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Historia de los barrios de Buenos Aires Almagro
Es un barrio que tuvo siempre su personalidad, donde han convivido al mismo tiempo, tango, poesía, conventillos, quintas, caudillos políticos, circos, matadero, fábricas, buenos colegios, la iglesia más bonita de Buenos Aires, clubes, etc.
SU HISTORIA Almagro nace como un desprendimiento del barrio de San José de Flores y fue el resultado de un loteo comprado en gran parte por la familia Almagro en el año 1839 quienes tenían una quinta ubicada en la esquina de Rivadavia y Medrano donde se encuentra hoy en día "Las Violetas", una de las más distinguidas confiterías. Cobra vida con la extensión de la primera línea del ferrocarril del Oeste que unió Plaza Lavalle con La Floresta, en 1887. Sus quintas fueron famosas, de familias pudientes que vivían allí o pasaban una temporada de descanso, gozando de árboles frutales, huertas, animales del corral y grandes espacios verdes. Aunque ahora es un jardín mal cuidado, en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Virrey Liniers estaba la casa de Santiago de Liniers y Bremond. Otra casa histórica fue la llamada "Casa de Cuitiño" caudillo rosista muy conocido por sus fechorías que fue fusilado en 1853. La casa estaba en Independencia 3549. Al principio Almagro estuvo poblada por vascos y luego por italianos. Fueron famosos los conventillos del lugar, como "La Cueva Negra", habitada por gente de color; el de "María la Lunga" en Castro Barros 433 y otros donde se armaban riñas importantes entre los vecinos. Funcionó un matadero que estaba instalado en las calles Río de Janeiro, Cangallo y Lambaré, también una grasería y un criadero de cerdos.
SUS CALLES PRINCIPALES Está limitado al norte, por las avenidas Angel Gallardo, Estado de Israel y Córdoba, al este por Gallo, avenida Díaz Vélez, Sánchez de Bustamante y Sánchez de Loria, al oeste por la avenida La Plata y Río de Janeiro y al sur por la avenida Independencia. A pesar de ser un barrio amplio cuenta con una sola plaza que lleva su nombre y se encuentra en las calles Salguero, Sarmiento, Bulnes y Perón. Sobre la calle Sarmiento hay un conjunto de mesas y asientos de cementos con juegos de entretenimientos reservados para el Centro de Jubilados y Pensionados Amigos de la Plaza de Almagro, fundado en 1993. Un punto de encuentro fue y es Rivadavia y Medrano o Rivadavia y Castro Barros donde estaba la ferretería Podestá, la tienda "14 Provincias" y la confitería "Las Violetas", inaugurada en 1884 y que afortunadamente aún subsiste. El Centro Navarro de Buenos Aires, de la calle Moreno 3682, es un institución centenaria que congrega a miles de socios, que gozan de videotecas, biblioteca, colección de cassettes de temas navarros, cancha de pelota a paleta y diversos salones. El Club Atlético Almagro, el orgullo del barrio, tiene su sede social en Medrano 522. El club Almagro Boxing Club, de la calle Díaz Vélez 4422, famoso pues en él peleó nada menos que Luis Angel Firpo y se formaron valiosos entrenadores. Hoy se celebran veladas pugilísticas muy concurridas. El Mercado de las flores, es el más lindo de Buenos Aires y uno de los más activos a nivel internacional, teniendo en cuenta que la Argentina ocupa el tercer lugar entre los principales consumidores de flores del mundo. Comercializa más de 400.000 canastos de flores por año y se llega hasta él por Corrientes o por Medrano y Figueroa.
Hospital Italiano Ocupa toda una manzana que abarca las calles Gascón, Rawson, Perón y Potosí.
Fué fundado en 1888 es uno de los más
prestigiosos del país. Colegio Nacional "Mariano Moreno" Pertenece a este barrio desde 1898. Fueron sus alumnos personalidades tales como Arturo Frondizi, Luis F. Leloir, Alberto Vacarezza, Homero Manzi etc
Biblioteca Argentina para Ciegos Lezica 3909 Su objetivo es elevar el nivel cultural e intelectual de los ciegos del país y del extranjero. Fue la primera de este tipo que hubo en América Latina y allí se edita la revista "Hacia la luz y Burbujas", para niños.
