Con el objetivo de "suplir la antigua narración oral caída en desuso", los escritores uruguayos Mercedes Vigil y Raúl Villarino acaban de publicar "Crónicas del 900", un volumen que recrea distintos aspectos históricos y sociales de Buenos Aires en la bisagra entre el siglo XIX y el XX.
"Crónicas del 900", que tiene una versión homónima en Uruguay, se presenta como una selección de las noticias más importantes y curiosas que ocurrieron en Buenos Aires entre los últimos años de la década de 1890 y los primeros años del 1900. "El período elegido es muy importante porque en ese lapso se eliminó la vieja concepción de estados esencialmente militaristas y se ganó una concepción civilista", destacó Vigil a Télam.
"Este hecho, sin embargo, no evitó la gran cantidad de golpes de Estado que padecieron posteriormente los países de la región -apuntó-. Antes los gobernantes entraban y salían con el ejército", acotó. Vigil y Villarino utilizaron las revistas literarias y los periódicos de la época como principales fuentes de información para escribir la obra, que acaba de editar el sello Emecé.
"Vengo escribiendo novelas históricas desde 1998. Cuando investigaba para mis otros libros encontraba noticias muy interesantes, así que un día me decidí a reunir todo ese material en una obra aparte", aseguró Vigil.
"Me disgustaba que aquellas noticias que servían de fuente para mis libros no las pudiera leer toda la gente -agregó-. Creo que en este caso logré ubicarme más del lado del lector que del lado del escritor".
Según los autores, el momento más difícil en la redacción del volumen fue la selección de las crónicas: "Con Vallarino hicimos una primera selección de 200 para luego realizar una segunda, que finalmente quedó, con 70 crónicas", indicó la escritora.
"Había crónicas fantásticas de noticias políticas, económicas y policiales pero además crónicas sociales de lo más jugosas, donde detallaban quién había ido a los principales eventos, quién no y qué habían vestido, por ejemplo", relató.
Vigil y Vallarino se propusieron realizar una selección armónica en cuanto a la variedad de temas y registros, bajo la premisa de "no hacer un libro de crónicas exclusivamente políticas y abarcar también hechos detonantes que también hacen a la historia de un país".
En la introducción de la obra, los autores anticipan que si bien cada imagen está acompañada de un texto introductorio, la idea es que cada lector reconstruya la crónica con sus propios recuerdos. "Buscamos ubicar en el escenario al lector y que él haga su obra -definió Vigil-. La sumatoria de las 70 memorias que contiene el libro funcionan como un ancla a la memoria colectiva".
A lo largo de las páginas de "Crónicas del 900" se exponen noticias de distintas actividades y eventos que los inmigrantes recién llegados realizaban en la Argentina para recordar y mantener vivas las tradiciones de su tierra de origen. Pero también hay reiteradas crónicas sobre los eventos y fiestas realizadas por la clase dominante local, que buscaba revivir las costumbres aristocráticas de países como Estados Unidos, Inglaterra o Francia.
"La historia de la humanidad es el mestizaje. El candombe, por ejemplo, no es otra cosa que una mezcla de costumbres que llegaban de Africa con aspectos de tradiciones españolas, portuguesas y celtas -analizó Vigil-. Negar el mestizaje es negar la esencia de lo que somos". "Para encontrar idiomas totalmente autóctonos deberíamos ir a la torre de Babel y, desde allí, ir hacia atrás ya que las historias de la Biblia también tratan de reconfiguraciones de cuentos babilónicos o egipcios", explicó.
Vigil adelantó que habrá un segundo tomo de la obra con 70 crónicas adicionales y que realizará durante el mes de agosto una gira por Latinoamérica para presentar otro de sus libros, "Cuando sopla el Hamsin", que resultó finalista en el certamen de Novela Histórica Alfonso X El Sabio de España.
por Fabián Banga
Casi dos siglos han pasado desde la independencia de la patria. 25 de mayo que si bien no fue el desprendimiento completo de la Colonia del Imperio Español, marca de alguna forma un comienzo de la movilización popular de los habitantes de Buenos Aires que decidieron imaginarse un futuro propio como Nación y como pueblo soberano. Las discusiones sobre como estaba constituido ese pueblo que se auto imaginó libre, darían seguramente mucho para el debate. ¿Quién tenía la voz para decidir, para presionar y para empujar este movimiento, que de alguna forma marcarán el destino de un pueblo todo? Yo esta situación no me lo imagino muy distinta a la situación que se podría generar hoy en día en características similares. Reconozco este “me imagino” porque para ser honesto, no viene ni mi preparación ni mi interés desde la historia, sino desde la literatura.
¿Cómo sería una revolución del 25 de mayo hoy en día? Indudablemente el motor vendría nuevamente del pueblo. Cuando hablo del pueblo hablo de los habitantes que recorren las calles, los negocios, viajan en colectivo, son maestros, plomeros, pequeños comerciantes, amas de casa. Gente que presencia los destinos de la nación con las ganas de poder ejercer su derecho soberano y democrático. Pero que de alguna forma entiende que ese derecho se le fue quitado en algún momento y por resignación, costumbre o simple realidad cotidiana se ha dado cuanta que mucha de esta realidad no se puede cambiar. Para mí un político, un empresario un rector de una universidad no es pueblo. Lo digo esto por intuición, no por lógica. Porque de última, la lógica social no nos está dando mucho resultado en países como la Argentina. Cuando uno ve a un líder no lo entiende, lo intuye y lo acepta. De la Rua era un buen tipo y uno ya intuía que sería un desastre como líder. Porque los argentinos no nos gobernamos siempre por lógica, sino por intuición.
Es por esto que ese pueblo del mil ochocientos, en mi opinión, habrá generado una revolución. Pero los que diseñaron el resto fueron los otros. En los contornos del momento histórico del 25 de mayo de 1810, intuyo que la Argentina no sería muy distinta a la Argentina que vivimos hoy en día. Leía en un momento en el libro de Leslie Bethell “Argentina desde la independencia” que la Buenos Aires de aquellos días no basaba sus riquezas en la exportación, sino en la importación y el contrabando. Lo interesantes es ver que esto no era fruto de un vicio local, sino una necesidad frente al abandono del imperio. La actualidad de esa realidad es tremenda y la solución al problema de aquellos tiempos es impresionantemente lógica. Porque si de algo estamos seguro es que a un pueblo no se le puede quitar el futuro. Simplemente no se le puede quitar. Si uno cierra todas las puertas, el pueblo va a encontrar otro camino. Es como el agua, uno la puede apretar y apretar, pero su masa siempre será la misma. Si uno aprieta por un lado, el agua va por otro lado, se nos escapa y encuentra su camino.
¿Qué de las luchas de cacicazgo entre los caudillos de las distintas provincias inmediatamente después de la independencia? Rosas el líder fuerte de Buenos Aires produciendo el inicio de nuestra historia patriarcal de los grandes machos históricos que dirigieron la nación. E inmediatamente aparece su contra parte. El cambio en los tiempos es minúsculo, la historia se repite constantemente generando una nación que se constituye no desde una unidad sino desde una bipolaridad de fuerzas. Peronistas y Antiperonistas, Unitarios y Federales, derecha e izquierda, River y Boca, Borges y Arlt, Buenos Aires y el Interior. ¿Habremos llegado a un colapso de esta realidad? ¿Habrá sido necesario llegar a lo que se está interpretando mundialmente como el final de la nación, el fin de la patria para re inventarnos nuevamente como pueblo?
Y en todo esto, en este contexto histórico, el presente viene a traernos una plataforma desde donde pararnos, basada en la inmediata individualidad. El muchacho joven, el que lucha por construirse propondrá que es difícil ver a la generación anterior destrozarse a si misma en un arrebato de optimismo carente de esperanza. Eso fue lo que le paso a mi generación. En el frenesí dualista lo que se heredó fue una Argentina llena de mitos, expectativas e ilusiones que finalmente dejaron un país parapléjico y arrinconado en las mayores desesperaciones. Es el discurso de aquel que promete abrir un puesto en la esquina y esperar hacerse rico en corto plazo. La calle vacía, las horas sin resultado proyectan la esperanza de un día, que uno al ver la desolación, sabe no llegará. Dentro de todo, eso fue lo que vio mi generación, eso fue lo que escucho: discursos inmaduros de un grupo de idealistas que destrozaron cualquier tipo de esperanza inmediata. No es que el trabajo de reconstrucción sea el más terrible, quizás, el trabajo de callar esas voces que en un momento fueron incuestionables, sea el trabajo más arduo.
De todas formas llegará tarde o temprano el momento de enterrar el pasado, y sus protagonistas. No será un momento de desprecio e ingratitud. Será un acto liberador. La emancipación matemática del futuro. La creación de una identidad nueva, que base su idealismo en el cálculo irrefutable y en el proyecto nuevo. Y a modo de superhombre salir volando sobre la ingrata herencia del pasado.
El encuentro, del que participan directores, docentes y alumnos, busca el “hermanamiento” entre las instituciones, para fomentar el intercambio cultural. La reunión se realizó en el Casal de Catalunya, y especialmente para la ocasión, viajaron contingentes desde Madrid y Barcelona.
El intercambio de experiencias y conocimientos entre tres escuelas de escritura -dos españolas y una argentina- es el objetivo de un encuentro que se realiza esta semana en Buenos Aires con la participación de directores, docentes y alumnos.
Los directores de la Casa de Letras de Buenos Aires, la Escola dïEscriptura de lïAteneu BarcelonŠs y la Escuela de Escritores Alonso Quijano de Alcázar de San Juan destacaron el "hermanamiento" entre las tres instituciones para implementar en conjunto una serie de actividades educativas-literarias.
"La idea del hermanamiento fue de la profesora Teresa Martín Taffarel -que es miembro de las tres escuelas- que vio la posibilidad de establecer lazos más sólidos", contó a Télam uno de los directores de la Escuela de Barcelona, Pau Pérez.
