| « “Siento a Cristina como si fuera mi hermana” | Ingrid se reencontró con sus hijos en Bogotá, tras seis años de cautiverio » |
El rescate de la franco colombiana Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes abrió la expectativa sobre el futuro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Sin embargo, muchos observadores aseguran difíciles negociaciones.
En momentos en que aún se desconoce reacción alguna de Alfonso Cano, el nuevo líder del grupo guerrillero tras la muerte de Manuel Marulanda, la misma Betancourt planteó la necesidad de contar con el respaldo de la comunidad internacional para retomar el proceso de paz con las FARC.
Sobre ese futuro que se presenta de incierta resolución, numerosos actores políticos y sociales de fuera y dentro de Colombia coinciden en señalar el debilitamiento de la guerrilla, pero alertan sobre las dificultades que se mantienen para la solución del conflicto.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo hoy que las FARC comenzaron su "decadencia", pero aclaró que esa situación no se producirá de inmediato, ya que el grupo guerrillero se mantendrá "debido al dinero del narcotráfico".
"Gracias al dinero del narcotráfico, la guerrilla tiene posibilidades de mantenerse, pero su decadencia comenzó, y comenzó hace tiempo", destacó el diplomático chileno a radio Cooperativa de Santiago.
Los ex presidentes colombianos César Gaviria, Ernesto Samper y Andrés Pastrana coincidieron que la única salida que tienen las FARC es dejar la lucha armada y negociar.
Gaviria, que fue presidente entre 1990 y 1994 y secretario general de la OEA entre 1994 y 2004, destacó en declaraciones a radio Santa Fe que "ya era hora de que se pusiera fin a esta pesadilla y que quedara demostrado que el terrorismo no paga y que nuestras Fuerzas Armadas podían liberar a los secuestrados", señaló el ex presidente.
Por su parte, Pastrana, primer mandatario colombiano entre 1998 y 2002, consideró que ahora "comenzará un juicio político al nuevo jefe de las FARC", Alfonso Cano, y "y al resto de los miembros y eso traerá una crisis en las FARC. Ojalá entiendan que hoy tienen que sentarse a negociar".
Samper, jefe de Estado entre 1994 y 1998, declaró que se debe "reconocer que fue un operativo exitoso", aunque recordó que aún hay secuestrados por los que se debe trabajar.
El ex candidato presidencial en 2006 y ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, opinó en diálogo con Télam que el "golpe militar que sufrieron las FARC ayer claramente destruye la hipótesis de que el secuestro, aunque costoso, es eficaz en su estrategia".
"Tras la manifestación pública del 4 de febrero, las FARC tuvieron la posibilidad de retroceder, liberar a sus rehenes y no lo hicieron. Hoy buena parte de la sociedad colombiana no está dispuesta a hacer concesiones más allá de las condiciones de la desmovilización y su incorporación a la vida política", afirmó.
Para el analista, el acompañamiento internacional a la continuidad del diálogo "permitirían actuar para reconstruir líneas de comunicación y eventualmente una facilitación del proceso. Todo el mundo ganaría mucho -y las propias FARC- si fuera un proceso rápido y muy centrado".
Jorge Bustamanti, presidente del Centro de Estudios del Partido Liberal, expresó a Télam: "No creo que este sea el fin de las FARC. Es un duro golpe, pero no el fin porque la guerrilla sigue teniendo armas y gente en varios municipios y controla amplias zonas del país".
"Creo que lo que está pasando es un proceso de reacomodamiento de las actividades de las FARC y que el gobierno tomó la iniciativa muy fuerte del punto de vista de los golpes que asestó, y disminuyó la capacidad negociadora de la guerrilla, pero no es su fin".
"El operativo de ayer también debilitó las figuras de Venezuela y Ecuador y abre las posibilidades para que las FARC intenten un acuerdo de paz global que debería comenzar con un canje humanitario que incluya no sólo a los "canjeables" sino a los 700 secuestrados por dinero que mantiene en su poder.
El argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, dijo en Montevideo que el conflicto colombiano "no termina aquí", con la liberación de la franco colombiana y agregó: "Quisiéramos que esta América se una, pero esta América está explotando y en el caso de Colombia es una guerra interna que lleva cerca de 50 años".
Desde Venezuela, el experto en relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica y docente de la Universidad Central de Venezuela, Omar Galíndez, evaluó la manera que como ocurrió la liberación de Betancourt y de otros retenidos en manos de las FARC hace suponer que sí hubo un acuerdo o negociación previa.
En tanto, el jefe de la División Académica del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos, Pedro Gual, observó que la operación no dejó fallecidos ni heridos que lamentar, "de manera que si hubiese sido una operación militar, por la fuerza, esto no hubiese acontecido así, lo que hace suponer que hubo acuerdo previamente".
Fuente: Télam
Recent comments