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Caso Azulay Detienen a joven por crimen del despachante de aduana
Un joven de 17 años quedó detenido acusado de haber participado en el secuestro y asesinato del despachante de aduana Facundo Azulay, quien fue capturado el jueves último en el barrio de Mataderos y apareció baleado en La Matanza, informaron fuentes policiales. Según los investigadores, por el caso aún permanecen tras personas prófugas, entre ellas la esposa de un preso de la cárcel de Ezeiza que, se sospecha, fue quien planificó el secuestro y quien concretó las llamadas extorsivas desde ese penal. Cabe destacar que el fin de semana último, un recluso de la cárcel de Ezeiza fue imputado en el marco de la causa por el brutal asesinato del despachante de aduanas. El recluso sería quien efectuó desde el teléfono público de un pabellón la llamada del secuestro virtual que luego derivó en el secuestro y asesinato del despachante de aduana. Azulay fue asesinado de un balazo en la cabeza por delincuentes que lo secuestraron y cobraron un rescate en Capital Federal. El caso se inició cuando la víctima fue a pagar un rescate por un presunto secuestro virtual y los delincuentes que fueron a su encuentro se lo llevaron cautivo, llamaron a su socio, recibieron un pago de 10 mil pesos y prometieron liberarlo, aunque finalmente lo asesinaron con un balazo en la cabeza en la villa Las Antenas. Todo comenzó a las 9.30 cuando Azulay recibió un llamado en su oficina de la calle Chile al 800, en el barrio de San Telmo, en el que un delincuente le advirtió que tenía secuestrado a un familiar suyo, aunque en realidad se trataba de una farsa. Desesperado ante la posibilidad de que algún pariente estuviera cautivo, Azulay acordó con el delincuente pagar un rescate de mil pesos en un sitio que la policía aún no pudo determinar. Los investigadores creen que los delincuentes, al ver llegar a Azulay al sitio pactado bien vestido y con un buen auto, decidieron transformar lo que era un secuestro virtual en un verdadero secuestro extorsivo, por lo que lo amenazaron con un arma y lo capturaron. Los captores se comunicaron nuevamente con la oficina de Azulay, donde atendió su socio, a quien le comunicaron que querían 10 mil pesos de rescate por el despachante de aduanas. El socio de Azulay pactó el pago del rescate en el barrio porteño de Mataderos, en la esquina de las calles White y Eva Perón. Sin embargo, Azulay recién apareció al mediodía, cuando fue encontrado por un remisero tirado al costado de la avenida General Paz, del lado de Provincia, en inmediaciones de la villa. La hermana de la víctima dijo que los propios delincuentes habrían sido quienes llamaron a la remisería para decir que tenían que trasladar a 'una persona mayor que estaba enferma'. El remisero y un policía bonaerense llegaron a las 12.15 con Azulay baleado al Hospital Santojanni, donde finalmente murió.
Comerciante se tiroteó con delincuentes y mató a uno
Un comerciante del barrio Villa Dorrego, en la localidad matancera de González Catán se tiroteó con delincuentes que intentaron asaltarlo y dio muerte a uno, se informó ayer. El hecho ocurrió cuando tres ladrones armados irrumpieron en un supermercado ubicado a pocos metros de la esquina de Conde y Magan. Según la policía, el propietario del comercio, José Ramón Hernández, armado con una pistola, se enfrentó a los delincuentes en cruento tiroteo que finalizó cuando uno de los ladrones fue abatido. Los cómplices del delincuente muerto huyeron abandonando en el lugar del tiroteo lo robado del comercio. La policía informó que el joven abatido, de 18 años, en el momento del robo estaba armado con una pistola 9 milímetros, de similares características a las armas usadas por distintas fuerza de seguridad. Tomó intervención en el hecho la comisaría 19 de Villa Dorrego donde se instruyeron actuaciones por "robo calificado, abuso de arma y homicidio".
Suegro del representante de Callejeros culpó a su yerno
El padre de la mujer del manager de la banda Callejeros, quien murió en el incendio en el boliche Cromañón, dijo que su yerno es uno de los responsables de la tragedia, y lo acusó de hacer tocar al grupo en el boliche de Once a pesar de que sabía que las puertas de emergencia del local podían estar cerradas. En una nota con radio Pop, César Branzini, padre de Romina Branzini, muerta en el incendio, y suegro del manager Diego Algañaraz, dijo que a su yerno "la banda le quedó grande", y acusó al representante de no dar la cara. |
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