Biblioteca Circulante para no videntes Hipóloto Yrigoyen 2850
Laboratorio Solar Argentino de Investigaciones Científicas y la Fundación Solar Rietti Lezica 3948. Ubicado en la casa del investigador Ariel Ciro Rietti, quién montó un laboratorio dedicado a producir energía solar. El Instituto realiza todos los años competencias automovilísticas con autos que corren con energía solar, en las que participan entusiastas, tanto argentinos como extranjeros.
PRINCIPALES IGLESIAS
Basílica de San Carlos Borromeo Quintino Bocayuva 144 Considerada la iglesia más bonita de Buenos Aires. De estilo neorromántico-lombardo, en cuyo interior sus anchas columnas que forman rayas de ladrillos a la vista, recuerdan a la Catedral de Siena.
Hogar Irlandés de las Hermanas de la Misericordia Salguero 550. Se ocupa de beneficiar a jóvenes inmigrantes. Aloja hasta 40 personas.
Casa de Santa Teresa de Jesús Potosí 4049 De estilo neogótico que fue visitado por el beato Don Orione y por el Cardenal Samoré, que en representación del Papa Juan Pablo II, rezó allí con las religiosas para pedir éxito en la gestión que realizara entre la Argentina y Chile.
Tradiciones olvidadas Mataderos
El espectáculo del faenamiento no era del todo agradable, por no decir que tenía una crueldad suma. A partir de aquí hablaremos de los Mataderos en tiempo pasado, porque debido a las leyes de sanidad estas empresas familiares sin los controles pertinentes no están permitidas desde hace tiempo. Cada matadero contaba con un corral en donde esperaban los animales en ayuno, estos corrales, por lo general de pirca, tenía el suelo barroso, producto no de la lluvia sino de las aguas mayores y menores de los animales, lo que daba a lugar un particular olor (barro podrido mezclado con pis y bosta de vacas). El constante mugir de los vacunos y su particular expresión en los ojos - los que vieron a un caballo o vaca sufrir habrán visto esta expresión, cuando parte del ojo se pone en blanco dejando ver el dolor del animal - daba un toque tenebroso al lugar. A unos metros del cerco, por lo general, estaba el cuarto en donde se carneaba: una construcción a veces techada con unas piletas en donde se lavaba el mondongo, cuero y las tripas, ganchos para colgar los cortes, piedra para afilar, y una pequeña zanja por la que corría la sangre y los restos que se limpiaba con agua, tal vez con manguera o bien a baldazos. La tarea comenzaba cuando se atrapaba al animal elegido, para luego sacarlo y pialarlo (enlazarlo de las patas), se ataban fuertemente las patas y las manos con un torzal y desde las astas (si era mocho directamente del cogote) se estiraba la cabeza hacia atrás, hasta tocar la columna con la nuca. Una vez en esa posición, el carnicero le producía un corte en la yugular de aproximadamente 8 centímetros, luego de localizar la vena con diestro tacto. La sangre se podía juntar en un balde o bien se dejaba correr por el angosto canal de desagüe. El latir del corazón impulsaba esta sangre a veces hasta un par de metros en forma regular y a medida que el animal (gritando, sacando la lengua y blanqueando los ojos) se "vaciaba" la potencia era menor. Cuando ya casi se secaba el moribundo, alguno de los faenadores le apretaba con los pies la zona de la verija (altura de la última costilla), para luego parase completamente encima del animal. Una vez muerto el animal por desangramiento, comenzaba a cuerearse, en algunos casos iba gente a pedir achuras o bien a utilizar el contenido de la panza (pasto a medio digerir) - esta se tiraba a un costado y de dentro se sacaba la bosta fresca (en realidad tibia) para encacar ( o enguanar) los lazos que previamente se estiraban en los postes o árboles de la cercanía -. Como epílogo a esta narración diremos que las patas que por lo general se colgaban en el matadero tenían un olor muy fuerte y atraían a perros y aves rapaces que daban cuenta de los restos... y también cabe aclarar que los caballos y mulas silleras, al pasar cerca del matadero, se empezaban a espantar, como si las ánimas de los animales sacrificados rondaran, invisibles, por el lugar. Fuente: http://www.folkloredelnorte.com.ar/ |
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