Del contacto inicial surgió que las escuelas "trabajaban con programas similares y modos parecidos de entender la literatura". Y esta constatación hizo posible un encuentro que se realiza estos días en Buenos Aires, con el propósito de cruzar conocimientos y actividades.
"Hemos recibido a un contingente de alumnos y profesores que han venido a Buenos Aires con el objetivo de sellar este hermanamiento" señaló Blanca Herrera, directora de Casa de Letras, institución formada en 2001 en Buenos Aires como Escuela de Narración Oral.
En el acto de presentación del ’hermanamiento’, que se llevó a cabo en el Casal de Catalunya- "se leyeron poemas en catalán, el español de España y el español porteño".
"Entre las actividades programadas figuró un curso sobre el proceso creador en Cortázar y también un taller vivencial sobre ritmo y creatividad -la escritura a través de la música-, además de prácticas narrativas como escribir un cuento en voz alta", comentó Herrera.
"La narración oral por ejemplo -subrayó- es una de las características propias de la escuela argentina, algo que no está presente en las instituciones españolas, cuyos alumnos demandan este aprendizaje".
La Escuela de Barcelona albergó entre sus aulas a Ildefonso Falcones, autor de "La catedral del mar", exitosa obra que ya cuenta con más de un millón de copias vendidas en España.
Pero además, junto a la Escuela de Escritores de Madrid, la de Barcelona impulsó una convocatoria a intelectuales, políticos y personalidades del mundo para que "apadrinen" palabras del español y del catalán que hayan caído en desuso.
"Ha sido un éxito enorme, han participado personas de 69 países, gente de la Unión Europea pero también de Mongolia o China", aclaró Pérez.
"El conocer una lengua es una riqueza. Por ello, cuantas más lenguas haya en un territorio, bienvenido sea. El ampliar la cultura no tiene fronteras", destacó Jordi Muñoz, otro de los directores de la escuela de Barcelona.
"Un poema catalán traducido al español no es lo mismo. Cada idioma, como la distintas artes, complementa a los otros", apuntó Paloma Mayordomo, directora de la Escuela de Escritores Alonso Quijano de la región manchega.
A su vez, Muñoz sostuvo: "Si bien algunas de las nuevas tecnologías puedan empobrecer el uso de algunos idiomas, su utilización ha permitido la participación masiva de distintos países en la iniciativa de apadrinar palabras y concretar ahora -a través de internet- las tareas de `hermanamientoï entre nuestras escuelas".
Sobre el objetivo de Casa de Letras, su directora precisó: "Si bien el talento de escribir no se puede enseñar, lo que nuestras escuelas intentan es generar orden en el aprendizaje de herramientas y técnicas que hacen a un oficio".
"No se trata de un taller donde una vez por semana se concurre a cumplir con una consigna, sino de una escuela. Esto implica una asistencia mayor, un ordenamiento en el aprendizaje, variedad en la grilla de profesores y un objetivo claro a cumplir", explicó.
Por su parte, Pérez reconoció que "es posible que Casa de Letras sea la semilla de un proceso similar al que la Escola d?Escriptura tuvo en Barcelona".
"Desde Buenos Aires, Barcelona y la ciudad manchega, lo que pretenden estas escuelas es ser embajadores de todo el bagaje cultural del lugar de donde proceden pero también impulsar el intercambio cultural entre ellas", concluyó Pérez.
La fiesta de la cultura tendrá lugar entre el 15 al 24 de junio. En esos días, se abrirá un espacio para el encuentro, la reflexión y el intercambio, con exposición y venta de libros, conferencias de escritores regioles y nacionales, entre otras actividades.
Andrés Rivera, Ana María Shua, Vicente Muleiro, César Bisso, Ana Padovani y Claudio Ledesma son algunos de los escritores que participarán este año de la Feria del Libro de Cipolletti, que se realizará del 15 al 24 de junio en el Espacio Ferial de esa ciudad rionegrina.
Durante diez días, se abrirá un espacio para el encuentro, la reflexión y el intercambio, con exposición y venta de libros, conferencias de escritores regionales y nacionales, talleres, concursos y presentaciones de libros e invitados especiales, en una verdadera fiesta de la cultura.
En el encuentro habrá un encuentro de escritoras y escritores rionegrinos, otro de promoción de la lectura y una jornada patagónica de narración oral, además de la presencia del Malba - Fundación Costantini que realizará actividades de cine, y el Programa Café Cultura Nación.
Organizada por el Gobierno de la ciudad de Cipolletti, a través de la Dirección General de Cultura junto al Centro de Escritores y al Centro de Jubiladas Docentes y libreros y editoriales de la ciudad y la región, la Feria del Libro de Cipolletti cautiva a miles de asistentes cada año.
Se trata de la feria del libro más importante de la región, que se realizó por primera vez en 2003 y que en su última edición el año pasado recibió la visita de casi cuatro mil personas en tres días.
Entre las actividades programadas, se destaca una charla abierta con Andrés Rivera el sábado 16 de junio, un diálogo con Ana María Shua el domingo 17, una charla sobre periodismo cultural a cargo de Vicente Muleiro el 22 de junio y la presentación del último libro de Cesar Bisso, el 23:00.
Además, se realizará el programa "Café Cultura Nación", de la Secretaria de Cultura de la Nación, que promueve espacios de encuentro y reflexión sobre la cultura argentina en cafés de la ciudad.
Fuente: Telam
por Marcos Winocur
El próximo 14 de este mes de marzo se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de una figura emblemática del siglo XX: Albert Einstein. Nuestro homenaje consistirá en un par de comentarios sobre su aporte revolucionario en Física (y en Astrofísica), que es decir en la manera universal de aprehender la realidad circundante. Y bien, estamos instalados en nuestra casa mayor, la Tierra. Pero ésta comenzó a resultarnos estrecha y de un brinco nos hemos posado en la Luna. En Marte y otros puntos, sondas espaciales lo han hecho por nosotros. Pero los límites del sistema solar tampoco nos retienen, han sido franqueados, allá va una mensajera de los terrícolas dirigida “a quien corresponda” en los espacios estelares. Es la hora en que ciencia y ciencia ficción se dan con inquietudes paralelas. Me refiero a los finales del siglo XIX, cuando dos creadores, Ciolkovski y HG Wells, coinciden hasta en el año de dar a conocer sus ideas, 1895. Uno es considerado el Padre de la Astronáutica, el otro el Padre de la Ciencia Ficción. Uno en Rusia, el otro en Inglaterra, los extremos del continente europeo se dan la mano en la convicción de que nuevas geografías estelares se nos suman.
Y con ellas nuestros pasado y futuro se horizontalizan en la esperanza de contactar a los ET. Como dijera Ciolkovski: “Todas las fases del desarrollo de los seres vivos pueden hallarse en otros planetas. Qué fue de la humanidad y qué será de ella (...)”. Asomarnos al pasado y al futuro sin dejar el presente, significa tomar “La máquina del tiempo”, título de la novela de HG Wells. De ella extraigo abreviado un fragmento del diálogo entre dos personajes, Filby, y El Explorador del Tiempo. Éste dice:
“-Ustedes saben que una recta no tiene existencia real. Es igual respecto del plano geométrico. Son abstracciones. También el cubo. Dotado de largo, ancho y espesor ¿puede tener existencia real?”
Filby contesta afirmativamente y El Explorador refuta:
“-¿Puede existir un cubo ‘instantáneo’? No, sólo tiene existencia real cuando dura un cierto lapso. Así, todo cuerpo debe extenderse en largo, ancho, espesor... y duración. Pues en realidad hay cuatro dimensiones: las tres del espacio y el tiempo.”
Dejando de lado imperfecciones en el lenguaje, comprensibles en una novela, nos damos con que diez años antes de que Albert Einstein diera a conocer su relatividad restringida, la narrativa acogía novísimos conceptos científicos, para concluir: si se va y se viene en las tres dimensiones del espacio, y la cuarta, el tiempo, se asimila a éstas ¿por qué no viajar a través del tiempo? Como argumento de novela es más que suficiente, y desde entonces a nuestros días ha sido generosamente empleado por los Michael Fox, antes de ser afectado por el mal de Parkinson, y Terminator, antes de ser afectado por el mal de la política.
¿Cuál es el punto de vista de la ciencia? Einstein y su colaborador Leopold Infeld escribieron un libro titulado “La Física, aventura del pensamiento”. Allí se dice: “Para describir los sucesos de la naturaleza debemos emplear cuatro números. Tres para cada una de las tres dimensiones del espacio, quedando así determinada la posición del suceso. El instante en que se produce es el cuarto número.”
Instante en que se produce, durabilidad, en fin, el tiempo: hijo del movimiento, da la medida de éste según el antes y el después, así lo señaló Aristóteles. El objeto deja de concebirse inmóvil. Todo objeto es suceso (de la naturaleza, aclaran Einstein e Infeld). Ya Galileo en el siglo XVII había concluido que se trata de movimiento uniforme, es decir, sin cambios en la velocidad, y en dirección rectilínea. Hacia ese tipo de movimiento tienden todos los objetos como empujados por sí mismos, tan pronto entran en existencia y reciben un impulso. Es la inercia, a la cual Newton le dio rango de principio: los cuerpos tienden a perpetuar el estado en que se encuentran, sea de reposo o bien el impuso recibido en movimiento uniforme y rectilíneo. Ahora bien, si sobre ellos actúan otras fuerzas desde el exterior, rumbo y velocidad se alteran, lo cual ocurre en la realidad enmascarando la inercia, lo cual esta vez hizo equivocar a Aristóteles. Si se tratara de un cuerpo único en el vacío, la realidad reflejaría la inercia. Pero son tantos y tan cambiantes los móviles cruzados, que entre sí neutralizan sus tendencias originarias y arrojan un resultado que Newton no vaciló en llamar la fuerza de gravedad.
