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La senadora colombiana se refirió al operativo impulsado por Francia y apoyada por España y Suiza para evaluar el estado de salud de la ex candidata presidencial secuestrada hace seis años.
La senadora colombiana Piedad Córdoba dijo este sábado que desconoce si la guerrilla de las FARC aceptará la misión médica impulsada por Francia y apoyada por España y Suiza para examinar a la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, secuestrada hace seis años.
Según consigna la agencia DPA, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, envió el jueves pasado a Colombia un avión con personal y equipos médicos para examinar a la rehén, pero los guerrilleros que la retienen siguen guardando silencio y no suministran las coordenadas donde se encuentran.
Córdoba, que en los últimos meses sostuvo contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para la liberación de seis políticos que estaban secuestrados, señaló que esta vez el grupo rebelde mantiene el silencio y dijo que no sabe cuál es el verdadero estado de salud de Betancourt.
"No he hablado con la embajada francesa sobre el tema. Yo llegué a pensar que habían tenido contactos con la guerrilla para llevar a cabo la misión médica y seguramente por eso muchos pensaron que podría ser exitosa, pero entiendo que no había ningún contacto con ellos", dijo la legisladora a la cadena radial Caracol.
"No sé si Íngrid está en buen o mal estado de salud. Se especula mucho sobre la salud de los retenidos y ustedes pudieron ver el caso de Óscar Tulio Lizcano el jueves en la noche, que aparentemente se ve en buen estado y dice que lo tratan bien", agregó.
La senadora se refirió al caso del ex congresista, secuestrado por las FARC en agosto de 2000, quien en una prueba de vida conocida el jueves pidió al gobierno y al grupo guerrillero que concreten pronto un canje de rehenes por rebeldes presos.
Córdoba afirmó que, a pesar de soportar amenazas de muerte por su gestión ante las FARC en los últimos meses, seguirá empeñada en buscar el canje y que de ahora en adelante trabajará con más prudencia.
"Yo no me voy a marginar, voy a seguir trabajando porque creo que es un deber ético, una responsabilidad y es parte de los principios. El apoyo de muchas personas me impulsa a seguirlo haciendo", dijo.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, designó en agosto pasado a Córdoba como mediadora en busca de un acuerdo de canje con las FARC y ella comprometió después con su misión al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Sin embargo, Uribe canceló la mediación en noviembre, con el argumento de que Chávez y Córdoba habían cometido errores.
La senadora siguió buscando contactos con las FARC y en enero y febrero fue pieza clave en la entrega de Consuelo González, Clara Rojas, Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Eduardo Géchem, políticos secuestrados entre 2001 y 2002.
En los últimos días ha crecido el clamor de distintos sectores políticos y sociales por la libertad de Betancourt, quien según múltiples versiones estaría en delicado estado de salud.
Este viernes se conoció un informe que hizo un presunto médico que desertó de las FARC y que tras examinar a Betancourt concluyó que ésta tiene desnutrición grado uno, gastritis crónica con reflujo del esófago, paludismo falciparum (la forma más grave de esa enfermedad), paludismo vivax, colon irritable, dolor agudo a nivel hipocondrio derecho y hepatomegalia (agrandamiento del hígado).
Las autoridades investigan si es cierto el contenido de ese supuesto informe médico que circuló al interior de las FARC.
En los últimos días se ha afirmado con insistencia que la ex candidata presidencial y ex congresista tuvo que ser llevada por sus captores en febrero a un centro médico del departamento de Guaviare (sur) para que recibiera atención por la hepatitis B y la leishmaniasis que padece.
Fuente: Telam
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