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Tragedia en un pelotero
La chiquita fue aplastada por una puerta Tratan de establecer si la pequeña Brisa murió víctima de la fatalidad o de la irresponsabilidad
Rostros de desesperación, impotencia y angustia. Ese era el escenario, el sábado, en las puertas del Sindicato Municipal de La Matanza. Minutos después de las 14.00 comenzó el festejo del cumpleaños de un chiquito, que cumplía sus cinco años, en el pelotero que se encuentra en el interior del edificio gremial. En un lapso de alrededor cincuenta minutos ocurrió lo peor cuando una puerta cayó sobre el cuerpo de una nena y la mató. Era el cumpleaños del hijo de Carlos Carbone, un empleado municipal que ese día había ido hasta la casa de su hermana para buscar a Brisa Vallejos, su sobrina de tres años, para llevarla al pelotero a participar de la fiesta de su primo. El festejo comenzó con la presencia de tres madres y las empleadas del local alrededor de las 14.00 del sábado. Eran las 14.40 cuando el cumpleañero halló a su prima Brisa, en el baño, aplastada por una puerta. La madre del chiquito que cumplía años relató minutos después a este Diario los momentos de desesperación y angustia que había vivido tratando de reanimar a su sobrina. Ella y las empleadas le dieron los primeros auxilios pero todo fue inútil: “nadie me ayudaba, nadie venia, el encargado de arriba (oficinas gremiales) no estaba, no bajaba nadie, la ambulancia no llegaba”, relató con voz entre cortada. Fue así que, a la nena la subieron a un automóvil Peugeot 504: “se la querían llevar hasta que les dije que la sacaran y que llamaran a los médicos y la ambulancia”. “No se dan cuenta que esta muerta”, le decía desesperada a los empleados. Para esa hora Carlos Carbone ya era la imagen de la desolación. Se había enterado de la tragedia por teléfono cuando su mujer lo llamó a su casa de La Tablada. Cuando el empleado municipal llegó a San Justo ya no encontró a ningún responsable. El local había cerrado sus puertas y se desalojó a empleados e invitados. Pero, sin noción de lo ocurrido y pensando que aún la pequeña podía encontrarse adentro del pelotero, los familiares rompieron las puertas del lugar. Brisa ya se encontraba en el Hospital de niños de San Justo, sin vida, aplastada por una puerta supuestamente de madera dura que, según dejaron trascender fuentes policiales, estaba apoyada sobre una pared del baño de niñas.
La clausura
Muy pronto un enorme operativo policial se hizo cargo de la situación y el fiscal de turno de La Matanza, Sergio Carrera Fernández, tomó intervención haciéndose presente en el lugar del hecho. Personal de la Policía Científica -que acompaño al fiscal en su inspección ocular- realizaba su trabajo mientras personal de la seccional primera de San Justo solicitaba la colaboración de una joven pareja que transitaba por la vereda frente al pelotero para que a pedido de Carrera Fernández oficiaran de testigos. La joven, con rostro aterrado preguntaba “¿qué hay que ver?”. La pareja tenía que dar fe de lo que se veía en el lugar de la tragedia: la imagen era sólo de vidrios destrozados. Mientras los familiares y amigos intentaban comunicarse con medios televisivos, el fiscal Carrera Fernández daba por concluida su inspección luego de instruir la clausura del pelotero. Personal policial le colocó una cadena con candado a la reja y luego cruzó las bandas de clausura. A pesar de la negativa de la familia, el fiscal solicitó que se le realizara una autopsia a la pequeña.