Así, para él hay dos fuerzas universales actuantes: la inercia y la gravedad. Einstein, admirador de Newton y sin quitar o poner una coma a sus leyes del movimiento, se levanta a contradecirlo: ¡inercia y gravedad son una y misma cosa! La inercia, frustrada como tal, deviene gravedad. Además, afirma Einstein, nada prueba que sea una fuerza pues ¿cómo se transmite?
Veamos.
Una manzana cae, un planeta gira en torno a una estrella. ¿Tienen algo que ver entre sí estos dos sucesos, uno doméstico, el otro sideral? Ambos responden a la fuerza de gravedad, fue la respuesta de Newton. La manzana es atraída hacia el centro de la Tierra, y al fenómeno lo llamamos peso. El planeta gira en torno de la estrella resistiendo caer hacia su centro pues la relación entre ambas masas y el impulso que recibiera colocándolo en órbita, permite de momento un compromiso. Nada de eso ocurre con la manzana, cuya debilísima resistencia frente a la Tierra hará que ésta se la coma. El hecho es que ambas manifestaciones son de un mismo fenómeno.
Hasta aquí todo va bien para Newton. Pero una segunda pregunta lo espera, la enunciada líneas atrás. ¿Cómo se transmite la fuerza de gravedad? Y su respuesta: por la acción a distancia. Es decir, el sabio inglés da una descripción de tipo místico y no explicaciones. Aun introduciendo el concepto del éter como soporte universal, la situación no se salva. Pero estamos con Newton en los siglos XVII y XVIII y la bancarrota del éter debe esperar los experimentos sobre la luz de finales del XIX.
Einstein dará una respuesta sorprendente, ya en el siglo XX. Nada de acción a distancia, nada de éter, sino: curvatura del espaciotiempo. Que ambos conceptos se unifiquen, es natural luego de la reunión de las cuatro dimensiones. Que el espaciotiempo se curve... Pues bien, sólo se trata de contradecir la inercia ya no con una fuerza, sino con carreteras con un grado de curvatura dependiente de las masas. Ése, según Einstein, es el efecto gravitatorio o, por lo menos, la descripción del fenómeno. Tanto vale optar por la acción a distancia de una fuerza como por la curvatura del espaciotiempo en un universo donde la trayectoria rectilínea está prohibida. Newton, Einstein, algo vamos comprendiendo del universo. No su porqué, desde luego, pero sí su cómo, sus mecanismos que llamamos leyes.
El premio Nobel de Literatura portugués, José Saramago, prueba, mediante un juego de paradojas literarias, la verdadera existencia de Herbert Quain, un personaje inventado por su colega Jorge Luis Borges y citado por el propio autor de "Todos los nombres" en una de sus obras.
Saramago afirma en un texto publicado hoy por el Corriere della Sera que Herbert Quain -que según escribe Borges en "El jardín de los senderos que se bifurcan" murió en la ciudad de Roscommon y fue autor de varios libros, entre ellos "The God of the Labyrinth"- en realidad existió, según reproduce la agencia Ansa.
Aunque no hay huellas digitales, cartas ni fotos, el escritor portugués sostiene que "a fines de 1935, es decir dos años después de la publicación de "The God of the Labyrinth", un ejemplar de este libro, al menos un ejemplar, formaba parte de la biblioteca de una nave inglesa llamada "Highland Brigade".
"Lo tomó en préstamo -agrega- un poeta portugués, Ricardo Reis, embarcado en Río de Janeiro, y de quien curiosamente, durante muchos años, se dijo también que no había existido". Reis es, a su vez, uno de los más conocidos heterónimos del poeta portugués Fernando Pessoa, y protagonista del libro de Saramago "El año de la muerte de Ricardo Reis".
"No es necesario haber estudiado lógica intuicionista -dice el autor de "Memorial del convento"- para comprender que dos proposiciones contradictorias no pueden ser, ambas, falsas. ¿Cómo se aplica esto a Ricardo Reis y Herbert Quain? Aceptando, aunque con un recurso a la paradoja, que si uno de ellos es auténtico, puede serlo también el otro".
Luego agrega otra "prueba", la "existencia material del libro": "Cuando desembarca en Lisboa -explica Saramago- el poeta Ricardo Reis, por olvido, no devuelve 'The God of the Labyrinth' a la biblioteca (...). Digamos entonces que la existencia material del libro está demostrada por el hecho de que en primer lugar Ricardo Reis lo encontró, y en segundo lugar lo lleva consigo al hotel".
Finalmente, el escritor portugués se "asombra mucho de que Borges, no haya escrito, por ejemplo, 'El año de la muerte de Ricardo Reis'", es decir, su propia obra. Y concluye: "Si Borges fue capaz de convertirse en Pierre Ménard y Herbert Quain, está claro que para él hubiera sido un juego de niños dar vida a Ricardo Reis. Tal vez no lo hizo justamente porque no era tan fácil".
El texto de Saramago publicado hoy por el Corriere della Sera pertenece a una serie de conferencias leídas durante un convenio internacional sobre Borges realizado por la Universidad de Bérgamo, reunidas en el volumen "Reencuentros con Borges. Per speculum in oenigmate", a cargo de Fabio Rodríguez Amaya.
El artista argentino Sergio Gravier presentó en las calles de Berlín y París una serie de intervenciones urbanas, que consistieron en la pegatina de más de mil estampitas e instalaciones con la imagen del Gauchito Gil, el santo correntino en el que basa su obra.
"Gauchito Gil World Tour" es el nombre que eligió Gravier para titular la gira que lo llevó a colocar altares y pegar estampitas con esta imagen representativa de la devoción popular argentina en céntricas calles europeas, idea similar a la realizada por el artista tres años atrás en el barrio de Palermo.
Así, las imágenes muestran la Torre Eiffel o el río Sena de fondo y en un primer plano un pequeño altar con velas, banderas y colores en honor al denominado "Santo de los pobres" y muy cerca de allí imágenes paganas de este santo que tanta devoción recibe en el país, pero especialmente en Corrientes.
"La idea fue llevar materiales de lo más variados y kitsch para tratar de representar lo que un devoto del Gauchito Gil llevaría a su altar en la ruta, siguiendo su tradición y sus costumbres, pero en las calles de Europa", contó Gravier a Télam en un correo electrónico enviado desde París.
En este sentido, los altares fueron montados con perlas, flores de plástico, velas y "chucherías", señaló el artista, la mayoría en rojo, el color distintivo de este mito, santo o leyenda oriundo de la correntina ciudad de Mercedes, que cada 8 de febrero recibe miles de visitantes en su tumba.
"Me atraen las devociones en general y la del Gauchito en particular por su misterio, su rebeldía y por representar al Robin Hood argentino, según la leyenda", subrayó Gravier.
El ingreso al museo del Louvre y la distintiva imagen de la pirámide de vidrio y hierro, en París, también fue escenario de estos altares hecho a base de una creencia con objetos rojos y la singular figura de este santo.
Las estampitas del Gauchito pegadas en postes, paredes y ventanas de las calles berlinesas no desentonaron para nada en el ritmo de esta ciudad alemana donde el arte callejero experimenta un importante auge desde hace algunos años.
Gravier insistió en resaltar que ésta es la primera vez que un artista lleva estas devociones locales a Europa y son dejadas allí como altar. "Nunca se llevaron fuera del país y menos a Francia y Alemania, por lo que también hay algo de nuestra cultura que sale de tour", dijo.
Nacido en Buenos Aires en 1964, este artista que estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de París y Artes Aplicadas en la UCLA de California suele utilizar perlitas, brillantinas de colores, dorados marcos antiguos, goma y hasta pétalos de rosas de plásticos en sus trabajos.
El artista también realizó obras en base a las figuras de Jesús, Betty Boop, Marilyn Monroe y la Virgen María, aunque la fusión entre arte pop y devoción pagana quedó en evidencia en su exposición "Perlas de los Santos", en 2004 en el Centro Cultural Recoleta, donde trabajó también con la figura de Ceferino Namuncurá, la Difunta Correa y el lobizón de Pago Largo.
Ahora, Gravier se propone publicar un libro en el que reúna todas las imágenes -cerca de dos mil fotos- de sus intervenciones realizadas en base a esta temática, tanto en Buenos Aires como en Europa, y que también incluya las imágenes paganas argentinas en
general.
Fuente: Télam, por Mercedes Ezquiaga
Georges Rémi, más conocido como Hergé, nació en Bélgica el 22 de mayo de 1907 y su edad llegaría hoy a la centena de años. La historieta en la que su personaje, el joven periodista, compartía aventuras con Milú y el Capitán Haddock, se convirtió en una de las publicaciones europeas más influyentes del siglo XX.
Georges Rémi nació en Bélgica el 22 de mayo de 1907 y pasó a la historia como Hergé, el seudónimo con el que, a partir de 1929, firmó las peripecias de Tintín.
Convertido en ícono del siglo XX, el joven periodista amigo del Capitán Haddock fue el ideal de hombre de acción para su creador, un dibujante de vida gris que acertó a adivinar qué parte de la actualidad iba a convertirse en Historia.
A lo largo de la historia de la literatura gráfica, es difícil encontrar un ejemplo de mayor identificación entre un personaje de ficción y su creador como el que representan Georges Rémi -Hergé- y Tintín.
Ahora, en este 2007 en que el 22 de mayo se cumple el centenario del nacimiento del dibujante y periodista belga, semanas después de los veinticinco años de su muerte, recordamos que hace sólo unos meses celebrábamos el setenta y cinco aniversario del nacimiento de Tintín y los treinta de su desaparición.
Se podría decir que la biografía de uno y otro, a pesar de las peripecias del joven héroe y el sosiego de la existencia de su creador, transcurren en continua coincidencia, pues los cuarenta y siete años de vida del reportero representan la época más plena de los setenta y cinco que vivió el dibujante.
