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Segunda entrega
Llegan a la Argentina sin hablar una palabra en castellano y se encierran casi siempre en el silencio. Esto demuestra la importancia del lenguaje como comunicación. Se los ve, al principio retraídos y no suelen establecer vínculos con sus vecinos.
Por: Raquel T. Fazio.-
Detrás de cada inmigrante chino hay una historia, al igual que en cualquiera de nosotros, máxime cuando dejamos nuestras tierras y nos decidimos a radicarnos en lugares remotos, con culturas totalmente disímiles. Historias de sacrificio, dedicación extrema al trabajo y la intención continua de ahorrar. "La idea es juntar dinero", expresan permanentemente, como defendiendo un valioso sueño de hacerse de capitales que aparentemente China les ha venido siendo negando.
Primero eligieron el rubro gastronómico de estilo "tenedor libre" para luego instalar numerosos supermercados en los que todos trabajan de sol a sol.
Hace 38 grados en la ciudad y una joven mujer abre la puerta con desconfianza. Sus ojos rasgados orientales se ven dulces y hospitalarios, pero cuando se le pregunta sobre cómo fue su historia contesta con gracia:-"Disculpe, no hablo castellano", mientras su cuerpo se inclina levemente hacia adelante como prueba de humildad y de cierre del diálogo.
“Para los chinos que optaron por emigrar, Argentina es un país de riqueza”. Pero también es un país de paso. Muchos han llegado con la intención de obtener una ciudadanía argentina para intentar entrar sin visa a los Estados Unidos, pero las leyes norteamericanas les ha puesto innumerables trabas para el ingreso a ese país. Algunos pocos privilegiados lo han conseguido, otros eligen irse abriendo camino en la Argentina y se quedan.
¿Por qué un 80 a 90 por ciento de los chinos que están en Argentina son de la provincia china de Fujian?
Fujian es una de las 22 provincias que componen administrativamente China, el tercer país de mayor superficie en el mundo (detrás de Rusia y Canadá) y el más habitado del planeta.
También conocida como Fu-kien, esta provincia de 121.000 km2. (menos de la mitad de la provincia de Buenos Aires) y con 30.048.224 habitantes (según el censo de 1990) está ubicada en el sureste de China y frente a la isla de Formosa, más conocida como Taiwán. La principal ciudad y capital de la provincia es Fuzhou, con casi 1 millón de habitantes.
En los últimos dos años, la irrupción de supermercados y autoservicios minoristas se ha convertido en un curioso fenómeno en el comercio matancero, debido a la numerosa cantidad y a la rapidez con que se radican estos negocios de propietarios asiáticos.
Los precios que ofrecen al consumidor son relativamente bajos, similares a los de las grandes cadenas comerciales del conurbano, por lo que adquieren una interesante clientela de los barrios.
¿Cuáles son las claves esenciales que surgen de esta investigación además de los precios más bajos?
*El lema es trabajar, trabajar y trabajar. Hay horarios extendidos de 8.00 a 22.00. El ejemplo empieza por casa, los mismos dueños y sus familiares directos se acoplan a esta modalidad. Existe un régimen de dos turnos.
*El 90% de los locales son alquilados, gastan poco en publicidad (volanteadas de noche) y tienen la menor cantidad de empleados posible por local. Según datos oficiales, el promedio es de dos personas por establecimiento, aunque en algunos de mayor dimensión se agregan integrantes de todas las familias y paisanos, que abaratan los gastos de mantenimiento general.
*El canal de venta de los supermercados de descuento, que son sus principales competidores, maneja un promedio de 500 artículos de referencia en cada local. Los autoservicios chinos, en cambio, suelen tener 1.200 aproximadamente.
* Hay una feroz competencia por ofrecer siempre el precio más bajo. Realizan ofertas sustentables en el tiempo con segundas marcas, además de descuentos en las primeras, aún sabiendo que la demanda está asegurada.
* Es muy común que armen un paquete de compras para negociar con los mayoristas. Se mueven a través de estructuras de 10 a 15 familias. Siempre compran al contado y hacen pesar el volumen a la hora de discutir precio. Los chinos están escasamente bancarizados, salvo para las operaciones esenciales.
* Allí donde encuentran que no hay nadie, ellos están. Entran en villas de emergencia y barrios de los catalogados como marginales, periféricos o en graves desigualdades de origen social. Eso los integra al universo popular, y no es una característica menor a tener en cuenta.
*Finalmente, como ya se ha reiterado en los supermercados chinos, lo primero siempre es la familia. Los dueños van extendiendo la cadena de locales a través de sus parientes cercanos. Se hacen sentir los lazos de confianza mutua dentro del núcleo familiar.
Interesantes, enigmáticos, con una cultura brillante que se ha mostrado en China Town, en el barrio de Belgrano, en sus comercios, en el festejo de sus fechas primordiales, como lo es el Año Nuevo Chino, los ciudadanos que han tenido mayor y mejor acceso a nuestro lenguaje, se han venido integrando con lentitud pero con autenticidad con nuestro pueblo, y en ese mismo ritmo, irán incorporando y aceptando algunas pautas de la conducta occidental.
Pero reiteramos, el lenguaje es y sigue siendo la posibilidad de abrir una ventana a la aceptación de las diversidades y una ayuda esencial para el trabajo sobre la integración y la equidad.
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