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La tragedia de Cromañón La estrategia de Chabán es culpar a Callejeros
En eso trabaja la defensa del empresario * Quieren que la banda de Villa Celina aparezca como una de las primeras partes responsables de la tragedia * También hacen eje en que se trató de una “fatalidad” *
La estrategia de defensa de Omar Chabán se basará en una conocida máxima: “La mejor defensa es el ataque”. Aunque todavía faltan semanas para que se siente a declarar ante la jueza María Angélica Crotto -recién lo hará a fines de este mes-, el empresario y su abogado ya tienen prácticamente definido que para lograr atenuar su responsabilidad deberán demostrar que él no fue el único culpable de lo que ocurrió, que hay otros. ¿Quiénes? En primer lugar, los miembros del grupo Callejeros. El otro eje sobre el que se manejará la defensa es que el incendio fue una “fatalidad” y que el propio Chabán podría haber sido una víctima más. De acuerdo con al defensor Pedro D’Attoli, demostrar la responsabilidad de los músicos sería una tarea algo simple: “Del expediente surge de manera clara que tanto las tareas de admisión a Cromañón como las de control y requisa del público estaban a cargo de Callejeros”, dijo. Y agregó: “Esos controles que estaban en las puertas son los que debían haber impedido que el público entrara con pirotecnia”. Según el abogado, la noche de la tragedia llegaron dos colectivos procedentes de Villa Celina -de esta localidad matancera son los miembros de Callejeros- repletos de seguidores de la banda. D’Attoli también planteó que el arreglo para el recital del 30 de diciembre era que Cromañón se quedaba con el 30 por ciento de lo recaudado en boleterías y Callejeros, con el 70 por ciento restante. Ese punto, según el abogado, es fundamental: “Al final de cuentas, ¿a quién le convenía que entrara más gente que la permitida al local?”. La semana última, la jueza Crotto procesó a Chabán por homicidio simple con dolo eventual, un delito que se pena con hasta 50 años de cárcel. "Dolo eventual" significa que Chabán se debe haber representado que sus omisiones podían llegar a provocar la muerte de espectadores. D'Attoli también se propone discutir esa figura legal. “Ni Chabán ni nadie -según el abogado- pudo imaginarse” que cuando la goma espuma del revestimiento acústico entrase en combustión iba a emitir un gas letal (ácido cianhídrico). “Ni el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) ni el fabricante advierten que cuando la goma espuma se descompone despide ese veneno”. Para el abogado, esto que sucedió fue “una tragedia imprevisible. Es lo mismo que un espectador hubiera hecho explotar una granada dentro del local. De esas muertes no se lo podría responsabilizar a Chabán. Acá hay que dejarse de buscar un chivo expiatorio y de culpar sólo a mi cliente”. La semana última, el abogado se reunió en la cárcel de Marcos Paz con Omar Chabán. Aprovechó para entregarle copia de 9 cuerpos del expediente -en total son 37- que ya fotocopió para que el empresario pueda ponerse a estudiar el caso al dedillo. Recién cuando haya leído toda la causa aceptará declarar ante la jueza.
Inhumaron los restos de Nicolás Flores
Los restos de Nicolás Flores, el niño de cuatro años enterrado por error bajo el nombre de Gustavo Zerpa tras el incendio de la discoteca Cromañón, fueron inhumados esta mañana en el cementerio de Berazategui, informaron fuentes de la administración de esa necrópolis. "El cuerpo de Nicolás fue enterrado hoy a las 10.45, tras un breve responso en el que participaron sus familiares más directos", dijo a una agencia un vocero del cementerio. "Ahora sus restos descansan junto a los de su madre, Romina, que también fuera sepultada en Berazategui", agregó. Nicolás era el hijo de Romina, una joven de 23 años, que también falleció en la trágica noche del 30 de diciembre en el local del barrio de Once. El cadáver de Nicolás había sido reconocido por Gabriel Zerpa como el cadáver de su hijo Gustavo, y fue sepultado en un cementerio de González Catán. Durante varios días, en la morgue judicial había quedado un cuerpo NN de un niño, una de las 192 víctimas de la tragedia, que ningún familiar había reconocido. La familia de Nicolás recorrió hospitales, comisarías y estudios de televisión en busca de información que les ayudara a encontrarlo, con la esperanza de que estuviera aún con vida. Si bien sabían que había concurrido con su madre al recital de Callejeros, algunas versiones anónimas daban cuenta de que habían visto por televisión al niño salir de Cromañón en brazos de una mujer. Las ilusiones de encontrarlo con vida se mantuvieron latentes hasta ayer cuando autoridades policiales se comunicaron con la familia, que reside en la localidad de Bosques, en el sur del conurbano, para ponerlos al tanto de los resultados de los análisis de ADN. El 21 de enero pasado, luego de un llamado de la jueza María Angélica Crotto, a cargo de la instrucción de la causa, Zerpa reconoció que el cuerpo NN que había en la morgue judicial era el de su hijo Gustavo. Entonces, la Justicia ordenó la exhumación del cadáver que había sido enterrado bajo el nombre de Gustavo Zerpa para practicarle un estudio de ADN que confirmaron su verdadera identidad: Nicolás Flores. |
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