Tintín es el Hergé que el dibujante hubiera querido ser; el periodista que a pesar de no haber escrito nunca un artículo estuvo presente, como un Robert Capa sin cámara, en muchos de los principales acontecimientos del siglo.
No resulta extraño que recordar a uno sea recordar al otro.
Fuente: Télam
El Museo de la Universidad de Tres de Febrero rinde tributo al fundador del grupo Arte Concreto-Invención y uno de los pioneros del abstracto en la Argentina. Puede visitarse de lunes a sábados de 11 a 20 en el campus universitario, frente a la estación Caseros.
El Museo de la Universidad de Tres de Febrero (MUNTREF) rinde tributo a Alfredo Hlito, pionero de las vanguardias artísticas, precoz fundador del grupo Arte Concreto-Invención y visionario impenitente cuya dimensión exalta la muestra recién inaugurada en ese espacio.
Hlito (1923-1993) fue también un teórico de quilates intelectuales que no agotaron la intacta epifanía de sus series de "Espectros", "Efigies", "Iconostasis" y "Simulacros", todas ellas facetas de una personalidad compleja, íntegra, autoexigente, insobornable.
Pionero del arte abstracto en la Argentina, a los 18 años Hlito formuló con Jorge Brito, Claudio Girola y Tomás Maldonado el "Manifiesto de cuatro jóvenes", en el que pregonaba la causa del arte racionalista y la condena al "sentimentalismo" figurativo.
El derrotero conceptual se confirmó en el "Manifiesto Invencionista", que enunció con Girola y Maldonado en 1946. Las premisas de estos manifiestos polémicos proponían nexos inéditos entre arte, sociedad y política.
Esta noción revolucionaria -especialmente en nuestro medio y en aquella época- es velada hoy por la revaloración sólo plástica del constructivismo que relega los fermentos urticantes de su núcleo conceptual.
Consecuente con sus principios, Hlito fue fundador del grupo Asociación Arte Concreto Invención en 1949. Escultores, arquitectos, pintores, teóricos, diseñadores y poetas fueron de la partida vanguardista.
Ricos en polémicas iconoclastas, las adhesiones, incorporaciones y defecciones del grupo inicial atomizaron la asociación. En compensación, la disgregación diseminó hasta el plano internacional y mantienen vigencia en el medio rioplatense.
Sus fermentos alimentan la producción artística y la investigación teórica que enriquece la bibliografía del arte argentino.
La muestra del MUNTREF da cuenta de estos desarrollos de Hlito desde las etapas iniciales: organizada con criterio y sensibilidad acorde al rigor ejercido por el artista la exposición hace antología de los núcleos que denotan en cada obra el decantamiento de la imagen del artista.
En su plena madurez, la obra de Hlito alcanzó la cualidad de icono. La expresión enuncia el carácter pregnante de las imágenes que desde la mayor ascesis conquistan la máxima polisemia: a este registro pertenecen las series "Efigies", "Simulacros", "Iconostasis".
Las formas aparecen, emergen desde el fondo del soporte. Son parte de él, asoman por capilaridad, afantasmadas y vibrantes, al punto que estas "Efigies" y "Simulacros" varían, se multiplican y danzan en la retina del espectador.
La depuración máxima de los recursos plásticos (color, densidad matérica, composición, dibujo, ritmo de la pincelada) eclosionan en la serie "Iconostasis".
Su comunicación sensible es tan infinita como rica sea la percepción del espectador. Quienes alguna vez compartieron su mesa conocen la hipnótica experiencia provocada por "Siete Efigies" que presidía el comedor de los Hlito.
La virtual oscilación, la danza, de estas afantasmadas efigies convocadas por sutilezas de matices inefables retraía la atención del diálogo y de los primores refinados ofrecidos por la anfitriona, Sonia Henríquez Ureña.
La muestra del MUNTREF recopila con acierto esta trayectoria cuyo valor se confirma en cada contacto público. Los estudios críticos (Nelly Perazzo, Martha Nanni), las muestras (Museo Nacional de Bellas Artes, 1987) y la retrospectiva antológica en España (Fundación Telefónica, Madrid, 2002) los consagraron -a su disgusto- en un clásico.
La publicación de "Escritos sobre el arte" (ensayos, entrevistas, manifiestos) seleccionada por su esposa y editada por la Academia Nacional de Bellas Artes continúan trazando la personalidad reservada de un artista mayor.
Hlito confesaba su aversión a la música ("me molesta"), la poesía ("ficción que no tolero") y a las confesiones personales ("no es tema de conversación").
Le interesaba la pintura de Marcos Tiglio, Fortunato Lacámera, Raúl Russo ("buena pintura argentina, pintura interior, no grandilocuente") Y era, entre otras erudiciones, conocedor exacto de las campañas napoleónicas y consecuente admirador de Alfred Hitchcock.
Hlito es una personalidad enigmática y un artista de singular valor cuya poética, musicalidad, ética y estética tiene escasos parangones.
La muestra del MUNTREF es de entrada gratuita, puede visitarse de lunes a sábados de 11 a 20, en el campus universitario, Valentín Gómez 4828/38, frente a la estación Caseros. Los sábados a las 15.30 se ofrecen visitas guiadas.
Fuente: Télam
La incorporación de más artistas y países en un espacio de 18 mil metros cuadrados, y la exhibición de obras de arte contemporáneo monumentales son las novedades. Desde hoy y hasta el 22 de mayo en La Rural.
La incorporación de más galerías, artistas y países en un espacio de 18 mil metros cuadrados y una novedosa propuesta que apunta a mostrar obras de arte contemporáneo monumentales son algunas de las novedades de la próxima edición de arteBA, que se realizará del 18 al 22 de mayo en La Rural.
El anuncio lo hizo el presidente del Consejo de Administración de la feria, Mauro Herlitzka, junto al secretario de ese consejo, Facundo Gómez Minujín, en una presentación para la prensa e invitados que se realizó hoy en el Auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Con el toque de glamour que caracteriza a los eventos en este museo, entre los invitados se contaban la esposa del vicepresidente de la Nación, Karina Rabolini, la ministra de Cultura porteña, Silvia Fajre, la artista Graciela Taquini, la ex modelo Mariana Arias y numerosos curadores, plásticos, relacionistas públicas y allegados al mundo del arte.
La décimosexta edición de una de las ferias de arte contemporáneo más importantes de la región exhibe "una gran calidad de artistas, gran profesionalidad de galeristas, y se hará con vocación, esfuerzo, mucho trabajo y estrategias certeras para sacarla adelante", juzgó Herlitzka en diálogo con Télam.
"Creo que todas las cosas desde distintos lados se van renovando y van creando intensidad y pienso que el ’Open Space’ va a ser una revelación por las piezas monumentales que estarán en la feria", señaló el presidente de arteBA a esta agencia.
Herlitzka se refirió así a la más novedosa incorporación, un área independiente donde las galerías exhibirán obras de artistas representativos de arte contemporáneo, de gran escala o instalaciones, con una selección a cargo del Comité de selección de arteBA’07.
Unas 76 galerías de arte contemporáneo provenientes de Argentina, Chile, Costa Rica, España, Ecuador, Estados Unidos, México, Perú, Uruguay y Venezuela participarán de la feria, con una especial relevancia de varias galerías de Brasil, como las paulistas homas Cohn, Virgilio y Baro Cruz.
De la participación local se destacan Alvaro Castagnino, Elsi del Río, Isabel Anchorena, Lila Mitre, Palatina, Rubbers Internacional, Ruth Benzacar, Sara García Uriburu, Teresa
Anchorena y muchas otras, así como Espacio 1305 de Chile y Blanca Soto de España.
Como todos los años, la expectativa estará concentrada en el premio Petrobras de Artes Visuales, que en esta cuarta edición exhibirá ocho proyectos de artistas emergentes, seleccionados por Marina De Caro, Roberto Jacoby y Victoria Noorthoorn.
Entre los finalistas se destacan las instalaciones "Pedazos de la persona que amamos" del rosarino Adrián Villar Rojas, "Teatro de Guirnaldas" de Julia Masvernat y "El miedo se conduce en mi a tanta velocidad, intento detenerlo" de Nicanor Araoz.
Otra de las principales atracciones promete ser el "Barrio Joven", integrado por dieciséis stands seleccionados por Orly Benzacar, Eva Grinstein y Justo Pastor Mellado, quienes eligieron aquellas galerías locales y extranjeras destacadas por su originalidad, riesgo y búsqueda de experimentalidad.
l espacio apunta también a dar lugar a los artistas del interior, parte de emprendimientos o colectivos artísticos, como será el caso de Corazón Cordobés Arte Contemporáneo de Córdoba, ED Espacio de Arte y Diseño Contemporáneos de Mendoza, Espacio de
Arte Radio Libertad de Chaco y Appetite de Buenos Aires.
"Caja negra - Cubo Blanco" que tantos éxitos cosechó el año pasado en su primera edición, se realizará una vez más con nueve espacios dedicados a la proyección de videoarte experimental.
Allí se podrá ver simulacros y acciones para la cámara, aparentes videos hogareños cargados de sentidos insospechados, escenas urbanas e interiores opresivos.
Habrá animaciones, video juegos y cine, además de citas y homenajes de todo tipo, como la obra de Gustavo Romano, que es el registro creativo de una performance que el artista realizó en la Bienal de Singapur, una composición musical a partir de acciones
caseras de Leonello Zambón o las animaciones de Fabiana Barreda.
No faltarán las conferencias, charlas, debates y las conmemoraciones, como el "Homenaje a Grandes Maestros" del Banco Galicia, que celebrará la trayectoria de Delia Cancela, Edgardo Giménez, Dalila Puzzovio y Juan Stoppani, figuras del arte pop de quienes se exhbirá una obra emblemática de su producción.
