ambos hechos no han estado ligados, sin embargo han puesto en una situación difícil a los paladines del modelo monetarista basado en privatizaciones y aperturas a los grandes capitales. Esto, a su vez, puede afectar a los duros republicanos tras Bush. Juzgar a Pinochet en su propio país puede ser la mejor forma de democratizar Chile. El fallido intento del superjuez Garzón de extraditar a dicho general a Madrid lo hubiera transformado en un héroe de la soberanía nacional chilena mientras la justicia española hubiese querido así limpiar su imagen de haber blanqueado al franquismo. Dicho juzgamiento querrá ser capitalizado por el oficialismo y los sindicatos para torpedear el ascenso del derechista Lavín. También será una advertencia en la región contra el golpismo y a la impunidad. La cuestión Pinochet ha dejado en una situación difícil a la derecha mapochina. Para ésta el golpe de 1973 evitó el caos marxista e instauró la actual economía monetarista cuyo éxito es tal que sus enemigos socialistas hoy lo mantienen y serviría de modelo para el mundo. Mas, si la derecha mapochina quiere volver al poder necesita desasociarse de alguien a quienes constantes investigaciones prueban complicidad en matanzas y escándalos financieros. Mientras Bánzer (dictador boliviano 1971-78) tuvo la habilidad de democratizarse y aliarse con sus enemigos izquierdistas (co-gobernó con el MIR en 1989-93 y 97-2002), Pinochet se negó a arrepentirse. Algunos sectores conservadores temen que tras el juicio a Pinochet se busque cuestionar al ejército y sistema chilenos. Otras alas tras Lavín creen que la mejor forma de evitar ello es siguiendo el camino del Partido Popular español y desplazar a los socialistas ofreciendo un discurso post-dictatorial modernizado. Cuando Pinochet fue detenido en Londres la izquierda tuvo un dilema. Un sector pedía que el general no sea devuelto a Chile sino extraditado a Madrid para ser allí procesado. Otra ala decía que ello implicaba renunciar al antimperialismo pidiendo mayor intervención a la segunda potencia con presencia en Latinoamérica. Ahora que el general será juzgado en Chile la izquierda se dividirá en dos polos ante ello. Los radicales querrán aprovechar la coyuntura para pedir que Pinochet y todos sus socios sean sentenciados y que se procese no sólo a la anterior dictadura sino a los EEUU y al modelo monetarista que él impuso. Algunas de estas corrientes pedirán que se formen tribunales populares y que se impulsen masivas marchas callejeras que no solo cuestionen a los militares complicados con abusos sino a los grupos empresariales que se enriquecieron con la dictadura. El objetivo de ellos sería volver a un gobierno tipo Allende que promueva nacionalizaciones o hacia una revolución social. Los moderados ligados al gobierno querrán evitar una mayor polarización que desestabilice al país e incomode a las FFAA e inversionistas. El oficialismo quiere preservar la actual economía liberal y usar el juicio para despinochetizar el estado y evitar que Lavín llegue a la presidencia. Estos sectores no solo quieren evitar volver a la situación de confrontación de la Unidad popular (197-0-73) sino incluso a un escenario como al actual en Venezuela. Su tesis es que la izquierda debe adaptarse a las reglas de juego de la globalización post-guerra fría y aceptar una economía capitalista liberal. El proceso a Pinochet se empalma con el pedido de extradición a Fujimori y posibles juicios a otros dictadores. La democratización en América Latina y el mundo ganaría mucho si dichas investigaciones llegan a darse sobre las empresas y figuras estadounidenses, tales como Henry Kissinger, que les alentaron, armaron y dieron apoyo logístico y financiero.
Pinochet preso
El ex tirano chileno ha sido sometido a arresto domiciliario. Es un hecho histórico para su país y la región. Se quiere demostrar que las propias naciones latinas sean capaces de castigar a quienes son acusados de haber torturado o masacrado. Para los organismos de derechos humanos se trata de crear un precedente para que otros dictadores no puedan retornar al poder (como pasó con Bánzer en Bolivia) o escapen la cárcel (como Fujimori). Los izquierdistas más radicales querrán ahora demandar una purga de la oficialidad y ‘romper con el modelo económico pinochetista’. Para los pinochetistas se trata de una ‘vendetta’ socialista con la que se quiere garantizar la re-elección de la concertación oficialista. Chile, además, ha resuelto compensar a las víctimas del terror de Estado. Estas medidas repercutirán en toda la región alentando similares peticiones. Cuando Pinochet se escapó de ser extraditado de Londres a Madrid él creyó que se escapaba de la justicia. El actual escenario le es mucho peor. Ahora en lo que él consideraba su santuario (Chile) se le puede sentenciar. No puede aducir ser un mártir de la soberanía nacional y hasta antiguos aliados suyos le dan la espalda.
La izquierda vs Pinochet
Cuando Pinochet fue detenido en Londres la izquierda tuvo un dilema. Un sector pedía que el general no sea devuelto a Chile sino extraditado a Madrid para ser allí procesado. Otra ala decía que ello implicaba renunciar al antimperialismopidiendo mayor intervención a la segunda potencia con presencia en Latinoamérica. Ahora que el general es arrestado en Chile la izquierda se dividirá en dos polos ante ello. Los radicales querrán aprovechar la coyuntura para pedir que Pinochet y todos sus socios (incluido Kissinger) sean sentenciados y que se procese no sólo a la anterior dictadura sino a los EEUU y al modelo monetarista que él impuso. Los moderados ligados al gobierno querrán evitar una mayor polarización que desestabilice al país e incomode a las FFAA e inversionistas. El oficialismo quiere preservar la actual economía liberal y usar el juicio para despinochetizar el estado y evitar que Lavín llegue a la presidencia.
La Derecha chilena ante Pinochet
La cuestión Pinochet divide a la Justicia, las FFAA y el conservadurismo chilenos. Para la derecha el golpe de 1973 evitó el caos marxista e instauró la actual economía monetarista cuyo éxito es tal que sus enemigos socialistas hoy lo mantienen y serviría de modelo para el mundo. Mas, si la derecha mapochina quiere volver al poder necesita desasociarse de alguien a quienes constantes investigaciones prueban complicidad en matanzas y escándalos financieros. Mientras Bánzer (dictador boliviano 1971-78) tuvo la habilidad de democratizarse y aliarse con sus enemigos izquierdistas (co-gobernó con el MIR en 1989-93 y 97-2002), Pinochet se negó a arrepentirse. Algunos sectores conservadores temen que tras el juicio a Pinochet se busque cuestionar al ejército y sistema chilenos. Otras alas tras Lavín creen que la mejor forma de evitar ello es siguiendo el camino del Partido Popular español y desplazar a los socialistas ofreciendo un discurso post-dictatorial modernizado. (*) Bigio ha obtenido grados y postgrados en historia y política económica. En ésta, considerada la mayor universidad global de ciencias sociales, él ha enseñado ciencias políticas y administración pública. En 1998 obtuvo el premio Dillons (la principal librería inglesa) a la excelencia. Es columnista de varios diarios. |
| Ir arriba |