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Además de participar en Cuba como jurado del Premio Casa de las Américas correspondiente a este año, el poeta colombiano Juan Manuel Roca acaba de presentar en La Habana su antología "Cantar de lejanía", galardonada en 2007 con el Premio de Poesía "José Lezama Lima".
Por Jorge Boccanera
Además de participar en Cuba como jurado del Premio Casa de las Américas correspondiente a este año, el poeta colombiano Juan Manuel Roca acaba de presentar en La Habana su antología "Cantar de lejanía", galardonada en 2007 con el Premio de Poesía "José Lezama Lima".
Este escritor "paisa" -como se denomina a los oriundos de Medellín-, posee una extensa obra como poeta y narrador. Su poética, desde el inicial "Memoria del agua" de 1970 hasta "Las hipótesis de nadie", suma entre otros reconocimientos el Premio Nacional de Poesía y el Premio Poetas del Mundo Latino de México.
En el caso del premio cubano "Lezama Lima", este se otorga por fuera del concurso Casa de las Américas a un libro de poesía publicado a partir del año 2000 junto a los de ensayo "Ezequiel Martínez Estrada" y el de narrativa "José María Arguedas".
"Este premio tiene para mí un gran significado -dice Roca a Télam-. Lezama, el señor de Trocadero, es un poeta que enraizado en su país natal escribió para el mapa de la lengua. Su voz es única. Tengo filias con Lezama en el gusto por la imagen y el entrevero entre lo cotidiano y lo surreal".
Autor de la novela "Esa maldita costumbre de morir" -finalista del premio Rómulo Betancour- Roca explica que "poeta y narrador no sobreviven como Jeckill y Hyde, de manera bifronte; creo que hay asuntos más propicios para el contar que para el cantar, y viceversa, aunque se mezclen en la prosa poética; como en Rulfo o Arguedas".
"Creo que cualquier arte que no comporte una poética, difícilmente pueda llamarse arte. Mi novela, que en cierta medida se afilia a narraciones de Orwell o de Bradbury, es un homenaje al carácter libertario en pugna siempre con los ademanes hipnóticos del gregarismo, de la abolición del individuo", opina el escritor.
La Colombia actual, convulsionada, aparece en su literatura "no de forma realista o dependiente de la sociología o el periodismo, sino de manera elusiva, lírica. Pero me interesa mucho no ’avestruzarme’, no esconder la cabeza ante nuestra realidad".
Roca es contundente al momento de decir cómo trabaja un intelectual crítico en un país en guerra: "Me expreso sin tapujos frente a la guerra, al terrorismo de Estado, frente al cinismo del actual gobierno y a una ’pol-potizada’ guerrilla de cuño estalinista. No hay delito más abominable que el secuestro".
El diálogo regresa al tema inicial: la poesía. Entonces, el escritor colombiano subraya su alegría de que su libro "Cantar de lejanía", lleve un prólogo del poeta chileno Gonzalo Rojas.
No es para menos, Rojas ubica su poesía dentro de una línea que reconoce como intensa: "Concentración y más concentración hasta llegar a ese tono. Eso es lo que le pido, como a todos los poetas pura sangre, y eso es lo que él me da... El esperma inmortal dará siempre en el blanco. Roca hace diana hasta cuando respira".
Acerca de su participación como jurado en el premio Casa de las Américas, Roca explica que "tener entre manos un instrumento para registrar la temperatura de una parte importante de la poesía continental: desde un confesionalismo desgarrado hasta una poesía que se ocupa de lo social, con un ingrediente común: el desenfado".
Y luego, da una lista de autores cubanos a quienes admira: "El cuerpo de la poesía cubana es uno y diverso. He leído con atención a Lezama Lima, Eliseo Diego, Fayad Jamís, Virgilio Piñera, Luis Rogelio Nogueras y recientemente descubrí a Gastón Baquero".
"De las últimas décadas -añade Roca- me gustan los poetas ængel Escobar, Norberto Codina, Alex Pausides y Alberto Rodríguez Tosca".
Por años al frente del Magazine Dominical, suplemento del diario El Espectador de Colombia, Roca habla de las características que esa publicación legendaria: "El Magazín fue una gran y grata experiencia en el ’diarismo’ colombiano".
"Reunía en sus páginas literatura, sociología, artes escénicas, movimientos sociales, crónicas, poesía, tratando de dar cuenta de la cultura latinoamericana y universal", recuerda.
Hay cierta nostalgia en el relato de esa experiencia: "Fuimos los últimos mohicanos en el ’diarismo’ de mi país en publicar un suplemento crítico y creativo".
"Los diarios lo único que fomentan hoy es el espectáculo y provocan una suerte de aturdimiento intelectual. Estamos en el reino de la pasarela, de las reinas de belleza y el desangre", apunta Roca.
Fuente: Télam
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