La edición 2007 de arteBA se realizará del 18 al 22 de mayo de 13 a 22 en los pabellones Azul y Verde de La Rural, Avenida Sarmiento 2704, con una entrada general de 16 pesos, de 8 para jubilados y estudiantes, y sin cargo para los menores de 12 años.
Fuente: Telam
La exposición se propone un recorrido minucioso por la labor de este artista que supo retratar la esencia del campo argentino. La muestra, que reúne más de 60 obras de sus distintos períodos -incluidos sus célebres gauchescos- además de fotografías, objetos, proyecciones y shows de danzas folclóricas, podrá verse hasta el 17 de junio.

Una retrospectiva del artista Florencio Molina Campos que reúne más de 60 obras de sus distintos períodos -incluidos sus célebres gauchescos- además de fotografías, objetos, proyecciones y shows de danzas folclóricas, se acaba de inaugurar en el Centro Cultural de la UCA.
"Molina Campos, Vida y Obra" es el título de la exposición que se propone un recorrido minucioso por la labor de este artista que supo retratar la esencia del campo argentino, ganarse la admiración de Walt Disney en Estados Unidos y estar presente en la mayoría de los hogares del país con los famosos almanaques de Alpargatas.
La retrospectiva presenta 64 obras -pertenecientes a la Fundación Molina Campos y a colecciones particulares-, muchas de las cuales no son exhibidas al público desde 1989, cuando se pudieron ver en el Palais de Glace.
"Se puede ver a ese Molina Campos que tenía un amor profundo hacia su país, a sus gauchos, a su identidad, con una cultura que siempre lo marcó y que él nunca dejó de lado, en el marco de una Argentina pujante, y que una vez que encuentra su espacio, se abre al mundo", dijo a Télam el curador de la muestra y director del centro cultural, Pablo Gutiérrez Zaldívar.
Los distintos períodos de la obra de Molina Campos son atravesados por esta exhibición, desde sus primeras acuarelas de 1926, "piezas que no se ven usualmente", las carictauras gauchescas en pasteles, del 26 al 30, las témperas para Alpargatas, del 30 al 45 y "los negros" estadounidenses, realizados hasta el 59, cuando fallece.
"Molina Campos es un artista emblemático de la Argentina, es la manifestación -como tantos otros artistas- de un período que vivió nuestro país.
A través de su obra podemos revivir la identidad, la forma de ser y las vivencias de una época del campo argentino, quizás unos de los sectores más representativos de la Argentina", apuntó Gutiérrez Zaldívar.
Nacido en Buenos Aires en 1891, Molina Campos dibujo desde chico paisajes, escenas y personajes camperos, inspirado en lo visto durante las vacaciones de su infancia en la chacra familiar.
Inauguró su primera exposición en 1926, en el Galpon Central de la Exposición Rural, cuando comienza su ascendente carrera. A partir de allí, trabajaría con almanaques para Alpargatas, luego haría lo mismo para la firma estadounidense Miniápolis y más tarde conocería a Walt Disney, con quien realizó versiones cinematográficas caricaturescas de la pampa argentina.
La vida de este artista estará contada a través de varias vitrinas donde se podrán ver diversos objetos y materiales pintados y hechos a manos por el propio Molina Campos -considerado un autodidacta-, además de fotografías de distintos períodos, libros, catálogos y una minuciosa cronología.
También se proyectará una película que recrea con imágenes del campo las distintas obras de Molina Campos y las situaciones por él representadas -como los arrieros, la payada, el gaucho, el capataz-, a la vez que se explican las distintas técnicas utilizadas en esas piezas, como lápiz o témpera.
Con el objeto de dar dinamismo a la exposición, la muestra estará acompañada con demostraciones de bailes típicos, danzas folcóricas, malambos, bailes norteños y presentaciones musicales, siempre relacionadas a lo gauchesco.
"Además de rendir un homenaje al artista, la muestra homenajea al campo argentino, ese sector tan importante del país. Y también es un poco traer el campo a la ciudad", concluyó Gutiérrez Zaldívar.
"Molina Campos, Vida y Obra" se podrá visitar hasta el 17 de junio, de martes a domingos de 11:00 a 19:00 -se realizan visitas guiadas- en el centro cultural de la Universidad Católica Argentina, Alicia Moreau de Justo 1300, Puerto Madero, con entrada libre y gratuita.
Fuente: Télam
Una retrospectiva del artista Florencio Molina Campos que reúne más de 60 obras de sus distintos períodos -incluidos sus célebres gauchescos- además de fotografías, objetos, proyecciones y shows de danzas folclóricas, se acaba de inaugurar en el Centro Cultural de la UCA.
"Molina Campos, Vida y Obra" es el título de la exposición que se propone un recorrido minucioso por la labor de este artista que supo retratar la esencia del campo argentino, ganarse la admiración de Walt Disney en Estados Unidos y estar presente en la mayoría de los hogares del país con los famosos almanaques de Alpargatas.
La retrospectiva presenta 64 obras -pertenecientes a la Fundación Molina Campos y a colecciones particulares-, muchas de las cuales no son exhibidas al público desde 1989, cuando se pudieron ver en el Palais de Glace.
"Se puede ver a ese Molina Campos que tenía un amor profundo hacia su país, a sus gauchos, a su identidad, con una cultura que siempre lo marcó y que él nunca dejó de lado, en el marco de una Argentina pujante, y que una vez que encuentra su espacio, se abre al mundo", dijo a Télam el curador de la muestra y director del centro cultural, Pablo Gutiérrez Zaldívar.
Los distintos períodos de la obra de Molina Campos son atravesados por esta exhibición, desde sus primeras acuarelas de 1926, "piezas que no se ven usualmente", las caricaturas gauchescas en pasteles, del 26 al 30, las témperas para Alpargatas, del 30 al 45 y "los negros" estadounidenses, realizados hasta el 59, cuando fallece.
"Molina Campos es un artista emblemático de la Argentina, es la manifestación -como tantos otros artistas- de un período que vivió nuestro país. A través de su obra podemos revivir la identidad, la forma de ser y las vivencias de una época del campo argentino, quizás unos de los sectores más representativos de la Argentina", apuntó Gutiérrez Zaldívar.
Nacido en Buenos Aires en 1891, Molina Campos dibujo desde chico paisajes, escenas y personajes camperos, inspirado en lo visto durante las vacaciones de su infancia en la chacra familiar.
Inauguró su primera exposición en 1926, en el Galpon Central de la Exposición Rural, cuando comienza su ascendente carrera.
A partir de allí, trabajaría con almanaques para Alpargatas, luego haría lo mismo para la firma estadounidense Miniápolis y más tarde conocería a Walt Disney, con quien realizó versiones cinematográficas caricaturescas de la pampa argentina.
La vida de este artista estará contada a través de varias vitrinas donde se podrán ver diversos objetos y materiales pintados y hechos a manos por el propio Molina Campos -considerado un autodidacta-, además de fotografías de distintos períodos, libros, catálogos y una minuciosa cronología.
También se proyectará una película que recrea con imágenes del campo las distintas obras de Molina Campos y las situaciones por él representadas -como los arrieros, la payada, el gaucho, el capataz-, a la vez que se explican las distintas técnicas utilizadas en esas piezas, como lápiz o témpera.
Con el objeto de dar dinamismo a la exposición, la muestra estará acompañada con demostraciones de bailes típicos, danzas folclóricas, malambos, bailes norteños y presentaciones musicales, siempre relacionadas a lo gauchesco.
"Además de rendir un homenaje al artista, la muestra homenajea al campo argentino, ese sector tan importante del país. Y también es un poco traer el campo a la ciudad", concluyó Gutiérrez Zaldívar.
"Molina Campos, Vida y Obra" se podrá visitar hasta el 17 de junio, de martes a domingos de 11:00 a 19:00 -se realizan visitas guiadas- en el centro cultural de la Universidad Católica Argentina, Alicia Moreau de Justo 1300, Puerto Madero, con entrada libre y gratuita.
Fuente: Télam, por Mercedes Ezquiaga
El escritor alemán Günter Grass, que en los últimos meses fue blanco de críticas tras revelar que a los 17 años perteneció a la Waffen-SS -las fuerzas de élite del régimen nazi- considera que esos reproches buscaban hacerlo callar.
En una entrevista concedida al diario español El País, el escritor -que en octubre próximo cumplirá 80 años-, volvió a reconocer que, como muchos de su generación, se dejó seducir por el nazismo "sin hacer preguntas".
Pero Grass opina también que muchas de las críticas surgidas a raíz de la autoinculpación que hace en su autobiografía "Pelando la cebolla" y que sus detractores consideraron demasiado tardía, fueron malintencionadas.
"Lo que he visto y he vivido con este libro no tiene nombre. Ha sido un cúmulo de maldad, de mala idea, y esta reacción no sólo me ha sorprendido, sino que además me ha herido (...) Lo que se quería lograr era hacerme callar, y me negué", señala en la entrevista.
Grass, nacido en Danzig el 16 de octubre de 1927, relata que la avalancha de críticas lo sorprendió en su casa de Dinamarca, donde como todos los años pasaba el verano con su mujer, y que su reacción fue seguir escribiendo y dibujando, "seguir creando".
Además, cuenta que intentó dar una respuesta a esa "oleada de odio" con un libro de poemas escrito entonces. "Siempre quisieron destrozarme, y esta vez han querido destrozar este libro, sobre la base de dos páginas de una obra de quinientas. No lo han conseguido. 'Pelando la cebolla' ha tenido una tirada muy grande, ha llegado a muchos lectores", añade el literato.
El autor de "El tambor de hojalata" dice además que después de la publicación de "Pelando la cebolla", que será publicada ahora en español por el sello Alfaguara, por primera vez en la vida recibió muchas cartas de lectores tanto de su generación como más jóvenes expresando su gratitud por ese libro.