La desesperación del tío
En medio del llanto Carlos Carbone no se cansaba de repetir: “yo la traje, yo se la pedí a mi hermana y ahora me la devuelven muerta. Nadie... nadie da la cara, se fugaron como ratas, son unos delincuentes, los quiero presos... los quiero presos a todos”. Más tarde la familia ya pegaba carteles pidiendo justicia para Brisa y apuntaba a la falta de solidaridad de la dirigencia municipal (la mayoría de la familia pertenece al gremio) ante la tragedia. “Llegué desde mi casa y ya no había nadie, no querían venir, la sacaron muerta... muerta de acá”. Carlos volvía a quebrarse por el llanto, el resto de sus hermanos trataba de hallar alguna explicación mientras cada vez más se encendía la indignación con el titular del sindicato municipal ya que querían que se hiciera presente. El tío de la pequeña Brisa se recuperaba de a ratos y volvía a caer en crisis: “mi hijo... mi hijo de cinco años la encontró muerta a su primita en el baño, está destrozado y ¿qué voy a decirle yo a mi hermana?”. El cuerpo de la chiquita, en tanto, era velado ayer en una cochería de la localidad de La Tablada.
Tragedia en un pelotero
Acusados de homicidio culposo
El explotador del pelotero, un cocinero y una coordinadora de ese local donde murió la pequeña Brisa fueron detenidos por orden de la justicia, acusados del delito de “homicidio culposo”. Mientras que una tercera empleada, menor de edad, se encuentra en su domicilio bajo la custodia de sus padres. Fuentes judiciales informaron que durante el mediodía de ayer, la coordinadora del pelotero en el que murió la nena se negó a declarar ante el fiscal del caso Sergio Carrera Fernández. La autopsia confirmó que la niña murió asfixiada, pues su respiración quedó obstruida por la puerta que le aprisionaba el cuello. Se determinó que la puerta que cayó sobre la niña estaba sólo apoyada a un marco de tamaño inferior, en el sector de baños de niños del pelotero ubicado en Almafuerte 3100 de San Justo. El fiscal precisamente imputó a los detenidos “la imprudencia de dejar esa puerta apoyada allí y la negligencia de no hacer nada para sacarla de ese lugar”. El delito que se le imputa a los tres acusados es "homicidio culposo", castigado con penas de 2 a 5 años de cárcel. Esta clase de delito permite la excarcelación, por lo que es probable que los acusados recuperen la libertad. Por el momento, el fiscal no halló elementos para probar que se trató de un caso de homicidio con dolo eventual. Este tipo de figura se aplica -como en la causa por la tragedia de Cromañón- a quienes llevan adelante una conducta, representándose el daño que pueden causar. “No hay nada que indique por el momento que quienes apoyaron la puerta en el marco se hayan representado el daño que podían causar con esa acción", analizaron las fuentes. Las detenciones de los acusados fueron ordenadas por el juez de garantías Marcelo Dau, a pedido del fiscal Carrera Fernández. Por el momento, se concretó la detención del gerenciador del pelotero, de nombre Oscar, por ser el máximo responsable del lugar donde ocurrió la tragedia. Las fuentes confirmaron además que "al momento de la tragedia, el explotador no estaba en el lugar". Otro de los detenidos por orden judicial fue el cocinero del pelotero, quien según las fuentes "hacía de encargado en ausencia del explotador". Por último, la tercera detención fue la de la mujer encargada de coordinar la actividad de los niños en el pelotero. Mientras que otra joven, que cumplía las mismas tareas, fue beneficiada por ser menor de edad y se encuentra bajo custodia de sus padres en su domicilio. Por motivos que se ignoran, en un sector, lindero al acceso a los baños, se había colocado una puerta para tapar el marco de otra puerta original. Las fuentes dijeron que "la puerta sólo estaba apoyada en el marco, y que su ancho era superior al del marco". Una hipótesis del caso es que "con esa puerta colocada de manera incorrecta, se intentaba tapar mercadería que se guardaba en ese sitio". Lo que se determinó es que pasadas las 14 de ayer, Brisa y otros dos chiquitos más fueron al baño, y que de repente la puerta que estaba apoyada en el marco cayó. Dos de los tres chiquitos salieron antes de la caída de la puerta, pero Brisa quedó aplastada.
Se determinó que la niña murió asfixiada y no
por el golpe de la caída de la puerta. "Creemos que la nena se asfixia con
parte de la puerta que le aprisionaba el cuello", relató un investigador. |
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