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Caso Lucena Comenzará en noviembre el juicio oral por crimen del joven
Serán juzgados los tres jóvenes que se encuentran detenidos por la causa del asesinato de Diego Lucena al salir de una bailanta en Isidro Casanova * Alcañán, Brito y Sadías, son acusados de homicidio simple, un delito que prevé penas de 8 a 25 años de cárcel * También será llevado a juicio antes de finalizar este año un cuarto sospechoso de encubrir el crimen y desviar la investigación hacia la pista policial *
Tres jóvenes serán sometidos a juicio oral este año acusados de matar a golpes a Diego Lucena a la salida de una bailanta en la localidad de Isidro Casanova, mientras la familia de la víctima insiste con culpar a la policía por el asesinato y descree de la investigación oficial. Fuentes judiciales dijeron que la causa por el crimen de Diego llegó al Tribunal Oral 4 de La Matanza para que se realice el juicio oral. Se estima que los jueces Franco Fiumara, Gerardo Gayol y Jorge Multedo iniciarán las audiencias del debate en la última semana de noviembre. A juicio llegarán tres acusados de asesinar a Lucena y un cuarto sospechoso será juzgado por encubrir el crimen y mentir para instalar la hipótesis de que el homicidio fue cometido por policías. Para llegar a juicio oral, la causa por el crimen que fue instruida por el fiscal Gustavo Banco, fue confirmada por el juez de garantías Rubén Occhipinti y por la Cámara de Apelaciones de La Matanza. El muchacho fue asesinado el 20 de junio del año pasado cuando salió de bailar en el boliche Invasión Tropical de Isidro Casanova. Para la justicia, Diego Lucena fue atacado por una patota de jóvenes con quienes incluso había tenido problemas en el interior del local. Desde que se conoció el asesinato, los familiares de Diego hicieron una infinidad de marchas para reclamar que se investigue a policías como responsables directos del asesinato, y hasta llegaron a pedir por la libertad de los acusados que detuvo la justicia. Una de las movilizaciones ocurrida tras el crimen, terminó en incidentes cuando un grupo de manifestantes provocó destrozos y un incendio en el local Invasión Tropical y quemó un patrullero. La fiscalía elevó a juicio la causa, convencida, en base a los testimonios y pruebas reunidas, que de los cuatro acusados que fueron detenidos, tres fueron responsables del crimen, y el cuarto intentó desviar la investigación. Por eso, Carlos “Cali” Alcañán, José “Peque” Brito y Walter “Waly” Sadías serán juzgados como presuntos coautores de la golpiza que terminó con la vida de Diego, y Martín Britez, por encubrimiento y falso testimonio. Una de las pruebas más firme para el fiscal Banco contra los tres jóvenes acusados del homicidio fue la confesión de Alcañán, quien reconoció haber golpeado a Lucena, aunque en un intento por “despegarse” del crimen, aclaró que una vez que dejó de atacar a la víctima, la agresión mortal la continuaron Brito y Sadías. Al relatar cómo agredieron a Lucena, Alcañán indicó que le pegaron patadas, golpes de puño, principalmente en la cara, y que uno de sus cómplices se sentó arriba de la víctima, lo trabó a la altura de los omóplatos, y con una mano le aplicó trompadas. Incluso, en su declaración indagatoria, este acusado explicó que mientras golpeaban a Lucena, Brito le robó la billetera a la víctima, y Sadías, las zapatillas. En un intento por atenuar su responsabilidad en el asesinato, Alcañán dijo que al momento de golpear a Lucena, “estaba fumado” -había consumido marihuana- y había bebido en el boliche unos baldes de cinco litros en los que se almacena un “mezcladito” de distintas bebidas alcohólicas. Respecto de Brítez, según los investigadores fue quien había intentado abonar la hipótesis de que el crimen fue cometido por policías, pero la fiscalía comprobó que mintió y que además presenció el ataque que sufrió Lucena y no hizo nada por impedirlo. Con la confesión de Alcañán, el fiscal contó con un elemento contundente para empezar a cerrar el caso y avalar la hipótesis de que el crimen fue la derivación de una pelea que Lucena tuvo con los acusados en el interior del boliche “Invasión Tropical”, como consecuencia de agresiones verbales por rivalidades futbolísticas de equipos de la zona. Es que desde que se conoció el hecho, familiares de Diego Lucena intentaron responsabilizar del homicidio a la policía de la zona y hasta llegaron a pedir el apartamiento del fiscal del caso, y su detención como presunto encubridor “de los policías homicidas”. Tanto el confeso Alcañán como Brito y Sadías serán juzgados, acusados de homicidio simple, un delito que prevé penas de 8 a 25 años de cárcel. La autopsia reveló que Lucena murió asfixiado y se presume que le apretaron el cuello con un brazo, en medio del ataque a golpes. El 29 de junio del año pasado, cuando se concretaron las detenciones de los acusados, los familiares de Lucena hicieron una violenta protesta en la fiscalía de La Matanza, y exigieron a los fiscales explicaciones y detalles de la causa judicial. |
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