"Me decían que después de leerlo por primera vez se sentían dispuestos a hablar con sus hijos o con sus nietos de lo que había sucedido entonces. Y la gente joven me decía que después de haber leído lo que escribí, los abuelos y las abuelas les han hablado de la guerra... Así que el libro ha cumplido la función de soltar la boca. Y esto creo que es lo más bonito que le pueda pasar a un autor", sentencia.
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires continuará hasta mañana exhibiendo las pinturas del ítalo- brasileño. El artista inscribió su obra en el proyecto de modernización y afirmación nacionalista impulsado en Brasil en la primera mitad del siglo XX.
Por Elba Pérez. Una muestra antológica de Alfredo Volpi, pintor ítalo-brasileño que inscribió su obra en el proyecto de modernización y afirmación nacionalista impulsado en Brasil en la primera mitad del siglo XX, se exhibe en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Alfredo Volpi (Lucca, Italia, 1896 - San Pablo, Brasil, 1988) comparte protagonismo en el mercado internacional con Tarsila do Amaral, Mario y Oswald de Andrade, Di Cavalcanti, Lasar Segall, Cándido Portinari. Eran la flor y nata de la elite intelectual y social que formuló la noción de "antropofagia".
Se proponían "poner en hora" su país, insertarse en el contexto mundial, en la modernidad, sin abandonar la idiosincracia y la rica tradición mestiza. Asimilar las vanguardias internacionales y metabolizarlas en términos nacionales era la meta que se fijaron y que sostiene la política cultural del país hermano.
Volpi se mantuvo aislado de los cenáculos donde se debatían estos conceptos ideológicos y estéticos. Su condición de inmigrante, la humildad de su origen y las tareas artesanas que aseguraban el precario sustento familiar lo marginaban de las tertulias intelectuales ya fueran sesudas o bohemias.
Sin embargo, su obra es enrolada -abusivamente- en la corriente de abstracción geométrica que en la Argentina dio curso al movimiento Madi y del Arte Concreto-Invención. La filiación es adjudicada al período de las llamadas "fachadas" y a las emblemáticas "banderitas".
En rigor Volpi estilizaba en las "fachadas" los humildes caseríos costeros de Itahaém. La geometría sencilla y sensible, claramente figurativa, se ordena en trazas ortogonales, de progresiva abstracción. Pero este orden está más próximo a los primitivos italianos, a Giotto del que Cézanne fue continuador, que a los principios del arte concreto.
El curador Olivio Tavares de Araújo acierta al observar que Volpi rehizo intuitivamente el camino histórica de la primera modernidad. Cada lienzo, dice Araújo, nace de la obra anterior en un proceso que abandona la narrativa para construir la autonomía de los elementos plásticos.
La obra de Volpi es hija de si misma. Autodidacta, supo fiarse de la intuición sensible, del amor al oficio. La entonación de su pintura es siempre exquisita, afinada, trasparente. La capa de pintura es siempre ligera, acuarelada, de exacta sencillez en la pincelada.
Esta idiosincracia se cumple en el período de las "banderitas", diminutivo tierno para nominar las complejas tramas de una forma básica repetida y modulada por el color. El dinamismo de estos estandartes crea zonas contrastadas donde el color hace vibrar la composición.
El artista legó tardiamente a la pintura. Se ganó la vida como pintor decorador, tradición artesana de brocha gorda y fileteado que se transfigura en la pintura de caballete.
Volpi era consciente de la nobleza de este linaje y siempre preparó los bastidores y telas, molió pigmentes al antiguo modo de los talleres italianos, fabricaba el solvente preparaba la témpera al huevo, secreto de la poética trasparencia de sus pinturas.
En 1935 se vinculó a otros artistas de origen inmigrante. Fundaron el primer grupo de artistas proletarios de Sao Paulo. La consagración no varió su sentir ni su conducta. En la II Bienal de Sao Paulo (1954) recibió el Premio de Mejor Pintor Nacional, distinción compartida con Di Cavalcanti.
El grupo concreto lo adoptó como uno de los suyos. Volpi supo aprovechar la incursión en el grupo pero no siguió ninguna de las preceptivas teóricas y conceptuales de sus colegas. En su única visita a Europa (1951) centró su interés en el estudio de la pintura italiana de los siglos XIII al XVI. El virtió vino nuevo en viejos odres. Fue su modo de llegar a la modernidad por cuenta propia.
Integró cuatro veces el envío brasileño a la Bienal de Venecia, tuvo sala especial en la Bienal de Sao Paulo (1961) y grandes retrospectivas en esa ciudad y Río de Janeiro. Con la misma sencillez y laboriosidad de toda la vida Volpi murió, pincel en mano. Tenía 92 años.
Fuente: Télam
Bolivia se convierte en mayo en la capital mundial de las historietas, al acoger el V Encuentro Internacional de Historietas, que se realiza en La Paz, entre el 2 y el 31 de mayo de 2007.
El V Encuentro Internacional de Historietas, que se lleva a cabo en la ciudad de La Paz (Bolivia), y que tiene como objetivo la profesionalización de los cultores del género y la producción femenina, cerrará sus puertas el próximo 31 de mayo.
En el evento participan 11 invitados internacionales y varios artistas bolivianos de las provincias de La Paz (oeste), Cochabamba (centro) y Santa Cruz (este), informaron los organizadores.
Por su parte, Alejandro Archondo, integrante del comité organizador del festival, señaló que desde su inauguración el pasado 2 de mayo, se han realizado foros para debatir la importancia social del comic, un género muchas veces relegado por considerarlo inferior.
En la agenda de ponentes destacan figuras de la talla del argentino Carlos Trillo, reconocido escritor e historietista, y el australiano Joanne Broker.
De Europa y América Latina asisten: Sonia Pulido (Francia), Marie Caillou, Frederic Boilet y Aurelia Aurita (Francia), Tanino Liberatore (Italia), Fabio Zimbres (Brasil), Diego Jordán (Uruguay).
También expondrán sus trabajos el mexicano Ricardo Peláez, el peruano José Villca y los bolivianos Diego Villar, Raúl Leaño y Cecilia Delgado.
Además, se presentarán exposiciones itinerantes como la denominada "Mujeres creadoras y el arte de la caricatura", con la participación de 40 artistas de todo el mundo.
Fuente: TeleSUR
por Marcos Winocur
- En esta clase voy a hablar de, de... de ustedes -anunció el profesor sacando un pañuelo de tela de la bolsa trasera del pantalón-. ¿Les interesa que hable de ustedes? -desplegó el pañuelo con rápido movimiento-. Estoy seguro que les interesa. Si me preguntaran por los jóvenes de hoy, menos de dieciocho años, diría que... -el pañuelo voló a la nariz-, diría que -se sonó-, el rasgo más destacado es marchar hacia una nueva moral, la moral de la no-culpa -el pañuelo se replegó al tamaño de un puño y regresó a la bolsa trasera del pantalón.
- Se los explicaré. ¿Están de acuerdo con que se los explique?.
- Profe -intervino un alumno- ¿es cierto que en Argentina fajar se dice franeliar?
- Cayáte vos, dejáte de joder, che -otro alumno.
- La moral de la no-culpa -prosiguió el profesor-. Antes el tipo cometía un crimen, venía a resultar que tenía suerte y escapaba a la justicia. Pero no a su conciencia. Si quieren conocer el prototipo de aquella moral, les recomiendo leer la novela Lord Jim de Conrad.
- Profe, está lloviendo -un alumno.
- ¿Está yo-viendo? -otro le hizo eco-, no sabes hablar, se dice estoy yo-viendo.
- ¿Llo-viendo? No veo cómo yo pueda llover.
- Allí, en su conciencia -la voz del maestro apagó la polémica-, estaba instalada la culpa como un segmento listo a activarse, a dar lata, dirían ustedes. Y el tipo, a pesar de haber escapado al castigo, no podía vivir tranquilo. Y ni qué hablar si era creyente. Era preferible pagar aquí, en la tierra, sus deudas, y no en el más allá. Y un buen día, no soportando más el peso de la culpa, el tipo corrió a confesar todo a la delegación. Y esa noche, entre rejas, por fin pudo dormir tranquilo. O bien el sujeto se encargaba de dejar un indicio acusatorio. Ya el dicho "el asesino vuelve al lugar del crimen" estaba sancionando la imprudencia como acto fallido. Hoy, cuando la mayoría de los delitos queda impune, la mala conciencia ya no dice "el que la hace la paga" sino: aprovecha la situación no seas... bueno, no seas pendex, digo, para que me entiendan, bueno, no te dejes agarrar, cuida bien de no dejar indicios, no me vengas con acto fallido ni nada. En rigor, la mala conciencia se ha jubilado y en su lugar...
- Profe, el alumno Maracachimba me está molestando.
- Él empezó primero -se defendió el aludido.
- En el hogar de mis padres -prosiguió el profesor- bastaba una mirada severa para anularme porque, como digo, la culpa estaba ya instalada dentro mío, dentro del niño que entonces era, lista para activarse. Pero ustedes han reaccionado frente a ese manipuleo de las conciencias. ¿Pecado original? -se han preguntado. Y contestado: de lo que menos somos culpables es de haber nacido. Y yo los comprendo, los culpables son gente del segundo milenio cristiano, ya expirado.
- Profe, voy al baño.
- Y bien -prosiguió el maestro-, la moral de la culpa está en crisis. Para muchos, cede su lugar a la contraria, la moral de la no-culpa. ¿Saben qué es eso? Se los voy a explicar. ¿Cometí un crimen y quedó impune? Qué bueno. Soy doblemente feliz: me di el gusto de hacer daño, de ser violento con el otro y, si he tenido suerte, con crueldad; y luego hice pendejas -dirían ustedes y no encuentro mejor expresión- a las instituciones. O triplemente feliz: obtuve, además, sin mayor trabajo, un beneficio del crimen, sea pecuniario o en prestigio. Soy culpable si me agarran, soy inocente si no me agarran.
- El alumno Maracachimba se echó un pedo, yo lo escuché -dijo el que se sienta al lado.
- Y yo lo olí -dijo el que se sienta atrás.
- Luego les escribo la bibliografía en el pizarrón -anunció el maestro-. La llamada generación ye, a la cual ustedes por edad pertenecen... bueno, les decía de la bibliografía, vamos a trabajar con una novela que, a pesar de pronósticos negativos, fue editada y obtuvo un éxito espectacular, novela que seguramente ustedes ya conocen, donde el autor se describe como un caso patológico de culpa, yendo a tocar a las puertas del suicidio. Naturalmente, estoy hablando de El buen perdedor de Marcos Winocur.
-¿ ...?
- Se escribe con doble u -aclaró el profesor.
- Entonces, es Uinocourt.
- No, el maestro dijo Betancourt.
- ¿Betancourt con Be grande o Vetancourt con Ve chica?
- Betancourt con doble u.
- ¿Con doble u? Entonces es Winnipu.
- Uilson, el maestro dijo Güilson.
- Un caso patológico de culpa y autopunición -repitió el profesor-. Y bien, para el nuevo criterio, un acto es moral si escapa el castigo. Pero puede suceder que las cosas me salgan mal, y me descubran. Entonces sí, me siento culpable y arrepentido. Y lo demuestro en cada una de mis actitudes, en cada uno de mis gestos. Naturalmente, forma parte de mi defensa, me lo aconsejaría cualquier abogado, y no es necesario que lo haga: me surge espontáneamente, me siento culpable de veras, no estoy simulando para obtener la absolución judicial o la más baja condena. No, al punto que es entonces -y sólo entonces- que llego a plantearme el suicidio como forma de expiación y como salida a una situación agobiante. Culpa y arrepentimiento son gatillados cuando estoy entre rejas, no antes. Caso contrario, si no soy descubierto y penado, vivo feliz, me siento -soy- inocente. Y ahí reside la distinción entre el bien y el mal, según esta nueva moral. Ultimamente el cine, pienso en Asesinos por naturaleza, también en un filme de Woody Allen, creo que se llama Crímenes y pecados, y desde luego Dostoievski, el novelista ruso del siglo XIX, Crimen y castigo...
- Terminó la hora -varios alumnos a coro, mientras la clase se levanta tumultuariamente.
- En suma -la lección acaba ante el aula vacía-, y a manera de conclusión, cabe plantearse: ¿es la nueva moral un síntoma aberrante más, indicador del próximo fin de la especie humana?.
- Y todavía, una cuestión accesoria: ¿valía la pena habérmela jugado para terminar preguntándome eso, nada más que eso?
El viejo profesor recoge su portafolios luego de echar una mirada a su alrededor, y sale. Cruza el patio donde varios alumnos lo saludan:
- Adióóós, profe, adióóós.
Y más lejos sigue la polémica:
- ¡Winnipu!
- ¡Güilson!
El diputado porteño Chango Farías Gómez quiere erigir un museo en el predio en riesgo de desaparecer.
El próximo viernes a las 18, al cumplirse 32 años de la muerte de Aníbal Troilo, Pichuco, el bandoneón mayor de Buenos Aires, el diputado porteño Chango Farías Gómez, encabezará un acto frente a la casa del inmortal creador, calle Soler 3280 (esquina Gallo) del barrio de Palermo.
En ese marco reclamarán por la expropiación y declaración del lugar como Sitio de Interés Histórico, para crear el Museo Aníbal Troilo, proyectos que ha presentado para su aprobación en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los proyectos del diputado Farías Gómez se inscriben en el espíritu de su Ley Marco de Cultura de la CABA aprobada este año.
Lo acompañarán en la movilización los músicos y creadores Raúl Garello, Atilio Stampone, Leopoldo Federico y el poeta Horacio Ferrer. También se ha recibido la adhesión del Ateneo de Tango de la ciudad, el café Tortoni, el sitio cultural Homero Manzi de San Juan y Boedo, familiares de artistas de tango, vecinos del barrio y otras figuras. Asimismo, es de destacar la activa participación de los familiares de Aníbal Troilo, en particular su nieto Francisco, uno de los organizadores de la movilización
El diputado porteño Chango Farías Gómez (Bloque 17 de Octubre) presentó dos proyectos de ley para preservar la casa. En uno pide declarar Sitio de Interés Histórico la propiedad mientras que el otro, plantea declarar de utilidad pública, sujeta a expropiación, la casa de Aníbal Troilo.
Allí vivieron Felisa Bagnolo y Aníbal Carmelo Troilo, sus padres. Allí nació Marcos, el hermano mayor y falleció su pequeña hermana, Concepción. La muerte de la niña, determinó que el matrimonio Troilo alquilara la vivienda de Cabrera 2937, donde el 11 de julio de 1914 nació Aníbal "Pichuco" Troilo. Muerto el padre en 1922, la familia volvió a su propiedad. Una vez el autor de "Sur" dijo: "Yo nací en una casa de Cabrera 2937, pero mi casa siempre fue la de Soler 3280".
En los fundamentos de sus proyectos, el diputado Farías Gómez expresa: “considero que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ante el peligro de que sea rematada dicha propiedad para ser demolida dando paso a la construcción de una torre, lo menos que puede hacer en homenaje a uno de sus grandes íconos es salvaguardar la memoria y dicha propiedad, destinándola a la creación del Museo Aníbal Troilo”.
El diputado Farías Gómez sostuvo que “vamos a trabajar para lograr que la Legislatura de la ciudad, una vez más, se ponga del lado del pueblo. No vamos a permitir que la usura inmobiliaria y sus títeres, estén en el gobierno o no, destruyan el patrimonio cultural de los argentinos. Estoy convencido que una visión cultural estratégica, debe encarar el sostén de la memoria de la cultura popular de la ciudad más aún, en el caso de figuras como Troilo, cuya obra tiene carácter universal. No es posible pensar en un derrumbar la memoria para favorecer la especulación elevando torres que sólo benefician a la exportación de capitales. A nosotros, como diputados del pueblo de la Ciudad, nos cabe la responsabilidad de comenzar a terminar con la fiesta de los usureros que se juegan alegremente los valores más sentidos de nuestra cultura histórica. Por eso, no podemos permitir que pase una vez más lo que ocurrió con la casa de Hugo del Carril. Ese es el espíritu de estos proyectos. Hay que dar vuelta la taba y afirmar con actos de este carácter, nuestra identidad y nuestra cultura”.
Fuente: parlamentario.com
Autora de clásicos adolescentes como "Cuentos para leer sin rimmel" o "Cuentos para Verónica" -que se convirtió en la segunda obra más vendida en el país después del "Martín Fierro"-, la escritora Poldy Bird regresa a la literatura con un nuevo libro, "Pasa una mujer", al que se le suma la flamante reedición de otros cinco títulos.
Convertida casi en un ícono de la Feria del Libro -el evento que la reencuentra todos los años con un público que la idolatrata cual deidad griega-, la escritora se hizo conocida hace cuatro décadas por un conjunto de cuentos de factura sencilla que tenían como temática recurrente el amor y sus desencantos.
Ese mismo registro se despliega en las páginas de "Pasa una mujer", una serie de relatos breves y textos de origen autobiográfico que, una vez más, demuestran su fidelidad a los tópicos que se convirtieron en su marca literaria.
"A mí me gusta abordar los llamados temas esenciales. Por eso, en todos estos años casi no me he apartado de un núcleo que incluye dos o tres cuestiones básicas: el tema de los padres, el de los hijos y el eterno conflicto del amor", destacó Bird en diálogo con Télam.
Y, como en obras anteriores, "Pasa una mujer" -recién editado por Del Nuevo Extremo- se inicia con una evocación de su madre, fallecida trágicamente en un accidente de tren: "La literatura siempre ha funcionado como un espacio paralelo, no sólo para reencontrarme con mi mamá sino también con mis miedos, mis limitaciones y mis logros", explicó.
El sello acaba de relanzar otros cinco títulos de la autora -"Ventanas", "Mariposas encerradas en mí", "Cuentos de amor", "Es tan largo el olvido", "Durará lo que dure el mundo" y "Palabras para mi hija adolescente"- a los que en los próximos meses se sumará la reedición de la totalidad de su obra.
La vida de Bird está signada por la literatura pero también por los golpes: primero la muerte de su madre cuando tenía apenas ocho años y más tarde la de su marido, que la obligó a criar en soledad a su hija Verónica, la destinataria de todos sus libros.
A los 16 años ya había publicado su primer cuento y a los 17 años comenzó a trabajar profesionalmente para distintos diarios y revistas. A "Cuentos para Verónica" (1969), que vendió 2.000.000 ejemplares y ya fue reeditada 26 veces, se sucedieron "Cuentos para leer sin rimmel", "Cuentos de amor", "Palabras para mi hija adolescente" y "Mariposas encerradas en mí", entre otras.
"Creo que tomo temas que quizá la mayoría de los escritores consideran que son de 'poca monta' pero que para mí son importantes. No pretendo escribir la 'gran historia' sino basarme en lo que me sucede, en lo que estoy viviendo y en lo que pasa a mi alrededor", indicó.
"Siento que escribo sobre el filo de la navaja: siempre parezco al borde de la cursilería -que por otra parte odio- pero nunca caigo en ella. Y mantener ese delicado equilibrio no es tarea fácil", aseguró Bird.
La ausencia de grandes artilugios literarios en su prosa y la indudable capacidad vendedora de sus obras le valieron por momentos indiferencia o cierto desdén por parte de la crítica, pero a la escritora nunca pareció inquietarla esta disociación entre el público y los suplementos literarios.
"Los críticos por lo general impugnan aquello que se puede enrolar dentro de una literatura de sentimientos. En ese sentido, creo que si tuvieran real predicamento, yo no hubiera vendido ni dos libros. Afortunadamente, creo que los lectores definen sus gustos literarios a partir de otros criterios", señaló.
"Hubo un crítico, por ejemplo, que hace unos años hizo el comentario de un libro mío con todo el sarcasmo posible. Esa persona se convirtió en rector de una universidad y hace un tiempo me envió una carta para pedirme disculpas porque había releído el libro y ya no le disgustaba", recordó Bird.
Para la escritora, en cambio, lo que cuentan son las opiniones de sus fieles lectores: "Hace unos días en la Feria del Libro se acercó una chica al escritorio donde estaba firmando ejemplares y me dijo: '¿Cómo hacés para espiar lo que yo siento? Me pareció el mejor elogio que me hicieron en mi vida", concluyó Bird.
Restaurada, moderna, arribista, empresarial, así luce la urbe capital chilena desde hace un tiempo a la fecha. En cierto modo recoge el alma y arruga el ojo espectador por su fina siutiquería, su alajamiento estructural a ritmo de mezclas de última generación y allanamiento de interiores, con el sello propio de las revistas o periódicos domingueros expertos de la vivienda y decoración. Todo, según la oferta, al mejor estilo del siempre novedoso, cursi y gastado manual del adornillo arribista.
Estilos variopintos con el sello indiscutible del arraigado mal gusto estético, ¡vaya uno a saber a qué corresponde! Que predomina en cuanta muralla y puerta disponga esta tierra que nos moldeó, a contrapelo de los impulsos de nuevas formas de construir y que apenas asoman asustadizas, frente a las ansias ampulosas de arribar bravucones y seguir ocupando el sitial de hijos hechos a imagen y semejanza de la reina madre ¡God save the queen! o acaso lúmpenes ingleses del tercer mundo con características de pequeño burgués. ¡Por supuesto que off course!
Eso es la provincia señalada, eso es Santiago ¡Claro que pos que yes!. Una tacita de té dulcemente desabrido y dispuesto barrio latinoamericano presto para continuar arruinando a cucharadas de cemento si se puede, en rasas porciones de edificaciones si se dejan, la agónica calidad de vida de sus habitantes, que dicho sea de paso, no esconden su perfil flemático, rasurado en el concreto de la mediocridad, el estuco de la frivolidad y el enjuague de la maquinaria pesada del egoísmo, ideal para moldear a una especie de ciudadano exprés y ágil charlatán de una forma de vida, según nos dicen, exclusivo.
Acostumbrada al desaire y abandono se encontraba. Arrastraba desde hace un rato el pijama raído de maltratado olvido pese a la suma de proyectos, bajo el alero auspicioso de constructores heredados de la pantufla del bototo milico y de este otro cuasi cursi que luce el negligé democrático, eternamente prontos a concluir. Una oportunista facilidad carroñera en edificar tramas y trampas urbanas antes que la tierra plusválica se acabe y ofrecer al mejor postor, el inicio del sueño por aparecer modernos, fríos, serios. ¡Cómo corresponde pues!
Un adefesio humano urbanístico con sabor a ghetto de ricos, de aquellos que miran la cordillera sin saber nada de ella y otean el mar desde la alcoba corrupta y a veces asesina, recargada de copias del edén heredadas en sus largas jornadas de lameculósculos de los regímenes que administran el poder neoliberal, en contraste con la mala fotocopia de pobres que tan solo hacen suyo el espacio pestilente del zanjón de la aguada, con carretera exprés incluida, óptimo para la diarrea de casas de un metro cuadrado, si es que alcanza y el chorreo lo permite.
Y es que el sentido de collage urbano, del pegoteo edificante, se parapetó para quedarse en largas jornadas de ausente interés. Hoy radiante desgasta la vista con suerte tuerta, para entrever la verdadera inmundicia de ciudad que nos toca. Obra y gracia del fetiche simbólico de la renovación bicentenaria por una parte, y de la estampa al lujo chabacano pudiente por otra, encargados de manipular el inconsciente colectivo publico con aquello de vivir mejor a costillas de hacer mierda cuanto espacio urbano lo permita. Y todo, en desmedro de lo sencillo quizás. Ni siquiera el brochazo de yeso, que todo lo suple, deja en claro el tipo de mamarracho urbano que nuestros hijos a futuro tendrán que soportar por obra y gracia de los suplicios urbanísticos actuales.
Es también la modorra y flojera eterna de ver construir a puro bostezo y desidia, sin pestañear ni abrir la boca siquiera, una ciudad dormitorio al sur del mundo. La marginalidad exagerada de bastos sectores ronca sin contrapeso en el camarote de la precariedad de los ricos empresarios en obras públicas que, día a día, imponen la tónica de sus mezquinos intereses con el tónico del sueño eterno para los acunados ciudadanos del futuro esplendor en esta patria acorralada de catres urbanísticos y ausente del cobijo social necesario.
Tanto servicio inconcluso extraviado en la almohada tecnócrata de los poderosos. Tanta sábana sin lavar y camas a medio hacer sepultaron definitivamente todo interés por las personas. Los mediocres planes ilustrados con la mano de la masturbada exclusión y el lápiz de hierro forjado, soldado en la riqueza de la propiedad privada, se transformaron solo en un consolador público que se mueve al ritmo de los que van sobrando y quedando a la deriva en este seco y norteado estero del húmedo Chile.
Entrar a picar fue el lema de los arquitectos somnolientos de su propio y egoísta destino en estos años de tránsito y crecimiento desmedido. Sacarle las piedras a esta ciudad ruinosa, del sin sentido, acuartelada, herencia de la mano con picota milica fueron urgentes promesas. Sin embargo y en el impulso de la alegría democrática de construir el futuro, no contaron con que dicho esplendor se transformaría en un corta fuegos que serviría para separar, más todavía, aguas entre el chorreo de los acaudalados y apenas el meado vinagre de lo precario. Al final, se pasaron de largo con tanto sueño inacabado y también se les hizo tarde con tanta grandilocuencia y pretensiosa puesta en escena del enjambre urbanístico que construyen.
Y el desmedro se nota, el sinónimo antónimo se nota justamente por la avalancha de diseño fastuoso en un sector de ciudad y el deshecho urbano básico para la otra mitad. Un parche en la herida fresca que ni con cemento sana. Es el concreto eterno para las aspiraciones de Chile pos dictadura y se nota. Hediondez y porquería de edificios nuevos van vistiendo a esta ciudad desnuda de organización. Puentes, vías, calles y anexos que se fabrican en la jauría de carpinteros designados (en el concurso de antemano adjudicado) y que transpiran, mastican y digieren las nuevas proyecciones, hechas con tinta de estuco autoritariamente yesero, para ordenar el plano que regula el crecimiento urbano de una ciudad que cuelga chueca y recargada hacia la extremadura del derroche inútil, según consta, en la vitrina de la cotidianeidad que nos toca asistir.
La mole de edificios tipo mediterráneo con vista al frío pacífico enturbia el paisaje. La piscina múltiple con demasiado cloro se luce y hace lucir a una poblada ávida de vestir el slip aguado y convertirlo en zunga del desarrollo social y sinónimo perfecto en este paraíso de la arquitectura oportunista, de la estética que se traza en la inmobiliaria del elástico desprecio y en la soberbia activación económica. Idilio además que hace rugir de inversión a cuanto chileno envalentonado e iluminado por las bondades que oferta la estabilidad tan solo para luego verlos llorar por tanta renta morosa y pagarés vencidos en la estafa de las leyes del mercado.
Es el truco de la calidad de vida promocionada en largas jornadas de populismo enclavado en la acalambrada entrepierna cordillerana a orillas del pestilente río bravo Mapocho. Tan lejos de la decencia él y que funciona además como muralla prefabricada de odioso apartheid en estos caminos borrascosos, intentando a toda costa, con los costos que ello tendrá, transformar a los huérfanos de la casa habitación en verdaderos proyectistas de la marginación y apurados egoístas por ocupar las vías rápidas y expeditas para alcanzar la fiesta patria del bicentenario.
Así es este sistema local de vida, procura irradiar modernidad en todos sus agrietados poros en desmedro de cierta armonía visual y también social si se quiere. Aquí la ciudad muestra su pronunciado lunar negruzco, demasiado rancio de subdesarrollo, salpicando de su brutal espinilla de vanguardia el acumulado de pus oportunista, para poner en claro que bastante nos falta para dejar de parecernos a nosotros mismos.
Es en definitiva una pertenencia e identidad demasiado aisladas en la helada y acalorada axila territorial llena de pelos de orfandad urbana. Y es que la vida en estas letargosas y trenzadas tierras sureñas no son más que un guiño bastardo a la geografía que nos vio nacer tan vellos pubis, sentados en la púdica bacinica acuosa del deshecho y también por la imposición desmedida de modelos económicos egoístas que han ido infectando, poco a poco, toda higiene urbana posible.
Este aislamiento transforma todo en una suerte de retiro espiritual permanente. Es estar eternamente encajonados entre la árida y tan llena de casas cordillera y el mar pacifico que cual estero intranquilo nos baña. Es mirar también a sus marginales geográficos y granados ciudadanos luciendo abundante cochayuyo y huiros que sirven para adornar cual parra seca sus limitadas vidas. Es de lejos ver árboles con demasiadas raíces de ulte y raras algas locales, llorando y llorando su solitaria y aislada procedencia. Es también darse cuenta que Chile ya no limita ni al sur ni al norte con nada que no sea el individualismo. Menos al centro, que se llena de codazos egoístas al prójimo y a los próximos que se atrevan a pisarlo. Es darse cuenta en definitiva que hoy tan solo se vuelve a borrar, con la goma de la línea divisoria d